
El Cielo En La Tierra | Invocando El Nuevo Mundo
Conecta con el sentir, la manifestación y la invocación de la Nueva Tierra que mi corazón sagrado comparte en esta Meditación desde el canal y la presencia Yo Soy: En la Comunidad de la Verdadera Tierra, todo el Universo es Bienvenido. Por nuestros Ancestros, desde nuestra Familia Estelar, para las Nuevas Generaciones: Somos uno.
Transcripción
Encuentra una postura cómoda,
Sentado,
Tumbado,
Donde puedas relajarte,
Enfocarte en tu respiración.
En este espacio sagrado del corazón,
El camino verdadero de la maestría,
Nos hacemos presentes de la respiración.
Inhalando hacia el bajo vientre,
Sosteniendo por unos segundos y exhalando,
Inhalando hacia el bajo vientre y exhalando.
Encuentra tu propio ritmo,
Pues este es nuestro espacio de creación y co-creación.
Sigue llevando tu inhalación al vientre y suéltala,
Disuelve quien eres en el momento.
En la respiración,
En tu vientre,
Ya no existen los pensamientos,
Todo es ilusorio y se disuelve.
Nos hacemos conscientes del sol eterno que habita en nuestro vientre.
La esfera de luz,
De fuego ardiente que congrega toda nuestra energía con cada inhalación.
Soltando,
Inhalando,
Alimentando este fuego que nos permite visualizar y entender la verdad del universo.
Aquí es donde reside la presencia yo soy,
El Dios,
La Diosa que todos somos.
Sigue sintiendo este fuego,
En ese espacio,
Entre los dos ojos,
Nuestro llamado tercer ojo,
El ojo de Dios.
Visualiza como ese fuego se expande y alimenta cada célula de tu cuerpo.
Cada célula de tu cuerpo que recibe este fuego es purificada.
Cada célula que recibe este fuego es purificada.
Desde nuestros pies hasta nuestros tobillos,
Saliendo por los gemelos,
Las rodillas,
En una luz unificada,
Ardiente,
Que limpia y que aclara nuestra energía vital.
Nuestros cuadriceps,
Muslos,
Alcanzando nuestra genitalia,
Un lugar de pureza divina,
De cocreación,
En ese abismo.
Esa luz alimenta nuestras caderas,
Nuestros glúteos,
Y asciende unificándose en el vientre,
A través de nuestra espina dorsal.
Nuestra columna se convierte en el túnel,
En el camino sagrado al cielo,
Y vamos sintiendo este fuego en cada una de nuestras vértebras.
Purificándose espacio en el silencio,
Alcanzando el punto medio a la altura de los homoplatos,
En el que nuestro corazón sagrado se encuentra.
Siente esta luz unificándose en tu pecho,
Trayendo células,
Rejuvenecimiento,
Alegría,
Amor incondicional a ese espacio.
Observando la paz eterna que somos,
Encontrando el punto en nuestro esternón,
En el que nuestro corazón palpita.
Este fuego se abre,
Como las alas del fénix,
Y alcanza nuestras clavículas,
Formando una cruz crística.
Los cuatro puntos mencionados,
Clavícula derecha,
Clavícula izquierda,
Parte baja del esternón,
Punto medio de los homoplatos.
Y esa cruz asciende hacia nuestra tiroides,
El punto bajo de la garganta,
Creando una cruz de fuego,
Una cruz crística,
Un alineamiento divino,
Que nos funde,
Nos funde en ese perdón divino.
Nuestro cuerpo se sana,
Tal y como nosotros conscientemente traemos a través de la presencia yo soy,
Una conciencia micro cósmica a cada célula.
Nuestros hombres sienten el fuego,
Nuestras mujeres sienten lo que sentimos,
Trayendo esta luz hacia los hombros,
Unificando,
Aclarando,
Limpiando,
Dejando ir ese bagaje,
Ese peso que ya no existe.
Trayendo esa luz cósmica,
Nuestros bíceps,
Tríceps,
Codos,
Sintiendo como cada célula se encuentra,
Se conecta,
Se armoniza,
Encontrándose con las muñecas,
Finalmente con nuestras manos,
Las manos de Dios,
Las manos del alquimista,
Que arden con ese fuego sagrado.
