
Sanando heridas de la infancia
by Ale Garnica
En esta meditación dedicarás un tiempo a tu niña o niño interior; escuchando, nutriendo y atendiendo esas necesidades que no fueron cubiertas. Necesidades que pudieron haber dejado heridas emocionales y que hoy pueden seguir vivas en ti, afectando la forma en la que te relacionas con los demás y contigo mismo (a). Esta práctica es un espacio amoroso y seguro para crear paz con una parte de tu pasado que, tal vez sin darte cuenta, puede seguir doliendo. Ofrecerle a tu niña/niño interior el cuidado y la ternura que necesita para sanar. Música: Endless de Prabajithk
Transcripción
Cierra los ojos,
Permite que tu cuerpo se relaje por completo,
Imagina que cualquier tensión acumulada se disuelve sin esfuerzo alguno,
Lleva tu atención a la respiración notando los movimientos suaves y delicados de tu pecho y tu abdomen al inhalar y exhalar,
Observa como esos movimientos se dan en armonía con la melodía de tu corazón,
Una sincronía perfecta y hermosa que sucede de forma natural,
Sin estrategia ni planificación,
La respiración te recuerda que puedes dejarte ir y dejarte guiar por la vida,
Soltar las expectativas,
Permitir que la vida te guíe sin necesidad de controlar el resultado,
La respiración también es tu guía para estar en el momento presente,
Cada vez que notes que tu mente se va al pasado o al futuro,
Mueve tu atención a la respiración,
Sé la respiración,
Ahora invita a tu niño o niña interior a que se haga presente,
Evocando una imagen tuya cuando eras pequeño o pequeña,
La primera que venga a tu mente,
Tal vez tienes 2,
3,
6 o 10 años,
Imagina que ese niño o niña está sentado frente a ti,
Observa su energía,
Su presencia,
Observa su ropa,
Sus zapatitos,
Su cabello,
La postura de su cuerpo y su expresión facial,
¿qué te dice esa expresión facial?
Ahora extiende suavemente tus manos como una invitación para tomar las suyas,
Observa cómo responde,
Te permite tomar sus manos o prefiere quedarse como está,
Cualquiera que sea su respuesta déjala ser,
Sin juicio,
Mira esta niña a los ojos y sintiendo el profundo amor que le tienes,
Hazle las siguientes preguntas,
¿cuál es una de las experiencias más difíciles que has vivido?
Y escucha su respuesta,
La cual puede venir en la forma de palabras,
Imágenes,
Sensaciones en el cuerpo o incluso en la forma de silencio,
Y ahora pregunta,
¿cómo crees que esa experiencia sigue afectando lo que somos hoy?
Y ábrete a recibir sea lo que sea que quiere compartir,
Y ahora pregúntale,
¿qué es lo que más necesitabas en ese momento y no te fue dado?
Y escucha su respuesta,
Ahora con calma y mucho amor,
Observa si puedes sostenerlo o sostenerla en tus brazos,
Ve si se siente seguro o segura,
O si tal vez no,
Todo está bien,
Honra su sentir,
Y hazle saber con ternura,
Haré todo lo que esté en mis manos para darte lo que más necesitaste en ese momento,
Conmigo estás a salvo,
Te amo.
Yo cuidaré de ti,
Y si estás abrazando a este niño o a esta niña,
Suéltalo lentamente,
Ofreciéndole tu amor a través de tu mirada,
Despídete como tú lo desees,
Lentamente ve trayendo tu atención al espacio en el que estás,
Notando la superficie donde está sentado o sentada,
Recostado o recostada,
Siente el ritmo de tu respiración,
Y observa si hay sensaciones presentes en tu cuerpo,
Antes de cerrar esta meditación,
Conéctate con la gratitud hacia esa versión de niño o niña que visualizaste,
Agradecele todo lo que hizo para sentirse amado o amada,
Seguro o segura,
Y protegido o protegida,
Ese niño o esa niña es una expresión de autenticidad,
Inocencia,
Espontaneidad y amor incondicional,
Todo eso está vivo dentro de ti,
Toma una respiración profunda,
Y lentamente,
A tu ritmo,
Abre los ojos.
Conoce a tu maestro
4.7 (7)
Reseñas Recientes
More from Ale Garnica
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
