
Limpieza de Pulmón
by Enrique Taub
Aunque esta meditación guiada está enfocada en el pulmón se puede utilizar para cualquier órgano del cuerpo. Llevando la atención y la presencia a cualquier punto de tu cuerpo o de tu vida, estás llevando tu amor.
Transcripción
Cierra los ojos y empieza a respirar de una forma normal.
Empieza a sentir cómo entra el aire por tu nariz,
Cómo sale el aire.
Empieza a sentir tu cuerpo en este lugar,
En este momento.
Nada más que hacer.
Simplemente estar aquí y ahora sintiendo tu respiración.
Y sigue el proceso del aire,
El proceso de tu respiración.
Cuando entra la nariz,
Pasa a las fosas nasales,
A la tráquea,
A los bronquios,
A los pulmones.
Y de la misma manera hace el recorrido para salir con todo lo que no hace falta en este momento.
Y observa bien el recorrido,
Siéntelo.
La nariz ya está haciendo un filtro de ese aire,
Dejando fuera las partículas que no pueden pasar por la nariz.
En la tráquea se quedan también algunas partículas,
Los bronquios también.
Y a los pulmones el aire.
Y se expande por los pulmones.
Empieza a observar cómo se expande el pulmón.
Empieza por el pulmón derecho.
Y pon toda tu atención en la expansión del pulmón cuando inspiras.
¿Qué ocurre cuando inspiras?
¿Qué ocurre cuando expiras?
Y tu pulmón izquierdo.
¿Cómo se expande?
¿Cómo crece cuando inspiras?
¿Cómo se reduce cuando expiras?
¿Son los dos pulmones iguales?
¿Se expande uno más que otro?
Y observa tu pulmón por dentro,
Lo que quieras,
O los dos a la vez,
O los dos como una unidad.
Y observa cómo es desde dentro del pulmón,
Cómo entra el aire,
Cómo es ese aire,
¿qué viene con el aire?
¿Cómo se posa ese aire en los pulmones?
¿Cuánto se llena el pulmón de aire?
A lo mejor le puedes,
Haciendo un juego con tu imaginación,
Le puedes dar un color a ese aire.
Le puedes dar incluso una textura.
Puedes empezar a percibir las distintas partículas que hay en esa textura que le has dado.
A lo mejor ves que ese color lo forman partículas de distintos colores.
Cada partícula viene de una porción de aire que has respirado afuera.
Y fuera hay muchas cosas,
Muchas personas,
Muchas situaciones.
Cuando respiras,
Respiras parte de esa energía también.
Aunque haces este aire tuyo,
Estás inspirando aire que viene de otras energías también.
Y desde dentro de tu pulmón puedes ver estas pequeñas partículas de distintos colores.
A lo mejor puedes distinguir las que no son tuyas,
Las que quieres que se vayan.
Simplemente percibe.
Es un juego.
Imagina el color que te gustaría que fuera el aire.
¿Qué partículas te sobran para alcanzar ese color?
Con cada exhalación puedes ir sacando esas partículas,
Esos colores que te alejan de tu color elegido.
Las partículas que se quedan son más aproximadas a tu color.
Esas emociones,
Esa contaminación de fuera,
Los pensamientos,
Esos sentimientos.
¿Qué emociones están llegando a tu pulmón?
Emociones que algunas son tuyas y otras no.
Y mira desde dentro de tu pulmón.
¿Qué emociones estás respirando?
¿Qué pensamientos te llegan desde la mente hasta dentro del pulmón?
Y puedes empezar a clasificar las partículas de colores sabiendo cuáles no te vienen bien ahora.
Y las puedes ir poniendo aparte.
Observando así poco a poco vas alcanzando el color deseado.
Mientras haces esto sigue respirando y siguen llegando nuevas partículas.
A lo mejor puedes poner tu atención también fuera.
Y pedirle a la nariz que filtre esas partículas que no quieres tener.
Emociones,
Pensamientos negativos,
Recuerdos contaminantes,
Experiencias con personas tóxicas.
Simplemente respira y observa.
Observa desde fuera y desde dentro.
Observando todo el proceso de respiración y evitando que lleguen partículas contaminantes a tu pulmón.
Empiezas desde fuera dándote cuenta que es tóxico para ti.
Personas,
Situaciones,
Lugares.
Eligiendo desde dentro esas partículas,
Esas energías que se colaron para sacarlas con la siguiente exhalación.
Y a lo mejor se te acumulan y no puedes sacar tantas partículas a la vez.
De vez en cuando haz una respiración profunda y exhala lentamente y conscientemente todas esas partículas.
Haz todas las respiraciones profundas que necesites.
No estamos acostumbrados a respirar al cien por cien,
A llenar nuestros pulmones al cien por cien.
Date el permiso de ahora llenarlo uno y otro,
Los dos pulmones,
Conscientemente.
Llénate de aire y sueltas todo lo que puedas.
Y cuando sueltes,
Quédate unos segundos sin inspirar.
Simplemente te quedas vacía de aire.
La sangre también está limpiando tu pulmón.
Inspiras profundo,
Aguantas un poquito el aire en tus pulmones.
Dejas que las partículas se distribuyan por colores.
Y expiras todo lo que puedas,
Todo lo fuerte que puedas,
Sueltando suavemente todo el aire.