El fuego crístico,
En el que ya no hay separación,
Solo aceptación,
Sintiendo como el calor de nuestras manos se enciende en nuestros brazos,
Trayendo toda esta luz,
Alimentando nuestra garganta,
Se aclara,
Se limpia,
Se purifica,
Optimiza el canal divino.
Sentimos esta luz con nuestra respiración todavía en el vientre,
Tragando saliva,
Como si de esta luz una semilla bajase hasta nuestro vientre y de esta semilla naciese un árbol.
Alimentemos este árbol con cada respiración,
Este árbol de poder,
De sabiduría,
Que existe siempre con nosotros,
Su maestro interno,
El silencio de la paciencia,
De la sabiduría.
Sintiendo de nuevo como nuestro cuerpo,
Desde la garganta hasta nuestros pies,
Está unificado en luz,
En paz,
En armonía,
Y así este fuego del vientre alimenta nuestra cabeza.
Sintiendo que este fuego asciende,
Exhalando y apretando nuestros esfínteres,
Sintiendo que este fuego sube y alcanza nuestra fontanela,
Nuestro cráneo,
Nuestro chakra corona,
Inhalando,
Liberando esfínteres y sintiendo ese fuego que se funde,
Que ayuda a la regeneración de nuestras células.
Que aclara la visión de nuestros ojos,
Que aclara el túnel con el que respiramos en nuestra nariz,
Que limpia nuestros oídos para escuchar y que humedece nuestra boca.
Células que se han unificado,
Que se han perdonado a sí mismas,
Que se aman,
Que se agradecen con esta oportunidad que tenemos de ir al microcosmos que es este cuerpo.
Lo que sucede en este cuerpo,
Sucede en el cuerpo externo,
Llamado planeta,
Llamado mundo,
Llamado universo,
Tal y como nosotros somos la representación de ese cosmos infinito.
Cuando traemos la atención al cuerpo,
A la respiración,
Alimentamos ese mundo de paz,
De armonía,
De energía y traemos la presencia de Dios,
El cielo en la tierra que somos,
Que existe delante de nosotros.
Sucede porque hemos reconocido el cielo interno,
Sigue trayendo tu respiración al vientre y siente como todo se hace uno,
En este momento en un cuerpo unificado,
En línea con la presencia divina del ser superior que tú eres y que yo soy.
Trae a tu visualización,
Con esa constante respiración en el vientre bajo,
Visualización en el tercero y mírate en ese espejo,
Con todas tus virtudes,
Con todo lo que eres,
Con todo lo que representas,
Que es lo que ves.
En este yo del presente,
Que es lo que ves,
A tu izquierda visualiza otro espejo y en este espejo ves a tu yo de diez años,
Que es lo que ves,
Que virtudes,
Que miradas encuentras.
Visualiza otro espejo a la derecha y en este te vas a ver a ti en diez años,
Que es lo que ves,
Que virtudes,
Que presencia sientes.
Estas tres imágenes te representan,
El padre en diez años y el hijo,
Tu yo de cuando tenías diez años.
En el medio tu presente,
Sigue trayendo tu respiración al vientre y haz que salgan del espejo,
Haz que el espejo desaparezca y que ellos tres se presenten entre ti,
En esencia en carne y hueso los tres delante de ti.
Y uno a uno,
Regala a cada uno de ellos una acción,
Un mensaje,
Una palabra,
Una mirada.
Empezamos por tu yo interior,
Míralo con compasión,
Sabiendo que ahora mismo representa a tu hijo o tu hija,
¿qué harías con él?
Un beso,
Un mensaje,
Gracias,
Lo siento,
Por favor perdóntate y sostén,
Abraza a ese niño o esa niña y sale,
¿qué mensaje tienes para él?
Gracias,
Lo siento,
Por favor perdóname,
Te amo.
Con esa compasión,
Con ese amor incondicional con el que nos vemos,
Inhalando y soltando,
Podemos pasar al siguiente,
A tu yo de dentro de diez años.
Tu yo del futuro,
El padre,
La madre y mírate a ti mismo,
A ti mismo,
Qué orgullo,
Qué felicidad es ver todo lo que has crecido,
Qué gran abrazo puedes enviar y puedes recibir de esa persona que ves ahora mismo delante de ti.
Siente su abrazo,
Gracias,
Lo siento,
Por favor perdóname,
Te amo,
Vuelve a la posición inicial,
Omnipresente y visualiza a los tres,
Reconociéndose y dándose un abrazo unificado en el que tú sostienes espacio.
