
Despertar en Movimiento (Meditación desde la Cama)
Despertar en Movimiento es una práctica suave y consciente para comenzar el día desde la cama, despertando tu cuerpo y tu energía de manera natural. A través de movimientos lentos, respiración profunda y atención plena, vas a pasar de estar acostada/o a sentarte y ponerte de pie con calma, claridad y vitalidad. Es una manera amable de activar el cuerpo, despejar la mente y crear un inicio de jornada más consciente. Ideal para quienes desean despertar sin apuro, conectar con el cuerpo desde el primer momento del día y cultivar una energía más serena y equilibrada. Acompañada por música suave de Kevin McLeod.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta meditación de la mañana en la que nos enfocaremos en un despertar consciente de la mente y del cuerpo.
Empezamos entonces realizando dos o tres respiraciones bien profundas y lentas a tu propio ritmo para comenzar a energizar el cuerpo.
Y cuando las termines recuperas tu respiración natural de este momento,
Inhalando y exhalando y comenzando a habitar este momento presente en este nuevo día que recién está comenzando.
Y te invito a que esa respiración pueda ir hacia todo tu cuerpo.
Inhalando y oxigenando todo este cuerpo que recién se está despertando y exhalando y soltando para arraigarse hacia la tierra.
Y si ya van apareciendo los pensamientos de la mañana en la mente te invito a observarlos y a dejarlos ir.
Y volver a tu respiración,
Volver a tu cuerpo con conciencia,
Inhalando y exhalando.
Te invito a que lentamente con conciencia en tu cuerpo te vayas despegando de la cama,
Despegando la espalda y la cabeza para pasar a una posición sentada,
Con movimientos lentos observando qué le va pasando a tu cuerpo,
Cómo lo realiza,
Acomodando los glúteos,
Acomodando la columna y observando esta nueva posición,
Estos nuevos apoyos.
Te invito ahora a llevar las palmas de tus manos a la nuca,
Dejando los codos que apunten hacia los lados,
Bien abiertos,
En una posición cómoda,
Observando qué sensaciones van apareciendo.
Y en esta posición,
De manera suave,
Te voy a invitar a que llevando la cabeza y los codos bien atrás vayas inhalando,
Abriendo el pecho,
Llevando el cuello hacia atrás con una inhalación y exhalando,
El cuello va a ir hacia adelante,
Llevando la barbilla hacia el pecho y el pecho se hunde y los codos también van un poco hacia adentro.
Inhalando,
El pecho se abre,
Se energiza y el cuello también,
Y exhalando,
Se estira la cervical,
Llevando la barbilla al pecho,
El pecho se hunde.
Te invito a realizar esto algunas veces más,
Inhalando,
El cuello hacia atrás con el pecho abierto,
Dándole la bienvenida al día y al cuerpo,
Y exhalando,
Estiramos toda esa zona cervical mientras el pecho se hunde.
Y volvemos al centro,
Respiramos desde ese lugar,
Y te invito a que esos brazos ahora vayan hacia arriba,
Estirados,
Y una mano se enlace de la otra,
Estirados por arriba de la cabeza,
Y te estiras y mientras te estiras hacia arriba vas moviendo tus costillas,
Todo tu tórax,
El cuerpo se va desperezando,
Se va estirando con movimientos muy suaves,
Mientras vas siendo consciente de cada sensación y de tu respiración,
Y con los brazos en esa posición los vas a llevar junto a tu cabeza,
Con tu cabeza hacia la derecha,
De manera que todo tu costado izquierdo quede estirado,
Hasta donde llegues,
No queremos forzar el cuerpo,
Y respiras por un momento desde ese lugar,
Y vuelves al centro,
Inhalando y exhalando,
Llevas los brazos hacia el otro lado,
Para que se estire ahora todo tu lado derecho,
Y respiras un momento en este lugar,
Y vuelves al centro,
Y los brazos van a bajar cada uno por su lado,
Bajan como abiertos,
Hasta descansar el costado del cuerpo,
Y te quedas respirando,
Inhalando y exhalando,
Con aceptación,
Con apertura a este nuevo día,
Y te invito ahora a tomar con tu mano derecha la cabeza,
Apoyarla en la cabeza,
Un poquito por sobre el lado izquierdo,
Cerca de la oreja que llegue la mano,
Y muy lentamente esa mano va a llevar a que la otra oreja se acerque al hombro,
Para estirar así un costado del cuello,
Y ahí te quedas hasta donde llegues,
Respirando y observando,
Y desde ahí te invito a mover un poco esa cabeza para que la mirada apunte a la axila,
Y de este modo puedas estirar otro lado del cuello,
Tienes que sentir esa diferencia de las partes que se estiran,
Y vuelves al centro con la cabeza,
Alargando la columna,
Y la mano vuelve a descansar,
Respirando,
Observando la posición de la columna que siempre queda erguida,
