
Visualización: Paseo por la Playa
by Paloma Cano
Empezamos esta meditación con varios ejercicios para conectarte con el presente con el fin de aquietar tu mente y salir del incesante flujo de pensamientos. Acabamos con una visualización de una playa, imaginándola con sus colores, sonidos de gaviotas, texturas, sonidos y aromas.
Transcripción
Hoy vamos a pintar una playa con nuestra imaginación.
Cierra los ojos y ve conectando con tu postura.
¿Cómo quieres meditar hoy?
¿En posición sentada o en posición tumbada?
Acomódate en tu postura.
Si decides tumbarte,
Abre ligeramente las piernas y los brazos.
Los pies caen hacia los lados y las palmas apuntan al cielo,
La espalda bien pegada a la esterilla.
Si decides sentarte,
Deja tus manos apoyadas en tus rodillas y con las palmas apuntando al techo.
Espalda recta,
Rostro en calma.
Sigues conectando con tu cuerpo.
Observa el óvalo facial,
Las líneas de expresión.
Relaja entre cejo y frente.
Ojos y párpados sueltos.
La piel que envuelve tu cráneo y tus sienes en relax.
Los pómulos blanditos.
Las mandíbulas sueltas.
Afloja trapecios,
Suelta el cuello,
La nuca.
Tu espalda está recta,
Sin tensión.
Si estás en posición dada,
Nota cómo tu espalda se va adhiriendo más y más a la superficie de apoyo.
Afloja tu estómago.
Siente progresivamente el peso de tu cuerpo pegándose a la esterilla,
Hundiéndose más y más.
Con cada exhalación nota los puntos de apoyo de tu cuerpo en contacto con la superficie.
Con cada exhalación abándonate un poco más.
Siente confianza con el sostén que la tierra te presta,
Te sujeta y no te deja caer.
Aprovecha cada exhalación para aflojar posibles tensiones que pudieran quedar.
Nada que hacer ahora,
Sin expectativas,
Solo estar aquí,
Solo contigo.
Dirige tu atención nuevamente a la exhalación.
Puedes observarla o intervenir en ella.
Solo focaliza tu atención en la exhalación,
Solo en el exhalar,
Solo expulsando el aire.
Si no estabas interviniendo en la exhalación,
Hazlo ahora.
Exhala completamente cada vez,
Vaciándote por completo.
Y otra vez,
Y exhala otra vez.
Que no quede nada de aire en ti.
Date cuenta como el cuerpo de forma automática inspira por sí mismo sin que tú tengas que intervenir.
Es como una fuerza de vida entrando una vez y otra.
Elige un objeto de meditación,
Puede ser tu respiración o alguna zona de tu cuerpo.
Puedes incluso entreabrir los ojos y focalizar la atención fuera.
Y desde ahí,
Permite que los pensamientos surjan,
Las proyecciones hacia el futuro,
Las cosas por hacer,
Los recuerdos.
Permite las emociones sin apegos.
Es como si tu mente fuera una pantalla de cine donde nace y muere todo el contenido mental y emocional.
No tengas adversión ni apegos a lo que vaya surgiendo.
Todo está bien,
Tal y como es,
Sin juicios,
Solo permitiendo,
Solo confiando.
Permite que tu atención se sitúe en tu respiración.
Vas a respirar de forma consciente y al inhalar vas a decir de forma interna 1 y al exhalar la palabra azul.
Inspiras 1,
Exhalas azul.
Inspiras 1,
Exhalas azul.
Inspiras 1,
Exhalas.
Inspiras 1,
Exhalas.
Sigue a tu ritmo.
Con este ejercicio los pensamientos no se agolpan en tu mente.
Tu concentración está en estas dos palabras.
Te permite ir hacia adentro,
Hacia tu centro a estar contigo y sigues en silencio.
Inspira 1,
Exhala.
Inspira,
Exhala,
Sigue.
Si todavía sigues notando tensiones,
Permite con la exhalación que se puedan disolver.
Al pronunciar estas palabras tu mente soltará todo pensamiento.
