
Meditación guiada para insomnio. Duerme profundamente
Esta meditación de 20 minutos, para el insomnio, te llevará a un estado de relajación profunda. Está diseñada para bajar la sensación de estrés y ansiedad y poder conciliar el sueño. Es muy útil para volver a dormir al despertar durante la noche. Acompaña de fondo a la meditación música relajante y sonidos de la naturaleza, lo que te ayuda a la relajación para dormir profundamente. Es mejor utilizar auriculares, aunque no es imprescindible.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta meditación guiada para ayudar a conciliar el sueño.
Está diseñada para que puedas entrar en un estado de relajación profunda y tiene una duración de 20 minutos.
Lo único que tienes que hacer es escuchar mi voz y dejarte llevar por ella,
Por la música y sonidos de naturaleza que suenan de fondo hasta que te duermas.
Vamos a ir relajándonos poco a poco a través de la respiración y de tomar conciencia de nuestro cuerpo,
Soltando las tensiones para que de esta manera podamos entrar en un estado de paz y relajación absoluta.
Empezamos.
Acomódate en la cama.
Tómate tu tiempo para ajustar la postura que resulte mejor y más cómoda para ti.
Siente el apoyo de tu cama debajo de tu cuerpo,
La comodidad de tu almohada y del colchón.
Vamos a hacer unas respiraciones profundas.
Toma aire por la nariz y ve soltándolo lentamente por la boca.
Vuelve a inhalar y exhala hasta que no te quede aire en los pulmones.
Una vez más,
Inhala y exhala.
Inhala y exhala,
Notando cómo tu cuerpo se va liberando de las tensiones acumuladas en el día.
Deja unos segundos para que tu respiración vaya encontrando de nuevo su ritmo natural.
Siente cómo el aire entra y sale de tu cuerpo de manera natural,
Sin necesidad de hacer nada.
Nota las sensaciones que se producen en tu cuerpo.
Tal vez notes cómo el abdomen se llena de aire cuando inhalas,
Cómo se contrae al exhalar.
O cómo tu pecho se expande cuando inhalas y cómo se contrae al exhalar.
Permítete descansar,
No hacer nada.
Esta meditación es para dormir.
Y ahora no hay nada en lo que preocuparse.
Tan solo permítete relajarte.
Si notas alguna parte de tu cuerpo en tensión,
Pon la atención en esa parte y al exhalar imagina que se va relajando.
Sigue respirando y notando cómo tu cuerpo cada vez está más relajado.
Toma conciencia de la quietud y la calma en la que se encuentra tu cuerpo.
Dándole la oportunidad de descansar,
No hacer nada.
Siente cómo con cada exhalación tu cuerpo se va liberando de las tensiones del día y se va relajando más y más.
Ahora te invito a que traigas a tu mente una frase que te haga sentir bien.
Algo así como,
Estoy relajada o estoy relajado,
Estoy en paz.
Elige la frase que resuene más contigo y puedes repetirla varias veces en tu mente.
Y te propongo que en este momento dirijas suavemente la atención a tu pierna izquierda.
Imagina que respiras a través de ella.
Como si el aire entrara y saliera a través de ella.
Y con cada exhalación nota cómo tu pierna izquierda se relaja más y más.
Y llevando tu atención a la pierna derecha,
Imagina que respiras a través de ella.
Mantén tu atención en la respiración y cómo tu pierna derecha se va relajando cada vez más con cada exhalación.
Siente tus caderas,
Cómo respiras a través de ellas.
Y con cada exhalación tus caderas se relajan más y más.
Y ahora pon el foco de la atención en tu abdomen.
Siente el aire fluyendo por tu abdomen cuando respiras.
Y con cada exhalación nota cómo tu abdomen se va relajando cada vez más.
Tu abdomen está cada vez más relajado.
Imagina el aire fluyendo por tu pecho,
Por tus hombros y por el cuello.
Siente cómo se relajan con cada exhalación.
Tu pecho se relaja cada vez más.
Tus hombros están cada vez más relajados.
Se sienten pesados.
Y el cuello se relaja cada vez más.
Imagina el aire fluyendo por tus brazos mientras respiras.
Tus brazos están cada vez más relajados.
Se relajan con cada exhalación.
Imagina que respiras a través de tu cabeza.
Y cómo tu cabeza se relaja con cada exhalación.
Tu cabeza y tu cara están cada vez más relajados.
Y ahora sientes la respiración en todo tu cuerpo.
Imagina que tu cuerpo es un río y la respiración el agua que va fluyendo desde tus pies hasta la cabeza.
Y tu cuerpo se relaja cada vez más con cada exhalación.
Se vuelve cada vez más pesado.
Cada vez está más y más y más relajado.
Tu cuerpo cada vez está más relajado.
Y repites en tu cabeza estas frases.
Estoy en paz.
Me siento bien.
Duermo profundamente.
Puedes continuar en este estado repitiendo las frases.
Hasta que la música finalice y te duermas.
Estoy en paz.
Me siento bien.
Duermo profundamente.
Te dejo que descanses dulces sueños.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
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