
Activa tu Alquimia
Conectamos con nuestros cuatro elementos internos: aire, agua, fuego y tierra, para armonizar nuestros cuatro cuerpos inferiores: mental, emocional, energético y físico. En esta breve meditación activarás tus elementos para elevar tu vibración y cocrear tu realidad.
Transcripción
Busca un lugar donde nadie pueda molestarte y desconectate de las redes sociales,
Teléfono,
Preocupaciones,
Quehaceres.
Vamos a conectar con nuestros elementos internos y para ello te pido,
Te sugiero que antes de comenzar esta conexión te rodees,
Si puedes,
De los cuatro elementos de manera externa.
Para el fuego una velita de cualquier color en esta ocasión.
Para el aire un incienso,
Palo de santo,
Salvia.
Para el agua un cuenquito con agua.
Y para la tierra una maceta o si no tienes ninguna en casa una piedra puede servir o cualquier madera que para ti simbolice la tierra,
La naturaleza.
Cuando tengas estos elementos cerca de ti no necesitas ninguna disposición especial ni simplemente que los tengas para que te acompañen en esta conexión de tus elementos internos,
De este acercamiento a la alquimia interna.
Muy bien.
Cierra tus ojos y comienza a poner toda la atención en tu respiración.
Inhalas y exhalas varias veces a tu ritmo y poco a poco te quedas respirando más suave,
Más lento,
Más profundo,
Solo por la nariz.
Inhalas y exhalas solo por la nariz.
Muy bien.
Siente tu cuerpo.
Tu cuerpo es tu tierra.
Siente la conexión con tus huesos,
Con tu estructura,
La que te mantiene aquí y ahora.
Siente todos tus órganos internos.
Conecta con tu corazón y siente su latido.
Conecta con tu cerebro,
El que te permite funcionar en esta realidad.
Sigue respirando suavemente por la nariz mientras agradeces a tu cuerpo físico tu templo aquí en esta encarnación.
Todo lo que hace por ti.
Tu cuerpo es tu tierra.
Piensa en cómo es tu tierra.
Piensa en cómo lo ejercitas,
Cómo lo alimentas y si existe alguna forma de devolverle este agradecimiento por funcionar tan bien.
Mejorando tus hábitos para mantener este templo aquí más saludable y que puedas utilizar al máximo su potencial.
Quiero que te visualices en la naturaleza conectando con la tierra,
Los árboles,
Plantas,
Animales.
Observa tus pies descalzos caminando por un prado o quizás por la arena de una playa idílica.
Hazte cargo de tu materia.
Y a partir de hoy medita sobre cómo estás cuidando tu tierra.
Qué estás haciendo,
Qué acciones haces aquí y ahora para fertilizar tu tierra.
Visualiza también tu casa,
El hogar en el que vives,
Tus posesiones,
Tus sueños,
Tus sueños.
Y si te gusta la naturaleza,
La naturaleza es la que más te gusta.
Visualiza también tu casa,
El hogar en el que vives,
Tus posesiones,
Tu coche,
Todo lo que posees que puedes tocar,
Tu negocio,
Tu taller.
Y medita y reflexiona sobre cómo agradeces y cómo trabajas la tierra en ti.
Y si las manifestaciones materiales que hay en tu vida no son de tu agrado o quieres hacer algún cambio,
Recuerda que para hacerlo tendrás que agradecer todo lo que tienes ahora y comenzar la alquimia interior,
La transformación.
Es indispensable que medites sobre lo que ya has materializado para comenzar el proceso de creación de tu nueva realidad,
De tu nueva materia.
Ya sea tu cuerpo,
Tu salud,
Tu hogar,
Tu trabajo,
Tus proyectos,
Tu dinero,
Tu sexualidad.
Cualquier cosa que quieras manifestar debe pasar por la rueda de los cuatro elementos.
La tierra es el elemento más denso y es el último paso de la manifestación.
Lo nombramos como primer elemento para poder hacer la recapitulación de lo que ya hemos creado y comenzar hacia adentro,
En espiral,
Este proceso.
Tierra,
Agua,
Aire,
Fuego.
Tierra tu cuerpo,
Agua tus emociones,
Aire tus pensamientos,
Tu mente,
Fuego tu energía.
Siente como desde el exterior,
Desde lo que puedes tocar,
Desde lo que ya está manifestado,
Ahora pones conciencia para entrar en las emociones que son todavía densas pero un poquito más ligeras.
Fluye el agua,
Siente como entras en tus líquidos.
Los líquidos del cuerpo te ayudan.
En tu biología existe un gran porcentaje de agua que puedes utilizar para ayudarte a la programación de tus células,
La programación de tus líquidos y conectar más fácilmente con esas emociones.
Reflexiona sobre cómo te sientes y si lo que hay no te gusta,
Lo que sientes te da miedo,
Te causa dolor,
Saca tu tristeza,
Tu rabia,
Recuerda siempre que ese es el momento justo en el que puedes liberarte de ese peso.