Estos tres representan grandes aspectos de ti mismo y se abrazan,
El padre,
El hijo y el espíritu santo que eres en el momento presente,
Se unen,
Sostén espacio para ellos y deja que poco a poco,
Con tu respiración,
Se diluyan en una esfera de luz,
Una esfera de luz en armonía,
Unificada,
En paz,
Esta luz brilla intensamente,
La imagen de ella se disuelve y solo queda luz,
En tu respiración,
Inhala y siente como esta luz viene hacia ti,
Hacia tu sagrado corazón.
Y se unifica con cada una de tus células en tu cuerpo,
Esta paz que has creado contigo mismo,
En la que te perdonas por cada juicio,
Por cada percepción vivida,
Experienciada,
Creada y vuelves a la unión,
A la unión del padre y la madre dentro de ti,
Con el hijo.
Esta luz que queda expandida en tu sagrado corazón,
Te abre una puerta y esa puerta te dirige hacia el corazón.
Siente como caminas hacia esta puerta,
Una puerta de luz que te va a abrir espacio a lo que hay en tu sagrado corazón,
Traspasa esta puerta y visualiza como es el espacio de poder,
Como arte paisaje,
El maestro dentro de ti se sienta,
Medita,
Entrena,
En este espacio invocamos a la nueva tierra,
A una nueva humanidad,
El ser humano que representa al cielo en la tierra,
Existe en este sagrado corazón.
Respira y sostén,
Sostén esta vibración,
Esta energía en la que tu corazón te enseña,
Ese paisaje en el que vamos a construir juntos una nueva tierra,
Una nueva humanidad.
Tal y como nosotros en nuestro cuerpo representamos el universo,
Si nosotros decidimos conscientemente crear ese universo,
Lo manifestamos,
Lo representamos y nuestra vida se convierte en el mensaje.
En este paisaje vas a ver a tu padre y a tu madre de la mano,
Más allá de la percepción que has tenido de ellos,
Ves su alma,
Ves el alma de los niños que son y se dan la mano,
Te miran y cogen la mano de tu yo de 10 años.
Te sostienen y se convierten en luz,
Caminan en la llanura,
En el templo de este paisaje,
En esta nueva tierra hemos perdonado la imagen que tenemos de nuestros padres,
Hemos visto más allá el amor incondicional que son y que representaban al ser niños,
Que ahora te suceden y que ahora te representan a ti tu verdad,
Que ese padre y madre interior eres tú.
Sigue trayendo tu respiración al vientre y observa este paisaje,
Ríos,
Llanuras,
Montañas,
Océanos,
Desiertos en perfecta armonía,
En colaboración el uno con el otro,
Una tierra que es escuchada,
Que es limpia,
En la que no hay residuos,
Agua limpia,
Purificada.
Una tierra sostenida con nuestros pies,
Con nuestros bailes,
Montañas que escalamos,
Que ascendemos y que nos enseñan el camino hacia los cielos,
Animales en perfecta armonía con las plantas,
Con las piedras,
Los humanos que somos,
El sagrado masculino,
El sagrado femenino que somos,
Se representa como un ser de luz,
En el que todas sus células son alcalinas y brillan,
Brillan con alas de poder,
De la abundancia del amor,
De la paz,
De la unidad,
De la inocencia,
Comunidades que se abren delante de ti,
En tribus,
Con una nueva tecnología,
Con la nueva conciencia,
Nos comunicamos los unos a los otros,
A través de nuestra mirada,
A través de nuestros abrazos,
Todos los hermanos y hermanas que nos han conocido y con los que hemos coincidido en esta vida,
El verdadero rostro del ser humano,
Todos estamos conectados,
A lo que nuestra tierra le tiene que decir al cielo,
Elevamos nuestras manos al cielo y traemos desde el cielo los regalos de la luz para esta tierra,
La tierra es nuestra madre y la luz es nuestro padre,
Y esa luz es el núcleo de la tierra,
Esa luz es femenina,
La resistencia,
La fortaleza,
El proveer de la tierra es masculino,
Visualiza un circulo de miles de personas en este paisaje,