Aún así,
Si la mente vuela,
Si la mente te trae pensamientos,
No los compres.
No compres lo que la mente te viene a vender.
Te dejo un tiempo para estar contigo y sigues.
Inspira,
Exhala,
Haz lo que quieras hacer.
Y poco a poco sueltas esta respiración.
Vuelves a visualizar tu cuerpo de cabeza a pies.
Observa si permanece alguna tensión o malestar y vamos a liberarla juntos.
Inspira en la zona donde notes tensión y al exhalar suelta,
Suaviza toda la zona.
Otra vez,
Inspira en la zona donde notes tensión y al exhalar suelta,
Suaviza toda la zona.
Y vamos a utilizar la ventana de nuestra mente para dibujar un cuadro,
Una imagen de una playa con sus sonidos,
Texturas y temperatura.
Visualiza un inmenso mar en tonos verdes y azules.
La imagen y el sonido de las gaviotas sobrevolando cerca de ti.
Una arena blanca y fina.
Un cielo azul con alguna nube.
El sol alto y brillando.
La brisa marina mueve tu pelo.
Un golpe de aire mueve tu ropa.
El olor marino inunda tus fosas nasales.
Y sigues escuchando el sonido del mar.
Es un sonido muy relajante que te gusta.
Y observa como las olas rompen en la orilla.
Y te visualizas pisando la arena blanca y suave.
Seca,
Baja tus pies,
Descalzos en contacto con ella.
Nota su tacto.
Como la arena se suelta de tus pies.
Pero ahora caminas por la orilla y notas la arena mojada.
Y como el agua moja tus pies,
Sigues escuchando las gaviotas.
Siente el poder de la naturaleza y de la tierra subiendo por la planta de tus pies.
Por las pantorrillas.
Por las rodillas.
Llegando a tus muslos.
A tu pelvis.
A tu abdomen.
Pecho.
Glúteos.
Espalda.
Brazos.
Manos.
Y finalmente llegamos a tu rostro y a tu cabeza.
Te dejas embriagar por la visión de este hermoso paisaje,
De sus sonidos,
De las sensaciones que surgen en ti.
Ahora vamos a eliminar los diferentes elementos que componen este cuadro que hemos dibujado.
Elimina los sonidos de las gaviotas y del mar.
Elimina el cielo,
Las nubes.
Elimina la arena bajo tus pies.
Borra la brisa,
El sol.
Mantén esta imagen mental de la nada.
Y vuelve a ti,
A tu interior,
Y descansa la tensión donde nazca tu respiración.
No hagas esfuerzos en el leve flujo del soplo de vida cada vez que inspiras,
Cada vez que exhalas.
Nota tu cuerpo más pesado.
Con cada exhalación se fusiona más con la superficie de apoyo y tú,
Cada vez más cerca de ti,
Permaneces en este estado,
Descansando tu atención en esa calma que va quedando en ti durante los siguientes minutos.
Vuelve a esa nada.
Tú puedes crear imágenes en tu mente.
Tú puedes también hacerlas desaparecer,
Vaciar la mente,
Descansar.
Si la mente vuela y te trae pensamientos,
Emociones,
Suelta,
Deja ir.
Permea en esa nada,
En esa conexión contigo,
Donde todo está bien.
De vez en cuando echa un rápido vistazo a tu cuerpo,
Detectando alguna tensión que pudiera haber vuelto.
Aprovecha la exhalación para soltar y para seguir contigo.
Y poquito a poco vamos a ir volviendo.
Vamos a hacer tres respiraciones profundas y conscientes,
Oxigenando bien nuestro cuerpo,
Volviendo a él.
Inspira.
Exhala.
Inspira nuevamente.
Te llenas de vitalidad.
Exhala.
Vamos con la última.
Inspira.
Deja que el oxígeno entre nuevamente en tu cuerpo.
Reténlo unos instantes.
Exhala.
Cuando estés preparada,
Abres tus ojos.
Te deseo que sigas consciente con tu día.
Conoce a tu maestro
4.6 (81)
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