
Enfoque y Atención
En esta práctica, agudizaremos nuestro sentido del oído, prestando atención a los sonidos que nos rodean y a sus detalles, y, a partir de ahí, transitaremos entre nuestros pensamientos tal y como se nos presentan, entrenando nuestro enfoque y afinando nuestra atención.
Transcripción
Vamos a encontrar un espacio cómodo,
Un espacio ventilado,
Un espacio libre de distracciones.
Esta práctica podemos realizarla ya sea recostados o también sentados.
Podemos mantener nuestros ojos abiertos o si nos es más cómodo podemos también cerrarlos.
Y vamos a traer el foco de nuestra atención a todos aquellos sonidos que nos rodean,
Tal y como se presentan,
Sean fuertes o sutiles,
Sean sonidos cercanos o lejanos,
Vengan ya sea de los lados,
Desde el frente o desde atrás,
Desde arriba o desde abajo,
Agudiza la atención de tu oído y observa también cualquier tendencia natural a clasificar o etiquetar cada uno de los sonidos o tal vez a juzgar si te gustan o si no te gustan.
Observa también la facilidad con la que te distraes y la facilidad con la que los sonidos pueden crear y contar historias,
Volviendo nuestra atención específicamente a los sonidos,
Todos y cada uno de los sonidos que nos rodean.
Intenta oírlos tal y como son,
Tal y como se manifiestan,
Como si los estuvieses oyendo por primera vez,
Con curiosidad,
Con interés,
Tómate un instante para admirarte por esa habilidad,
Por la habilidad de poder escuchar,
Oír,
Acciones y características que siempre damos por hecho.
Presta atención también,
Si es posible,
A la raíz del sonido,
A la fuente,
Al tono,
Tal vez también a la intensidad.
Intenta incluso escuchar aquellos sonidos que están dentro de los mismos sonidos.
Algunos se esconden fácilmente detrás de otros con mayor intensidad.
Intenta percibir también si es que existe un espacio de calma y tranquilidad entre cada sonido,
Haciéndote consciente del espacio desde donde proviene el sonido.
Permitamos ahora que los sonidos empiecen a desvanecerse uno a uno y traigamos nuestra atención a nuestros pensamientos,
Tal vez pensamientos sobre este mismo momento,
Tal vez pensamientos sobre aquello que piensas hacer,
Tal vez acerca del pasado,
Tal vez preocupaciones,
Ansiedad,
Tristeza,
Felicidad,
O quizá pensamientos neutrales.
Ve si es posible observarlos a todos conforme van llegando,
Observa cómo permanecen por algunos momentos y observa también cómo uno a uno se van.
Soltemos la necesidad de controlar nuestros pensamientos,
Dejemos que vengan y se vayan solos y por un instante observémoslos como si fuesen nubes en el cielo.
Tu mente es el cielo,
Tus pensamientos las nubes,
Algunas son grandes,
Otras pequeñas,
Algunas son claras,
Algunas oscuras,
Pero siempre el cielo se mantiene.
Sigue observando tus pensamientos como eventos o imágenes que duran algunos instantes y luego se desvanecen.
Esté consciente de cualquier emoción que se manifieste con apertura,
Sin importar lo que esto sea.
Observa también cómo a veces tu mente se queda atrapada en tus pensamientos,
No simplemente observándolos,
Sino relacionándose y adentrándose en ellos.
Felicítate por darte cuenta,
Porque estás despierto,
Porque estás despierta,
Y tómate un momento en reconocer e identificar en qué se quedó atrapada tu mente y de a pocos vuelve a empezar renovando esa misma intención de observar estos pensamientos tal y como se manifiestan.
Recuerda que si tu mente se va constantemente,
Siempre,
Absolutamente siempre,
Puedes volver a tu respiración,
Usándola como ancla para estabilizar tu atención en el momento presente.
Recuerda que donde sea que estés,
Sea lo que sea que experimentes,
Cuando tu mente se encuentre envuelta y dispersa por los vaivenes del día a día,
Siempre puedas recurrir a tu respiración para traerte de vuelta a este momento presente y a esta sensación de paz,
Quietud.
Conoce a tu maestro
4.7 (163)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