Dándose la mano alrededor de un fuego sagrado ancestral y visualízales girando,
Bailando,
Cantando,
Tu eres parte de este circulo,
Únete a ellos,
Una tribu arco iris que une todas las naciones como una,
Una sola nación que está creada en tu corazón,
Representada en ese corazón,
Niños y niñas siendo abrazados por sus padres,
Entendidos,
Niños y niñas que son los maestros del nuevo tiempo,
De la nueva generación,
Les escuchamos,
Aprendemos de ellas,
Les recordamos y nos recuerdan quienes somos,
Padres y madres que cumplen las funciones necesarias en la comunidad haciendo lo que aman y que el consejo divino de esta comunidad ayuda con integridad,
Con sabiduría,
Con unidad a las decisiones de la comunidad,
Una nueva humanidad en la que cada uno hace y ofrece lo mejor de sí mismo en su don,
Espacios donde la meditación es sagrada,
Enseñada y demostrada con los sentimientos del amor incondicional que acogen a toda persona nueva que es bienvenida a esta comunidad,
El hombre se ha enraizado a la tierra y en su integridad se mueve como un guía de la luz para que los demás se sientan acogidos y de la mano todos se sigan los unos a los otros,
El hombre expande y comparte desde la vulnerabilidad de su corazón la verdadera fortaleza,
La palabra y la voz de Dios,
El camino del corazón es el camino del hombre,
Los padres contribuyen,
Proveen,
Trabajan,
Sirven a la tierra,
Escuchando a la tierra y pidiendo permiso,
Siguen la danza de la mujer,
Se dejan acoger en sus brazos,
Abandonan toda identidad,
Todo sentido de conquista y de poder y sienten el verdadero poder del amor,
Hombres realmente conectados con la divinidad en su sagrado masculino,
Cultivando su semilla interna,
En presencia,
En silencio,
Sabiendo como redirigir su energía,
Canalizando esta energía,
La humanidad se merece y así se funde con la mujer,
Con el sagrado femenino,
Mujer solar,
Mujer celestial,
Hombre lunar,
Hombre cósmico,
Ambos comunicadores del sol,
De la luz y representantes de la tierra en este universo,
La mujer canta,
Danza,
Se expresa,
Conecta con la tierra,
La nutre,
Acoge,
Siente con la mujer,
La mujer se deja ver,
La mujer entiende su voz interna,
Refleja con lo que siente su verdadera fortaleza,
La mujer es la madre que acoge al padre,
Es la guía de los sentimientos,
De las emociones de esta tierra,
Y la escuchamos como maestra y como guía hacia lo que el hombre tiene que hacer,
El hombre trabaja con su servicio y la mujer escucha el servicio con el que trabaja,
En esta armonía que se expande y que está creando una gran ola de conciencia a todo tu alrededor,
En esta visualización siente,
Siente esa paz,
Esa humanidad reconocida,
Inhala y sostén en tu vientre,
En este fuego,
Esa creación,
Aprieta tu esfínter y trae esta visualización a tu corona,
Como si este fuego ascendiera y se manifestara en la tierra,
Exhala,
Libera,
Siente esa unidad,
Ese respeto,
Esa integridad,
Esa valentía en la que todos cantamos,
Hacemos de nuestra vida una ceremonia,
Nos congregamos para crear rituales e iniciaciones para que nuestros niños y niñas presenten esa nueva humanidad,
Les enseñamos y nos dejamos enseñar como eternos estudiantes el mismo Dios,
El Dios que es una diosa,
En la presencia yo soy,
La diosa en el alma que somos,
El Dios en el espíritu que representamos,
Los animales hablan con nosotros,
Representan aliados,
Nos cuentan las historias de la tierra,
De los bosques,
De los océanos,
Escuchamos a las plantas y nos aconsejan en como nutrir a la tierra,
Meditamos con las piedras,
Con nuestros ancestros,
Observadores,
Testigos de toda humanidad y dejamos que el fuego del espíritu les haga hablar y nos cuenten hacia donde ir y cual es la sabiduría que merecemos recordar,
