
Vuelve a La Calma y Descansa Profundamente
Esta meditación está diseñada para esas noches en las que tu cuerpo está cansado, pero tu mente sigue alerta y le cuesta desconectarse. A través de respiraciones con suspiros, afirmaciones de seguridad y una relajación progresiva de todo el cuerpo, irás soltando poco a poco la tensión, las preocupaciones y todo aquello que no necesitas seguir cargando esta noche. Durante la práctica, le recordarás a tu cuerpo que está a salvo, que ya no necesita mantenerse en guardia y que tiene permiso de descansar. No tendrás que hacer ningún esfuerzo por dormir: simplemente dejarte sostener, soltar el día y permitir que el sueño llegue naturalmente. Música por Gaia Meditation
Transcripción
Bienvenido.
Bienvenida.
Mi nombre es Nicole.
Y te doy la bienvenida a esta meditación que fue creada para acompañarte.
A volver a la calma.
A soltar el día.
Y a preparar tu cuerpo y tu mente.
Para al fin descansar.
Así que por los próximos minutos.
No tendrás que hacer nada.
No tienes que resolver nada.
Y tampoco tienes que llegar a ningún lugar.
Este momento.
Es solo para ti.
Acomódate en tu cama encontrando una posición en la que tu cuerpo se sienta cómodo.
Y permite que poco a poco todo comience a sentirse más y más lento Cierra tus ojos.
Y antes de comenzar Quiero que le des una instrucción a tu cuerpo.
Tu cuerpo tiene su propia conciencia.
Por lo que necesita que le haga saber.
Que está a salvo.
Dile que por los próximos minutos.
Ya no necesita estar alerta.
Después de decir cuerpo.
Baja barreras.
No necesitas protegerme.
No necesitas anticiparte a lo que podría pasar.
No necesitas tener todo bajo control.
El día terminó.
Y por ahora.
Puedes descansar.
Repite estas frases después de mí en tu mente dirigiéndote a tu cuerpo.
Cuerpo.
Estamos a salvo.
En este momento.
No estamos en peligro.
Cuerpo.
Puedes relajarte.
Tienes permiso de bajar la guardia.
Tienes permiso de descansar.
Ahora lleva tu atención a tu respiración.
No intendes cambiarla todavía.
Sólo quiero que la observes.
Siente el aire al entrar y siente el aire al salir.
Recuerda.
Que tu respiración es tu ancla.
Al momento presente.
Y ahora mismo este momento es el único lugar en el que necesitas estar.
Toma una inhalación profunda por la nariz y ahora ligeramente quiero que abras tu boca.
Y dejes salir el aire como un suspiro.
Ah.
.
.
Mientras exhalas,
Imagina que con ese aire,
También sale todo lo que hoy pesa.
Todo lo que hoy dolió.
Todo lo que te enojó todo lo que te sacó de tu centro todo lo que te preocupó.
Todo lo que te dio miedo.
No necesitas cargar con ello mientras duermes.
Una vez más,
Inhala profundamente por tu nariz.
Y al exhalar suspira.
¡Ahhh!
Deja salir las conversaciones que siguen dando vueltas en tu cabeza.
Las cosas que no salieron como esperabas.
Las preocupaciones.
Los pendientes.
Incertidumbre Todo puede esperar.
Y una última vez inhala profundamente.
Y exhala con un suspiro largo y suave.
Mmmmmmm.
.
.
Dejando ir todo aquello que no necesitas llevar contigo esta noche.
Permite que tu respiración vuelva a su ritmo natural.
Ya no tienes que hacer nada con ella.
No tienes que controlarla tu cuerpo.
Sabes respirar por ti.
Así como sabe descansar.
Y ahora quiero que lleves tu atención a tu cuerpo.
Siente el peso de tu cabeza sobre la almohada.
Y permite que tu frente se relaje.
Relaja el espacio entre tus cejas tus párpados.
Tus mejillas.
Tu mandíbula separa ligeramente tus dientes y deja que tu lengua descanse dentro de tu boca.
No tienes que sostener ninguna expresión.
Así que relaja tu rostro relaja tu cuello tus hombros.
Y siente como descienden suavemente.
Como si finalmente pudieran soltar todo lo que cargaron durante el día.
Relaja tus brazos.
Tus codos.
Tus manos.
Y cada uno de tus dedos.
Lleva ahora tu atención a tu pecho.
Siente como sube suavemente el inhalar.
Como desciende al exhalar.
No hay prisa.
No hay peligro.
No hay ningún lugar al que tengas que ir.
Relaja tu abdomen no lo contraigas déjalo completamente libre déjalo ser déjalo relajado Siente ahora como se relaja tu espalda.
Tu cadera tus piernas.
Tus rodillas.
Tus pantorrillas tus tobillos y finalmente tus pies.
Todo tu cuerpo está aquí sobre esta cama.
En este momento.
Y quiero que notes algo.
No necesitas sostener tu cuerpo.
Tu cama ya lo está sosteniendo por ti.
Siente el peso de tu cuerpo entregándose un poco más al colchón.
Como si fueras mantequilla derritiéndose poco a poco o un helado bajo el sol.
No tienes que resistirte no tienes que mantenerte alerta No tienes que estar preparado o preparada para lo que viene después.
Por esta noche.
No tienes que sostener nada.
Deja que la cama te sostenga a ti.
Quizá tu mente todavía esté pensando en algo que ocurrió hoy.
O en algo que podría ocurrir mañana.
Y aparece algún pensamiento.
No luches contra él.
No lo rechaces.
Simplemente obsérvalo.
Y déjalo pasar.
Como una nube que cruza lentamente el cielo.
Y la dejas ir.
Lo que no resolviste hoy.
Puede esperar hasta mañana.
La conversación que quedó pendiente o de esperar.
La decisión que todavía no sabes cómo tomar,
Puede esperar.
Las respuestas que todavía no tienes.
Pueden esperar.
El problema que no sabes como resolver.
Puede esperar.
Esta noche.
No necesitas encontrar ninguna solución.
Porque hay problemas que no se resuelven pensando más.
Sino descansando y dándole espacio.
Permítete volver a ellos mañana.
Con una mente diferente.
Pero ahora quiero que tomes una última respiración profunda Inhala.
Y al exhalar deja salir un último suspiro.
Ahhh suelta.
Suelta el día.
Suelta el control suelta aquello que hoy ya no puedes cambiar.
Y repite lentamente en tu mente.
Estoy a salvo.
No necesito estar alerta.
No tengo que resolver nada por ahora.
Tienes permiso de relajarte.
Mente.
Tienes permiso de descansar.
Esta noche.
Puedo soltarlo.
Permite que cada respiración se vuelva un poco más suave más tranquila.
No tienes que intentar dormir.
No tienes que hacer ningún esfuerzo solo descansar tu cuerpo ya sabe qué hacer.
Déjalo descansar.
Recuperarse.
Sentirse seguro.
Y repite en tu mente.
Cuerpo ya hiciste suficiente por mí el día de hoy.
Te agradezco por estar ahí para mí.
Ahora puedes descansar.
Estás a salvo.
Puedes soltar.
Puedes dormir.
Conoce a tu maestro
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