De ese estancamiento,
De ese bloqueo.
Acepta lo que hay en tu agua,
En tus emociones.
Siente.
Imagina que dentro de ti ríos internos arrastran esas emociones que te disgustan.
Imagina cómo tu agua se empieza a calmar y puedes observar el agua cristalina que hay dentro de ti y programarla positivamente para tu paz.
No necesitas estar ni muy alegre ni muy triste,
Simplemente estar en armonía presente sintiendo lo que hay.
Puedes sentir a veces algo de tristeza y de melancolía,
Puedes sentir a veces rabia,
Puedes sentir frustración.
Esas emociones no necesitas eliminarlas totalmente,
Solo transformarlas,
Aceptarlas,
Integrarlas.
Para encontrar la paz,
La alegría,
El bienestar,
La creatividad,
El gozo,
La abundancia,
La esperanza,
El optimismo.
Y poder seguir haciendo este proceso de activar tus elementos internos para estar en equilibrio y manifestar aquello que deseas.
Así que seguimos en este viaje en espiral y nos encontramos con nuestro elemento aire,
Nuestra mente,
Nuestros pensamientos.
Reflexiona,
Medita sobre la calidad de tus pensamientos.
Observa si entras en conflicto a menudo con tu propio interior y con el resto de personas que te rodean.
Sé consciente de la cantidad de palabras,
De sonidos que emites,
De baja vibración,
De queja.
Y simplemente acepta cuál es la verdad de ti ahora,
Honestidad.
Simplemente integra todo lo que has vivido hasta ahora y elige comenzar de nuevo teniendo unos pensamientos más armoniosos.
Verbalizando palabras inspiradoras para ti,
Para el mundo,
Para los demás.
Cesando la queja y activando la gratitud.
Tu aire no solo son tus pensamientos,
También son tus palabras,
Lo que dices,
Lo que escribes.
Medita sobre esto y activa un aire positivo,
Bonito,
Que cuando toque a otras personas sea un aire ligero,
Fresco,
Sanador.
Que limpie los lugares y permítete seguir este recorrido en espiral y llegar hasta tu fuego interno,
Tu energía,
El ser que tú eres,
El ser de luz que eres.
¿Eres consciente ya de que tienes un cuerpo energético?
De que más allá de este cuerpo físico,
A unos centímetros de ti hay un cuerpo energético que es luz.
¿Eres luz?
Respira y siente cómo se expande tu cuerpo energético.
Imagina que eres luz y crece hacia arriba,
Hacia abajo y hacia los lados.
Visualiza un sol radiante y conecta con él.
Imagina cómo ese sol radiante hace llegar sus rayos hasta ti,
Hasta tu cuerpo de luz.
Y esos rayos de luz entran en ti y se expande esa luz y ese calor.
Siente tus manos ardientes,
Sanadoras,
Cada uno de tus centros energéticos irradiando esos rayos.
Y ahí,
Desde tu ser de luz,
Puedes tener una intención fuerte,
Un compromiso,
Una pasión.
Y es desde ahí,
Desde donde lanzas tu petición a todo el cosmos.
Y es desde donde tensas el arco,
Disparas la flecha y ocurre la manifestación.
Entonces,
Para activar tu alquimia,
Honras también a los elementos en el exterior.
El fuego de la vela,
El agua de esa copa,
El incienso,
El palo de santo,
La salvia,
La maceta,
La piedra,
La madera.
Y cada vez que los ves en el exterior,
Agradeces a los elementos,
A esa metáfora que utilizas para hacerte de recordatorio que también están dentro de ti.
Y cuando paseas,
El sol es tu fuego,
El agua de los ríos,
De los mares,
De las fuentes es tu agua,
La lluvia,
La nieve,
La montaña,
El árbol,
El valle,
La flor es tu tierra,
El suelo que pisas.
También en la ciudad,
Tu casa,
El viento,
El sonido de las campanas,
El canto de los pájaros,
La brisa,
Es tu aire también.
Y cuando aprendes a activar en ti y a honrar estos cuatro elementos,
De alguna manera llegas a ese quinto elemento,
El éter,
Tu esencia,
Que no necesita ninguna transformación porque ya es.
Allí tu ser ya está realizado.
Antes de terminar con esta pequeña iniciación a la alquimia interior,
Agradeces a los cuatro elementos fuera y dentro de ti,
A las cuatro direcciones,
A tu linaje materno y paterno,
Al padre,
La madre,
El dios,
La diosa,
Lo femenino,
Lo masculino,
Arriba,
Abajo,
Dentro,
Fuera.
Te recomiendo que utilices los siguientes siete días para reflexionar,
Escribir,
Meditar sobre tus cuatro elementos.
Y prepararte para los siguientes audios donde trabajaremos concretamente con cada uno de ellos.
Espero que este audio te sirva y que disfrutes de tus elementos y de activar tu alquimia.
Muchas gracias y hasta pronto.
Conoce a tu maestro
4.8 (96)