Los árboles representan los templos,
Los altares,
Los árboles son los maestros,
Los árboles son los maestros,
Nos permitimos la disolución de la identidad para convertirnos en árboles,
Exhalamos y sostenemos,
Visualizamos dentro del agua,
Nutrientes,
Minerales que en esta tierra son ricos y abundantes,
Hemos aprendido a alimentarnos de prana,
Solar,
Energético e inspirador,
La nueva tierra es yoga,
Es unión,
La nueva humanidad es unidad,
Es amor,
Es Dios,
Fundiéndose con la diosa,
El hombre asciende junto a la mujer,
Ya no hay apegos,
El abrazo,
El compromiso,
La libertad,
Son uno,
La sinceridad es la llave,
Inhala,
Sostén en tu vientre,
Ya no hay dualidad,
La luz y la oscuridad,
Son uno,
Exhala,
Sigue enfocándote en tu vientre,
Todo lo que creíamos separado se ha unido,
Ha vuelto a ser visto por nosotros,
Como una unión,
Una conexión que nunca estuvo separada,
Las hadas,
Los elfos,
Los gnomos,
Los gigantes,
Los dragones,
Las sirenas,
Seres místicos,
Como que siempre han estado ahí,
Como aliados,
Nos hablan,
Nos enseñan la magia de esta tierra,
Debas,
Ángeles,
Arcángeles,
Sin devoción,
Únicamente con la creencia que nosotros somos Dios,
Somos la diosa y todo lo que vemos a nuestro alrededor es ese espejo de unidad,
Partes de nuestra identidad que nos aconsejan,
En los que ya no hay agendas,
Ya no hay intereses,
Ya no hay juicios,
Nos hemos perdonado toda percepción,
Por lo que hemos aceptado la verdadera tierra,
Y soliza más allá de la tierra que conocemos,
Una única nación,
Una nación arcoiris,
En la que las tribus se congregan de manera local,
Para contarse las historias y la sabiduría de los ancestros,
Un continuo respeto con la madre tierra,
La Pachamama es la madre a la que cuidamos,
A la que amamos,
A la que sabemos respetar y cuidar,
Inhala,
Y esta vez llena tu pecho de aire,
Y sostén,
Agradece de corazón el tiempo que te acabas de dar,
El respeto,
La integridad,
El poder energético en esta visualización,
Y exhala,
Porque eres visto por tus ancestros,
Por tus padres,
Aliados,
Familia estelar,
Todos te ven en ese momento de silencio,
La presencia que te das a ti mismo,
Eres entendido,
Y con tus dos manos,
Recoge el agua que te ha sido ofrecida,
Es momento de bautizarte,
Como te quieres bautizar,
Quien eres,
Quien quieres ser para este mundo,
Bautízate con el nombre ancestral de tu alma,
Y siente como el agua corre por todo tu cuerpo,
Te clarifica,
Te vuelve transparente,
Te purifica,
Te estructura,
Aclara tu ADN,
Lo alinea con el Dios que eres,
Diosa que yo soy,
Agradece este agua,
Este río,
Y mira hacia detrás,
Mira la comunidad que has creado,
Con construcciones completamente sostenibles,
Naturales,
Maneras de vivir completamente en armonía con la tierra,
Aldeas,
Pueblos,
Comunidades,
En las que intercambiamos con nuestros dones,
En las que la abundancia siempre existe,
En las que tu entiendes tu don,
Y en este mismo momento,
Te preguntas,
Cual es mi don,
Cual es la función que tengo en esta nueva tierra,
Guiar,
Liderar,
Hablar por el pueblo,
Hablar desde Dios,
Desde la tierra,
Por los padres y madres que somos,
Tu don es ser,
Ya no hay apego a nada en lo que convertirse,
Solo ser,
Y en ese ser,
Servimos ayudando en cada tarea que vemos,
Compartiendo nuestra energía,
Y dejando que nuestra energía se comparta,
Porque dar y recibir son uno,
Cuando has reconocido que esta nueva tierra,
Es el reflejo de quien eres,
Todo lo que das lo recibes,
La salvación del mundo depende de ti,
De mi,
Porque tenemos la función y la oportunidad de perdonarnos,
Inhala en el bajo viento,
Pues toda guerra que hemos visto,
Percibido,
Estaba dentro,
Y la hemos perdonado,
Como guerreros del universo,
Hemos decidido establecer la paz,
