
Respiración Ancla
Esta técnica es el primer paso para aprender a conentarnos con nuestra propia respiración y sentir el beneficio de la calma. La respiración es el ancla que nos mantiene en el presente y nunca nos deja. Solo requiere que nuestros pensamientos se enfoquen en ella. Práctica para toda la familia. Para niños de 6 en adelante. Se puede utilizar en cualquier momento del día.
Transcripción
Hola,
¿cómo están?
Yo estoy muy contenta de estar con ustedes este día acompañándolos,
Guiándolos en una nueva respiración.
Esta respiración nos conecta con nuestra respiración.
Vamos a ponerle mucha atención al aire que entra y sale por la Podemos llamar esta respiración,
Respiración ancla.
¿Por qué?
Pues porque muchas veces nuestras emociones y nuestros pensamientos son como un barco que está en el mar y el mar está furioso.
Tiene muchas olas que hacen que ese barquito se mueva para todos lados y el ancla en un barco es lo que hace que el bote,
Que el barco se detenga,
Que el barco ya no se mueva.
Así es nuestra respiración.
Nuestra respiración nos ayuda a que el cuerpo y la mente se aquieten,
Se tranquilicen.
Entonces si en algún momento del día nos sentimos agitados,
Nos sentimos muy preocupados,
Nos sentimos muy nerviosos,
Con mucho enojo o simplemente queremos sentirnos un poquito más en calma,
Podemos hacer esta respiración.
¿Estás listo?
¿Estás lista?
Entonces siéntate derechito con tus piernas cruzadas o si estás en una silla que tus pies toquen el piso.
Cierra tus ojos y ponle atención a tu cuerpo.
Mueve un poquito la cabeza lado a lado y detienes.
Mueve un poquito tus hombros arriba abajo y detienes.
Mueve un poquito tu tronco asegurándote que esté bien acomodadito en el respaldo.
Mueve tus manos y déjalas quietas.
Mueve un poquito tus pies y déjalos quietos.
Ahora con tu cuerpo tranquilo y relajado empieza a enfocarte en tu respiración.
No necesitas hacer nada,
Solo vas a notar cómo el aire entra por la nariz,
Baja por tu garganta llegando hasta los pulmones.
Ahora vas a notar cómo el aire sale de tus pulmones para subir por la garganta y abandonar tu cuerpo por tu nariz.
De nuevo,
Nota cómo el aire entra por tu nariz.
Nota cómo el aire sale por tu nariz.
Y si tu mente se distrae,
Si empieza a pensar en cosas como hoy qué aburrido está esto o ya tengo mucha hambre o ya me quiero ir a jugar,
Recuerda tu mente es como un bote en el mar y la respiración es el ancla que la mantiene quietita.
Entonces regresa tu atención a la respiración.
Si tu mente se distrae,
Regresa al aire que entra y sale por tu nariz.
Si te cuesta un poquito de trabajo porque a lo mejor es la primera vez que verdaderamente le pones atención a tu respiración,
Puedes poner tu mano a la altura de tu nariz y enfocarte en la sensación en la palma de tu mano cuando el aire entra y sale.
¿Puedes intentarlo ahora?
Muy bien,
Lo lograste.
Baja tu mano,
Empieza de nuevo a mover tus dedos,
Mueve tus pies,
Mueve tu cabeza y muy despacito vas a ir abriendo tus ojos,
No tienes prisa.
Y listo.
Recuerda que tu respiración,
Tu ancla,
Te acompaña siempre.
Lo único que requieres es cambiar tu atención,
Es decir,
Tus pensamientos en ella.
Espero que esta práctica te guste,
Que la disfrutes y que la hagas mucho mucho para que te vuelvas un experto o una experta en tu propia respiración.
¡Nos oímos pronto!
Conoce a tu maestro
4.8 (25)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
