
Ansiedad Mindfulness
Meditación de Mindfulness enfocada en las sensaciones, emociones y pensamientos asociados a la ansiedad. La sanación crea una espacio para empezar a desacostumbrarnos de estas sensaciones y reacostumbrarnos a vivir el momento presente.
Transcripción
Comienza acomodándote en tu posición.
Puedes hacerlo acostado o acostada o sentado.
Lo ideal es que lo logres hacer con los dos pies en el piso,
Sentado,
Con la espalda erguida,
Pero no incómoda,
Pero tampoco suficientemente cómodo como para que te quedes dormido.
Lo ideal es que trates de concluir toda la meditación sin quedarte dormido o dormida,
Pero si te quedas dormido o dormida no pasa nada.
Eso quiere decir que te relajaste.
Y comienza acomodándote en tu posición,
Observando lo que te rodea suavemente.
Observa los colores que te rodean en este momento.
Lleva tu atención a tu panza por un momento.
Trata de relajar los músculos de la panza.
Observa cómo al ir relajando los músculos de la panza,
Al inhalar se empieza a inflar la panza,
Naturalmente.
Permite que se infle tu panza al inhalar y observa cómo se desinfla al exhalar.
Al continuar haciendo esto suavemente cierra los ojos y continúa observando cómo al inhalar se infla tu panza.
Al exhalar se desinfla lentamente y ahora lleva tu atención a tu cara y trata de conscientemente relajar todos los músculos de tu cara.
La mandíbula de abajo deja que caiga.
Observa si la frente la estás apretando,
Los cachetes,
Alguna parte de la cara si tiene tensión.
Trata de soltar y trata de continuar respirando de esta manera,
Dejando que se infle tu panza,
Relajando los músculos de la panza durante toda la meditación y por un momento lleva tu atención a tus oídos,
A las cosas que escuchas alrededor de ti en este momento.
Si te encuentras en un lugar de silencio total puedes escuchar tu propia respiración.
Recuerda que no hay manera de respirar que esté equivocada,
Como sea que estés respirando,
Es correcto,
Es normal.
Simplemente ahorita lo estás observando y no hay cosa incorrecta que puedas escuchar o correcta.
No es necesario el silencio para esta meditación.
Los sonidos que sea que te encuentres en estos momentos son los que estás observando.
Puedes tratar de detectar si hay sonidos más lejanos que otros,
En qué parte alrededor de ti se encuentran esos sonidos.
Si hay sonidos que detectas como agradables o desagradables,
Intenta observar la diferencia entre cuando tratas de observar algo con la intención de aceptarlo y dejarlo estar,
De simplemente describirlo en tu mente,
De no tener lucha en contra de eso,
De no juzgarlo,
Cómo te sientes tú internamente cuando observas cosas sin buscar que cambien,
Aceptándolas,
Dejándolas estar.
Nuevamente recordando relajar la panza al inhalar,
Relajar los músculos de la cara.
Y ahora lleva tu atención a tus pies.
Trata de observar la sensación del peso de tus pies sobre la superficie en la que estén,
La sensación de contacto de tus pies con el zapato,
Calcetín o el piso o la cama o donde sea que se encuentren,
Con lo que sea que estén haciendo contacto.
Trata de sentir eso.
Y con esta misma intención de simplemente observar aquello que ya está ahorita,
No estamos tratando de buscar sentirnos de una cierta manera durante este ejercicio.
Estás intentando más bien observar lo que ahorita está en tu presente,
En tu realidad de este presente y tratando de dejarla que esté,
Soltando esa lucha,
Soltando ese juicio.
Nada de lo que sientes es peligroso,
Nada de lo que sientes te pone en peligro.
Todo lo que sientes es natural y humano y si ciertas cosas que sientes dentro de ti en este momento se sienten desagradables,
Incómodas,
Esto es parte de ser humano también,
Esto es parte de esta normalidad.
Sentir algo desagradable o incómodo no significa sentir algo peligroso.
Entonces lentamente vas haciendo un recorrido de todo tu cuerpo,
De los pies hacia la cabeza.
Trata de detectar todas las sensaciones físicas que sientes,
La temperatura,
Si sientes que algo está apretado o que algo está suelto,
Que algo está en movimiento o que está quieto,
Si sientes que algo duele o no duele,
Puedes sentir ardor,
Comezón,
Existen sensaciones incómodas,
Existen sensaciones desagradables,
Existen sensaciones neutras,
Existen sensaciones positivas,
Ninguna es peligrosa para ti.
Lo que quiero que aprendas aquí es que es posible sentir algo desagradable pero no que signifique que eso sea peligroso.
Cuando sentimos ansiedad,
Sentimos sensaciones físicas desagradables,
Que inconscientemente,
Sin darnos cuenta,
Estamos en una constante lucha en contra de ellas,
De tenemos miedo a estas sensaciones,
Queremos que se quiten,
Queremos que se vayan,
Queremos evitarlas,
Queremos rechazarlas y este es el problema.
Pensamos que el problema son las sensaciones de ansiedad,
Pensamos que el problema es el mensaje que nos traen estas sensaciones de ansiedad,
Que es que estás en peligro,
Que no estás a salvo,
Que debes hacer algo por protegerte o por salvarte en ese momento,
Pero ese mensaje está equivocado,
Tú estás a salvo,
Tú estás protegido o protegida,
No estás en peligro,
Pero sí estás sintiendo sensaciones incómodas o desagradables.