Hemos puesto nuestra espada en el suelo,
Y esa espada,
Ha llenado el suelo de semillas,
De flores,
De ríos,
De armonía,
De paz,
Los soldados que éramos,
No son padres y madres,
Y ahora somos guías de la nueva generación,
Y esta generación,
Tiene representantes del universo,
De la naturaleza,
Que enseñan y escuchan,
Y hacen que los niños,
Y las niñas,
Entren en contacto,
Con ese ser superior que ya son,
Y sigan enseñándoles,
Que es lo que la naturaleza realmente nos dice,
La manera de educar,
Los hijos e hijas,
Tienen diferentes mentores,
Padres,
Hermanos,
Con los que seguir aprendiendo,
Con los que seguir creciendo,
Con los que seguir inspirándose,
Cada uno elige lo que más le apasiona,
Y se dedica a hacer constantemente lo que más le apasiona,
En círculos de hombres,
En círculos de mujeres,
Se comparte la palabra del corazón,
Se permite la palabra de los niños,
Tan válida como la del anciano,
No hay niveles,
Todos somos líderes,
Todos representamos esa paz,
Y esa libertad,
Todos poseemos alas que se han abierto,
Con las que acogemos a los demás,
Con las que protegemos,
Con las que cuidamos,
Con las que volamos,
Inhala bajo vientre,
Expándelo hacia tu pecho,
Y sostén,
Siente como tus alas se despliegan,
Expándelas y ábrelas con orgullo,
Con presencia,
Exhala,
Y quédate en este estado,
Respirando,
Este es el espacio sagrado del corazón,
La igualdad y la empatía existen como valores primordiales,
La integridad del dios y la diosa que yo soy y que todos somos,
Son las llaves que abren todos los candados de la tierra vieja,
Anciana,
Que siempre fue la misma tierra,
Pero que ahora reconocemos de verdad,
Desde la separación,
Desde el conflicto,
Hacia la unión y la paz,
Pues ya no hay guerras,
Ya no hay lugares que combatir,
Ya no hay conquistas que conseguir,
Ya no hay logros,
Ya no hay nada separado de nosotros mismos,
Nos hemos vuelto uno,
Nos hemos dado cuenta de que siempre fuimos uno,
Con el todo,
Y este es el poder,
El corazón,
Este es el verdadero poder,
Seguimos respirando,
Y traemos toda esta visión a nuestro corazón,
Sentimos esa paz que somos,
OM MANI PADME HUM,
La joya está en el loto,
Nunca hubo nada que cambiar fuera de nosotros mismos,
Pues lo único que había que cambiar era como nos veíamos dentro,
Encontrar el cielo que somos,
Encontrar la verdadera tierra que representamos,
Y así ver hacia afuera el cielo que manifestamos y que realmente vemos,
El cielo en la tierra,
Desde dentro,
Hacia afuera,
Por eso la joya está en tu corazón,
En tu corazón que florece como el loto,
Y que te enseña la verdad universal,
La única verdad de Dios,
El amor incondicional que es que por herencia nos pertenece,
Pues tu nombre es el nombre del Dios,
De la Diosa que somos,
Y te has bautizado,
Está en tu vientre,
Y de nuevo siéntelo,
Siente como todo eso que has visualizado desde el sentimiento puro del corazón,
Es real,
Y se manifiesta de manera cuántica,
A su debido tiempo,
Pero tu ya no reaccionas,
Has despertado,
Y has visto lo que siempre nos hemos merecido y lo que ya está creado,
En la quinta dimensión,
El momento en el que lo hemos sido capaces de ver,
Lo hemos traído,
Date unos momentos para caminar por este paisaje,
Con tus hermanos,
Hermanas,
En armonía,
Todos viviendo desde el corazón,
La mente se ha disuelto,
El canal se ha abierto,
Todos somos Dios,
Hijos de nosotros mismos,
Hay un circulo de padres,
Madres,
Que se abrazan,
Sonríen,
Y cantan,
Girando en un circulo alrededor de un fuego,
Y hay un circulo interno,
De niños y niñas,
Que bailan y cantan en la dirección opuesta,
Juegan,
Juegan viéndose,
Juegan y se ríen,
En la mirada verdadera del corazón,
Eso es lo que somos,
Eso es lo que nos merecemos,
