
¿Cómo Puedo Ser de Servicio?
Entrena tu habilidad para conectar con otras personas y comprender cómo puedes ser de servicio en cada situación. Con este ejercicio ampliarás tu capacidad para empatizar y para sentir curiosidad sobre lo que es de utilidad en cada momento, ambas cosas imprescindibles para ser de utilidad a los demás. Esta práctica te ayuda a salir de tu perspectiva habitual mientras trabajas o interactuas con otras personas, y te ayuda a conectar con lo que la otra persona podría estar experimentando.
Transcripción
En el ejercicio de hoy voy a acompañarte para que entrenes tu habilidad para conectar y comprender qué puede ser de servicio en cada situación.
Antes de emprender una acción que sea de servicio,
Necesitas entrenar tu habilidad para conectar,
Empatizar con esa persona y sentir curiosidad sobre lo que puede ser de utilidad en ese momento.
Esta práctica que vamos a hacer te ayuda a salir de la perspectiva habitual que tienes mientras trabajas o interactúas con otras personas y te ayuda a conectar con lo que la otra persona podría estar experimentando.
Antes de continuar,
Trae a tu mente a una persona o una situación que supongan un reto y con la que quieras trabajar esta perspectiva de ser de servicio.
Para comenzar,
Siéntate de un modo cómodo pero a la vez alerto y erguido,
Con la columna erguida.
Puedes mantener tus ojos ligeramente abiertos o si te es difícil puedes entrecerrarlos y llevar la mirada hacia el suelo.
Vas a realizar tres respiraciones profundas,
Suelta todo el aire,
Inhala profundamente,
Exhala todo el aire y lleva ahora la atención a tu cuerpo,
Al peso del cuerpo en el asiento,
Al contacto del cuerpo en el suelo,
Tus pies o si estás tumbado todo el cuerpo.
Lleva la atención a la zona del entrecejo,
Suéltala,
Relaja,
Llévala tus mandíbulas y relájalas también.
Suelta los labios y atiende ahora al ritmo de tu respiración.
Tu respiración ahora va sin esfuerzo,
El cuerpo respira.
Vas a llevarla donde mejor sientas la respiración,
Ya sean las fosas nasales,
En el abdomen,
En el pecho.
Observa la respiración y vamos a explorar esta práctica de conectar y de ser de servicio.
Realmente esa persona en la que has pensado,
Esa situación desafiante en la que estás y piensa ¿qué está experimentando esta persona ahora?
En su trabajo,
En su vida personal,
En su cuerpo,
En su mente,
En sus relaciones.
Intenta pensar qué emociones tiene esta persona en ese momento que es un desafío.
¿Qué pensamientos?
Puedes darle un nombre,
Una palabra,
Por ejemplo,
Estrés o un desafío o vulnerabilidad.
La palabra que exprese lo que crees que esa persona está sintiendo en ese momento.
Intenta entender qué necesidades humanas básicas pueden estar presentes en esta persona.
Quizás necesita sentirse segura o sentirse respetada,
Sentirse feliz.
Vamos a ir ahora al siguiente paso que es desearle lo mejor a esa persona.
¿Cómo sería para ti desearle lo mejor?
Quizás para ti sea un desafío también.
Obsérvalo.
Y puede ser más fácil trayendo mentalmente alguna de estas frases.
Estés a salvo.
Desea a esta persona que esté libre de daños físicos o de daños mentales,
Emocionales.
Puedes desearle que tenga relaciones que le produzcan bienestar,
Relaciones de calidad.
Puedes desearle que sea feliz.
Lo que funcione para ti.
Lo que sea más natural para ti.
Vamos a pasar al siguiente paso.
Vamos a ver y sentir qué sirve a esta persona.
Deja caer esta pregunta en tu mente.
¿Qué sería de servicio?
¿Qué sería de utilidad para esta persona en este momento?
Y observa qué pensamientos,
Qué sentimientos,
Qué imágenes surgen.
Quizás lo que es de servicio puede ser establecerle un límite o decirle una verdad que incluso pueda ser desafiante.
O quizás lo que pueda ser de utilidad y servicio es darle seguridad,
Darle tranquilidad o simplemente estar ahí escuchando,
Acompañando a esta persona.
¿Qué sería de servicio?
¿Qué sería de utilidad?
Intenta observar qué pensamientos han surgido,
Qué palabras.
Lleva también a tu cuerpo la atención y observa si ha surgido alguna emoción o algún impulso para actuar.
También puedes llevar la mano a la zona del pecho,
A la zona del corazón y observar si ha surgido algún valor en ti,
Alguna emoción al pensar en qué puede ser de servicio para esta persona.
Y vas a intentar imaginar una palabra que pueda resumir qué podría ser de utilidad y servicio para esta persona en ese momento.
Y deja que todo se vaya desvaneciendo,
Sea lo que sea que haya surgido,
Cualquier pensamiento,
Imagen,
Confía en que lo que es importante continuará ahí después de esta meditación.
Y deja que lo demás se vaya poco a poco.
Vuelve ahora tu atención a tu cuerpo,
Al contacto de los pies con el suelo,
A tu respiración yendo y viniendo.
Y cuando escuches el sonido del cuenco,
A tu ritmo,
Poco a poco puedes ir abriendo los ojos y prestando atención al lugar en el que estás.
Recuerda que familiarizarnos con la práctica requiere entrenamiento,
Hábito.
Así que sé amable contigo mismo y ten paciencia.
Te deseo un buen día o una buena noche y hasta la próxima.
Conoce a tu maestro
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