
Meditación Para Adolescentes y Pre Adolescentes
Una meditación para adolescentes y pre adolescentes desde 10 a 18 años. Vamos a cultivar valores como la diversión, confianza, amor propio, ilusión y deseos. Si quieres recuperar esos momentos de sonrisas y alegría con tus hijos, nietos, sobrinos o amigos adolescentes, recomiéndales que escuchen esta meditación.
Transcripción
Hola,
Soy Agustín y te agradezco por darme la oportunidad de que meditemos juntos.
Te invito a que cierres los ojos simplemente,
Te acomodes en el lugar donde estás,
Si estás en un sofá,
En una silla,
En el suelo y poco a poco vayas encontrando tu lugar,
Como un ave que llega a su nido y lo hace suyo.
Ahora te invito a que respiremos juntos,
Yo te acompaño,
Estoy aquí,
Vamos a hacerlo,
Vamos a respirar suave.
Tomamos aire por la nariz y lo liberamos,
Una vez más suave,
No hay lugar donde ir ni prisa para llegar.
Estamos tú y yo disfrutando de este momento que hemos construido y que estamos construyendo.
Y respiramos juntos con suavidad,
No esperamos nada de nadie,
Ni del momento ni de nada,
Simplemente respiramos.
Y tu edad es maravillosa,
Porque ya has dejado la niñez,
Has dejado de ser niño a niña,
Estás a punto de convertirte en un adulto.
Y a medida que vamos creciendo,
No sé si te diste cuenta,
Aparecen ciertas responsabilidades,
Cuando somos bebés nos cambian,
Nos limpian,
Nos hacen todo,
Nos dan de comer,
Cuando somos niños nos llevan al colegio y solamente jugamos y después comienzan las materias,
Los estudios a medida que vamos creciendo y aparecen los horarios,
Empezamos a darnos cuenta de lo que es una hora,
Un día,
Deseábamos que llegue el fin de semana para salir a jugar,
Pero ahora parece que las responsabilidades aumentan y los momentos de diversión se desaparecen,
Entonces en la meditación que estamos haciendo vamos a volver,
Vamos a volver a divertirnos,
Porque no hemos perdido,
Ni siquiera los adultos,
No hemos perdido nunca la diversión que llevamos dentro.
Lo que a veces perdemos es la confianza y hoy vamos a retomar esto,
La confianza,
La confianza en nosotros,
La confianza en nuestro círculo más cercano,
Nuestros padres,
Nuestros abuelos,
Nuestros tíos,
Amigos de nuestros papás,
La confianza en ellos,
Porque son ellos los que están y estarán siempre por nosotros,
Son ellos los que se preocupan,
Son ellos los que estuvieron desde el principio,
Desde que llegamos a este mundo,
Entonces lo mínimo que podemos hacer es confiar,
Porque cuando confiamos se abren puertas,
Porque la confianza es contagiosa y cuando nosotros confiamos las otras personas confían en nosotros,
Se produce este bienestar de seguridad y de confianza,
Porque cuando confiamos hacemos algo bueno y cuando hacemos algo bueno nos pasan cosas buenas,
Simplemente así funciona,
No hay más,
No hay secretos.
Aparte nosotros tenemos un valor aquí,
Tú y yo,
Aunque yo ya he dejado la adolescencia hace tiempo pero te acompaño,
Tenemos un valor y un deber,
El valor que tenemos es que tenemos tiempo,
Tienes tiempo,
Tienes mucho tiempo,
Puedes equivocarte durante 20 años y todavía vas a seguir siendo joven y 20 años son muchos,
Quizás sean más de los que has vivido ya y puedes equivocarte una y otra vez y volver a empezar,
Siempre vas a tener tiempo,
Ese es el valor y nuestro deber que seguramente estás sintiendo y te va a resultar familiar lo que te digo,
Quieres hacer algo por el mundo,
Quieres explorar y quieres contribuir,
Porque mi generación y generaciones pasadas,
Mis padres,
Mis abuelos no tenían una posición activa y proactiva hacia el mundo,
Era pasivo,
Les decían lo que tenían que hacer,
Dónde tenían que trabajar,
Qué tenían que realizar,
Qué tareas,
Cómo comportarse y esa era su vida,
Tu generación se siente con el deber de construir y hacer las cosas bien y de mejorar y de sumar y de ayudar.
Así que ahora,
Así como estamos con los ojos cerrados te invito a que te preguntes ¿Qué te está faltando ahora en tu vida?
¿Qué te está faltando?
¿Qué es aquello que decís me falta?
Y no tienes que encontrar una respuesta inmediata,
Si quieres aparecer la respuesta que aparezca,
Pero piensa que te falta,
¿Qué es eso que has perdido?
¿Es una emoción?
¿Es un objeto?
¿Es un sentimiento?
¿Qué es aquello que te falta?
Y ahora la segunda pregunta que te hago es ¿Qué te gustaría que suceda?
¿Qué te gustaría que ocurra?
¿Qué te gustaría que pase ahora?
¿A quién te gustaría dar un abrazo?
¿A quién te gustaría darle un beso?
¿A quién te gustaría contarle tus más profundos secretos?
¿A quién te gustaría amigarte?
¿Qué te gustaría que pase?
Y ¿sabes qué?
Cuando quieres que te pase algo,
Te pasa,
Pero lo tienes que sentir,
No pensar solamente,
No es quiero una camiseta nueva,
Pienso y llega,
No,
Lo tengo que sentir y preguntarte ¿Para qué quiero esa camiseta realmente?
Porque la necesito para impresionar,
¿Para impresionar a quién?
Y no está mal querer impresionar,
Pero no podemos estar toda la vida dependiendo de la opinión de los demás,
Todo en su justa medida,
Todo en equilibrio.
¿Qué te gustaría que ocurra ahora?
Recuerda,
Recuerda volver a esos momentos de diversión,
Búscalos,
Recuérdalos que están ahí,
Recuerda confiar,
Confiar en la gente que estuvo siempre a tu lado desde que naciste y ese es nuestro valor y recuerda tu deber,
Que es el que sientes que debes hacer algo para que este mundo mejore,
Progrese y se embellezca,
Si te diviertes confías y contribuyes,
Aquello que te gustaría que suceda,
Sucederá,
Te lo prometo.
Gracias por estar del otro lado,
Por escucharme,
Soy Agustín y te deseo un día,
Una semana y una vida maravillosa.
Conoce a tu maestro
4.8 (60)
Reseñas Recientes
More from Agustin Vidal
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