Y cuando te quedas sin aire,
Simplemente te quedas unos segundos sin inspirar.
Dejando que todo se acomode por dentro.
Observa qué ocurre fuera cuando en las pausas,
Cuando en el cambio entre inspiración y expiración,
No sucede nada.
Como si hubiera partículas que quieren entrar y otras que están dispuestas a entrar cuando tú se lo pidas.
Aguanta tu tiempo para elegir lo que vas a respirar.
Dirige tus pensamientos,
Dirige las emociones y respira.
Respira conscientemente.
Y respiras llenando tus pulmones lo máximo que puedas.
Y retienes un poquito el aire unos segundos.
Y expulsas el aire,
Vacías los pulmones totalmente.
Y te quedas sin aire durante unos segundos.
Y observas fuera.
Y observas dentro.
Y sigues con esta respiración consciente.
A tu ritmo,
A tu manera.
Aprovechando con cada inhalación traer aire limpio,
Puro,
Sin contaminar.
Y con cada exhalación soltar todo lo que está contaminando tus pulmones.
Es un trabajo físico,
Mental y espiritual.
Lo estás haciendo todo a la vez.
Físicamente estás llenando tus pulmones.
Mentalmente estás eligiendo lo que quieres inspirar.
Y espiritualmente te estás limpiando.
No solo tus pulmones,
Sino todo tu ser.
Todo lo que está en tus pulmones va a pasar a tu cuerpo.
Cuando dejas de respirar,
Entre inhalación e exhalación,
Y entre exhalación e inhalación,
La sangre va más deprisa.
Va a llevar más partículas para que puedas sacar.
Recuerda,
Es tu juego.
Tú pones las reglas.
Inspiras conscientemente de lo que inspiras.
¿Qué lleva este aire que estás inspirando?
Haces una pausa.
Esto es lo que va a entrar en tu cuerpo.
Inspiras y dejas salir todo lo que es tóxico para ti.
Esas partículas de colores.
Y haces otra pausa.
Y sigues limpiando por dentro.
¿Y qué pasa con tus brónquios?
Lleva tu atención también a tus brónquios.
Permite que sean fluidos.
Que estas partículas no los obturen.
Imagínatelos como esos canales por donde va el aire.
Se producen los cambios de presión.
También puedes ir limpiando esas partículas de tus brónquios.
Tu tráquea como está.
Ese gran canal de aire.
Tan delicado.
Tan necesario.
¿Y qué tan poco observamos?
Cuántas partículas tóxicas hay ahí también.
Tus fosas nasales.
Donde se recogen tantas partículas que el cuerpo rechaza.
Y tu nariz.
Perfecta.
El primer filtro.
Las partículas se cambian todo el rato.
Y tu entorno afuera.
¿Cómo es?
¿Qué aire estás respirando?
¿Qué aire has elegido respirar?
¿Lo has perfumado?
O simplemente es el aire que hay.
¿Tienes plantas cerca?
¿Cómo puedes mejorar este aire que respiras?
¿Es bonito?
Desde fuera vuelves hacia adentro.
Suavemente.
Lentamente.
Recorriendo todo el camino.
Desde tu nariz hasta tus pulmones.
Respirando cada vez menos partículas contaminantes.
Y sacando cada vez partículas contaminantes.
Estás consciente de lo que estás haciendo.
Presente en tu trabajo.
Sintiendo la liberación de la contaminación.
Y respira profundamente.
Haces una pausa entre inspiración e inspiración.
Y haces otra pausa entre inspiración e inspiración.
Y llevas tu consciencia a estas pausas.
Toda tu atención.
Y toda tu intención de limpiar.
De evitar partículas contaminantes.
Y de expulsar partículas contaminantes.
Imagínate fuera un aire perfecto.
Limpio.
Puro.
Nada tóxico.
¿Cómo sería respirar este aire?
Imagínatelo ahora.
Haces una respiración bien profunda.
Limpiando plenamente los pulmones.
Y dejando ir.
Limpias.
Respiras.
Filtras.
Limpias.
Y tu cuerpo se purifica.
Tu mente se purifica.
Y tu espíritu se purifica.
Y tú simplemente respiras.
Limpiando el aire y el entorno en el que respiras.
Y observando las partículas que no quieres y las que sí quieres.
Y te permites expulsar esas emociones,
Sentimientos,
Recuerdos,
Pensamientos.
Con cada exhalación.
Y te permites respirar.
Mete en tu cuerpo las emociones,
Pensamientos,
Sentimientos y recuerdos.
Que quieres mantener.
Tan sencillo.
Tan simple.
No tienes que hacer nada más.
Simplemente respirar.
Simplemente estar presente en la limpieza de tu aire.
Lo puedes hacer en cualquier lugar,
En cualquier momento.
Cuando tengas consciencia de que el aire que estás respirando no es el adecuado,
Cámbialo.
Simplemente con tu imaginación.
Y permitas que en tu cuerpo entre aire contaminado.
Solamente el aire puro que te puedes imaginar.
Una respiración profunda.
Haces el último acercamiento a tus pulmones.
Otra respiración profunda para estar un poquito más alerta.
Y con la tercera y última respiración profunda.
Vas abriendo tus ojos y moviéndote.
Estirándote.
Y disfrutando de tu respiración.
Conoce a tu maestro
4.9 (8)
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