Lo que vas a aprender durante este ejercicio es las sensaciones desagradables o incómodas,
Si las soporto,
Si las aguanto,
No me pasa nada si me las dejo sentir,
No me ponen en peligro.
Puedes imaginarte que al hacer este ejercicio te encuentras dentro de una tormenta,
Muchas veces así se siente,
Nos da mucho miedo a entrar dentro de una tormenta porque pensamos que es peligroso lo que encontramos ahí dentro,
Pensamos que es algo de lo que debemos de huir en vez de acercarnos,
Pero al relajar tu panza y tomar estas respiraciones y al darte cuenta que mientras te acercas a esto y te dejas observarlo,
Te dejas sentirlo,
Dejas de luchar en contra de estas sensaciones,
Es cuando estas sensaciones empiezan a ir.
La ansiedad y el miedo son emociones naturales que nuestro cuerpo ya sabe qué hacer con ellas,
Nuestro cuerpo sin que nosotros tengamos que preocuparnos o hacer algo al respecto con nuestra mente,
Nuestro cuerpo naturalmente,
Intuitivamente ya sabe qué hacer con esto,
Ya sabe qué hacer con este miedo o ansiedad que tú puedes sentir.
Simplemente tienes que permitírselo,
Cuando con la mente tenemos miedo de esto que sentimos,
Sentimos que mentalmente tenemos que pensar sobre por qué está esto aquí,
Cómo le hago para que se quite,
Eso es lo que interrumpe el proceso natural del cuerpo que ya sabe cómo hacer para que estas sensaciones pasen y se vayan.
Lo que quiero enseñarte con este ejercicio es a que aprendas a permitir a tu cuerpo encargarse de esto,
Confiar en tu cuerpo,
Tu cuerpo tiene mucha más inteligencia de lo que tú piensas,
Tu cuerpo puede con esto.
Ese mensaje que te traen estas sensaciones de que estás en peligro,
De que no estás a salvo,
No son ciertas.
Vamos a darle un momento al cuerpo para encargarse de estas sensaciones y nosotros tratar de hacer que se vayan,
Vamos a permitirlas estar y nuestro cuerpo tiene más que suficiente intuición e inteligencia para encargarse de estas sensaciones.
Voy muy lentamente haciendo este recorrido a través de mi cuerpo permitiéndome sentir esto,
Dándome cuenta que sí lo tolero,
Que sí lo aguanto,
Que sí puedo permitirme coexistir con estas sensaciones en este momento.
No necesitas siempre sentirte bien para estar bien,
A veces es natural sentirnos mal,
Pero al no tener lucha en contra de estas sensaciones negativas es cuando volvemos a estar bien.
Recordando esto continúa siendo un recorrido por todo tu cuerpo,
Quizás puedes encontrarte sensaciones incómodas,
No te ponen en peligro,
Intenta darles la bienvenida.
Si en cualquier momento te distraes y te encuentras pensando en otras cosas,
Esto es completamente normal y también es parte de lo normal,
De lo humano,
Es probable que cada vez que practiques estos ejercicios esto te suceda.
Simplemente observa cómo te distrajiste y regresa tu atención a la parte del cuerpo que estabas recorriendo.
Recuerda relajar los músculos de la panza,
Relajar los músculos de la cara y recuerda todo lo que sientes es humano,
Es natural,
Es normal,
Aunque sea negativo,
Pero no te pone en peligro.
Estás a salvo,
Estás protegido,
Protegida,
No estás en peligro.
Puedes sentir cosas incómodas y no estar en peligro a la vez.
Esto que siento,
Si lo aguanto,
Si lo tolero,
Si puedo con esto,
No necesito huir de estas sensaciones.
Al pararme en medio de esta tormenta y observar todo lo que me rodea,
Todas estas sensaciones,
Dejarlas estar,
Observar la tormenta,
Es donde la tormenta empieza a calmarse.
Cuando estoy luchando en contra de la tormenta es donde siento que me ahogo.
En el momento en el que permito que la tormenta esté,
Todo regresa a su calma.
Confía en todo lo que tu cuerpo siente,
Tu cuerpo siempre está de tu lado,
Todas las cosas que sientes adentro de tu cuerpo son parte de un mecanismo biológico,
Natural.
No te pone nada en peligro,
Todo está hecho para cuidarte,
Para salvarte.
No tienes que hacer nada al respecto.
Estás protegido,
Estás protegida,
Estás a salvo.
Y regresas tu atención a tu panza,
A tu respiración.
En cuanto lo desees puedes volver a abrir los ojos y recuerda que puedes regresar a esta actitud mental en el momento que tú lo decidas durante el día si es que empiezas a sentir sensaciones incómodas,
De ansiedad,
De miedo.
Puedes regresar a esta actitud mental,
Puedes también practicar este ejercicio si lo deseas.
Esto siempre existe dentro de ti.
Este espacio siempre está dentro de ti,
Al que tú puedes regresar,
Donde observas todo lo que estás sintiendo y te permite sentirlo.
Si prefieres practicarlo con ojos abiertos puedes hacerlo mientras estés volteando a ver un punto fijo con una mirada muy suave.
Tómate tu tiempo para asimilar este cambio que pasas de la meditación a la no meditación.
Regresar al movimiento,
Regresar a los colores,
Regresar a todo.
Tómate el tiempo para asimilarlo.
A veces nos podemos sentir un poco mareados.
Nuevamente nada de lo que sientes es peligroso,
Puede ser incómodo,
Puede ser extraño,
Puede ser diferente,
Pero no te pone en peligro.
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