Eso es lo que hemos traído,
Eso es lo que siempre estuvo,
En estas ciudades,
Aldeas,
De tecnología ancestral,
En el que hemos unido los mejores valores de cada tecnología,
Yogica,
Shamanica,
Solar,
Tecnología moderna,
Todo se ha unido,
En una perfecta convergencia,
Que nos ayuda a existir en armonía,
Que manifiesta la perfecta conexión con la tierra,
Los padres cogen a los niños en brazos,
Y los lanzan al cielo,
Y los niños abren las alas,
Las madres cogen a las niñas,
Y las mecen,
Y las hacen ascender hacia el cielo,
Para que ellas también abran sus alas,
Y juntos niños y niñas,
Vuelan hacia el ojo de Dios en el sol,
Las puertas del cielo divino,
Se abren hacia estos niños,
Estos niños que somos,
Que merecen ser correspondidos,
Lo que sentimos en nuestra piel,
La brisa,
El espacio,
La respiración,
El calor,
Indivisible,
Consciente,
Real,
Donde tu yo de 10 años,
Juega,
Tu yo del presente,
Presencia,
Y tu yo de dentro de 10 años,
Lidera,
Guía,
Respira en tu corazón,
Sostén,
Sostén,
Expande tus pulmones,
Tu diafragma,
Y reconoce esta verdad en ti,
Yo soy amor,
Yo soy amor,
Yo soy amor,
Yo soy la luz,
Yo soy la luz,
Yo soy la luz,
Yo soy Dios,
Yo soy Dios,
Yo soy Dios,
Yo soy Diosa,
Yo soy Diosa,
Yo soy Diosa,
Exhala,
Y deja que este espacio viva contigo por el resto de tu existencia,
Volviendo hacia esta puerta,
Con nuestra respiración,
No nos despedimos,
Meramente dejamos que esta existencia viva dentro de nosotros en ese fuego eterno,
Solidificado,
Esta creencia que siempre estuvo,
Seguirá con nosotros,
Con nuestro ejemplo,
Y así tal y como dejas el espacio,
Vas hacia esta puerta del corazón,
Para volver a la conciencia del presente,
Caminando,
Sintiendo con tus pies la tierra,
Cerrando la puerta a través de ti,
Y dejando que este espacio se integre con una inhalación en el corazón,
Sostén,
Sientes espacio divino que hemos creado juntos en tu corazón,
Con tu exhalación,
Vuelve a la respiración del vientre,
Y suelta,
Déjate expandir en este nuevo tu,
En este nuevo yo,
En el fuego del vientre,
Que lo trasciende todo,
Que lo transmuta,
En la verdad,
En la alquimiza,
En aquello que es sólido,
En aquello que existe,
Sientes este fuego,
Alquimizando cada una de tus células,
Dejándote ser,
Este nuevo ser,
El dios,
Diosa que eres,
Está representado por la verdad divina,
Y que vuelve a su centro en esta respiración,
Sintiendo tu respiración,
Los dedos de tus pies,
Picándose en las rodillas,
Sintiéndose tus muslos,
Los cuadriz,
Fumándose en la genitalia,
Bailando,
Conciéndose en el vientre,
Pendiéndose a través de la espina dorsal,
Columna vertebral,
En el corazón,
Inflando el difragma de tus pulmones,
Con el poder de la ascensión,
Sintiendo tus hombros,
Tus codos,
Bíceps,
Tríceps,
Muñecas,
Manos,
Dedos,
Como alas,
Sintiendo tu garganta,
Tu cuello,
Unido a todo lo demás,
Todo lo que existe,
Sintiendo tu cabeza,
Tus orejas,
Tus ojos,
Tu nariz,
Tu boca,
Sonriendo internamente,
Y externamente,
Dejándote ser,
Dejándote disolver,
En amor,
En verdad,
En existencia,
Sigue con esta respiración,
Tal y como exhalas,
Sintiendo tus manos,
Los dedos de tus pies,
Moviéndolos,
Acariciándolos,
Agradeciendo al gran espíritu,
Al Dios que yo soy,
A la diosa que tú eres,
Gracias,
Gracias por permitirme este espacio,
Por confiar en lo que ya eres,
En lo que ya sabes,
En lo que has recordado,
Y en lo que somos,
Con esta última inhalación,
Exhalación,
Situa tus manos,
Las palmas de tus manos,
Delante de tus ojos,
Y abre tus ojos,
Hacia las manos de la creación,
Agradece,
Y descansa,
En este nuevo yo,
En este nuevo tú,
Que siempre fueron lo mismo,
Ajo.
Conoce a tu maestro
More from Siddhartha Sananda
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