Y vamos a ir hacia el otro lado con la otra mano,
Ahora tomarás el otro lado de la cabeza,
La otra oreja,
Con conciencia,
Y al llegar inclinas la cabeza para que la oreja se acerque al hombro,
Y haciendo ahora un pequeño cambio para que la mirada se dirija a la axila,
Y así estiremos otro lado,
Y vuelves al centro,
Respirando,
Y la mano vuelve a descansar,
Te quedas ahí observando con la respiración,
Cómo se siente toda esa parte de tu cuerpo,
Y te invito a que lentamente ahora deslices tus manos hacia adelante,
Flexionando la columna y la cabeza hacia adelante,
De modo que ahora el resto de la columna se vaya estirando hasta donde llegues,
Sin tensiones,
La idea es que sea una relajación para la columna,
Y lentamente vuelves al centro,
Estiras la columna,
Y vas tomando esta energía de alargue,
De alargar esa columna,
Respirando,
Observando,
Y ahora te voy a invitar a que lentamente tal vez necesites abrir apenitas los ojos para cambiar de posición,
Acercarte al borde de la cama,
Y con conciencia en cada paso apoyar cada uno de los pies sobre el suelo,
Mientras te quedas sentada en el borde,
Que los pies lleguen al suelo,
Apoyando bien cada planta,
Estirando la columna,
Observando ese apoyo de los pies,
Ese contacto con el suelo,
Y lentamente ahora vamos a nuevamente a flexionar esa columna y esa cabeza para ir hasta abajo,
Hasta donde llegues,
Manteniendo las plantas de los pies ahí,
Y te flexionas hacia abajo,
Hacia abajo,
Intentando que la espalda salga de la cama,
Vamos a ir encaminando de a poco la salida de la cama,
Y allí abajo,
Dónde estás,
Hasta dónde llegas,
Te invito a que muevas un poco tu columna y tus brazos hacia la pierna derecha,
Manteniendo esta misma posición,
Solo que la columna está un poco hacia ese lado,
Y te quedas respirando y sintiendo,
Y ahora hacia el otro lado con lentitud,
Con suavidad,
Seguimos en flexión por el centro ahora,
Y quiero invitarte a que lleves las manos al piso,
Al suelo,
Ya la cola probablemente se despegue de la cama,
Las piernas quedan flexionadas,
Pero las manos las llevas al suelo,
Y terminas de despegar los glúteos de la cama,
Y vas a estar con las manos en el suelo y las rodillas flexionadas a lo que necesites,
Este es tu cuerpo,
Son tus límites,
Es tu mañana,
Al cuerpo le cuesta a veces despertarse.
En esta posición quiero invitarte a que vayas haciendo un movimiento con los pies y las rodillas para ir despertándolos las piernas,
Las rodillas,
Que vas a ir como flexionando y estirando poquito,
Nada muy de golpe,
Pero está de muy flexionando como si caminaras en el lugar sin despegarlos,
Pero lo que va cambiando es eso,
La flexión en las rodillas que de a poco así se van despertando,
Y detienes el movimiento,
Y te invito a abrir un poco más las piernas,
Que haya un poco más de espacio entre una y otra,
Y vuelve con el mismo movimiento,
Nuevamente ahora desde ese lugar,
Flexionan y estiran de a poquito,
Y detienen el movimiento,
Y te invito a ir con las manos hacia una de tus piernas,
Hacia un costado,
Que se va a quedar flexionada y la otra pierna va a intentar estirarse un poquitito más,
Y ahí respiras.
Y por el suelo vas llevando ahora tus manos para dirigirlas hacia la otra pierna,
Y esta otra pierna ahora es la que queda flexionada,
Mientras la otra comienza a estirarse un poquito más.
Tal vez lo sientas también a la altura de la cintura este estiramiento,
Y vuelve al centro,
Y te invito a ir juntando ahora nuevamente las piernas,
Y lentamente ir subiendo el tronco del cuerpo,
Muy lento.
Realizas una inhalación muy profunda,
Y te invito a hacer una rotación de hombros,
Observando,
Y hacia el otro lado,
Y detener el movimiento,
Observando cómo es esta posición de pie que adoptaste,
E intentando encontrar tu centro en esta postura,
Observando el apoyo de los pies que estén bien enraizados,
La posición de tus piernas,
De tus muslos,
Notando cómo está la pelvis,
Que no esté ni muy hacia adelante,
Ni muy hacia atrás,
Sino que quede en el centro,
Como si tuvieras desde ahí un cordón que la lleva al suelo,
Y entonces tu columna erguida hasta la cabeza,
Los hombros bajos con el pecho abierto,
Los brazos al costado del cuerpo,
Y respirando,
Y para finalizar esta práctica te invito a que declares una intención para el día de hoy.
Y respires,
Y observes,
Y lentamente comiences a mover tu cuerpo,
A escuchar qué es lo que necesita en este momento,
Y si tienes los ojos cerrados,
Cuando así lo sientas,
Puedes abrirlos para finalizar.
La práctica de esta mañana.
Conoce a tu maestro
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