
Meditación: Cultivando una vida espiritual
Esta meditación es una visualización futura que nos invita a imaginar y experimentar cómo sería nuestra vida al cultivar profundamente tres cualidades: empatía, amabilidad y generosidad. Durante la práctica, visualizaremos diferentes situaciones y relaciones de nuestra vida en las que podemos expresar estas cualidades con mayor consciencia, aprendiendo a comprender al otro, cuidar desde la amabilidad y compartir desde la generosidad.Al reforzar estos valores, cultivamos un mayor bienestar emocional, conexión, gratitud y compasión. La empatía nos ayuda a comprender, la amabilidad a cuidar y la generosidad a compartir. De esta manera, vamos construyendo una vida más espiritual, guiada por el amor, la interconexión y el deseo de contribuir al bienestar de los demás.
Transcripción
Esta técnica que vamos a practicar.
Está diseñada para entrenar nuestra conciencia.
A dar forma.
E integrar esas cualidades.
Esos valores como la generosidad.
La amabilidad y la empatía.
Que nos ayuden a mejorar nuestra vida.
Que nos permitan cultivar esa vida más espiritual.
Que tanto deseamos.
Este es un ejercicio de visualización.
En el que vamos a vernos a nosotros mismos.
En un futuro cercano o lejano.
Con estos valores.
O estas cualidades.
Siendo parte de nuestra vida.
De nuestra realidad.
Enriqueciendo nuestra relación con los demás.
Queremos cultivar la generosidad.
La amabilidad y nuestra empatía.
Queremos visualizarnos a nosotros mismos.
En un futuro positivo.
Donde estas cualidades ya hacen parte de nuestra vida.
Y tomar conciencia en esa imagen futura.
De ese impacto positivo.
Que esto generaría en nuestro entorno.
En nosotros mismos.
Y en nuestro propio bienestar.
Antes de empezar el ejercicio.
Quiero que tomemos un momento para pensar en nosotros mismos.
Como personas más generosas.
Más amables.
Más empáticas.
Y que pensemos en cómo sería nuestra vida.
Nuestras rutinas.
Nuestros comportamientos.
Nuestra relación con los demás.
Y con nuestra realidad.
Cómo sería nuestra vida.
Si hubiésemos cultivado de manera constante y disciplinada.
Estas virtudes.
Vamos a tomar un momento.
Para pensar en nosotros mismos.
Como personas más empáticas.
Más amables.
Y más generosas.
Y con esta agradable percepción.
Que se genera en nuestro cuerpo al pensar en nuestra vida con estas virtudes.
Vamos ahora a prepararnos para practicar la técnica.
Y vamos a buscar una postura cómoda.
Aflojamos prendas de vestir que dificulten la circulación correcta.
Apoyamos las manos sobre los muslos.
Y cerramos los ojos.
Con los ojos cerrados.
Con el cuerpo flojo.
Y con nuestra respiración.
Libre y tranquila.
Empezamos tomando conciencia.
De la forma de nuestra cara.
Y de nuestra cabeza.
Relajándose.
Aflojamos los músculos de la frente.
Relajamos los párpados.
Aflojamos las mejillas.
Y los labios.
Y tomamos conciencia de la forma de nuestra cara.
Y de nuestra cabeza.
Relajándose.
Tomamos conciencia de los músculos de nuestro cuello.
Y de nuestra nuca.
Relajándose.
Cada vez que respiramos.
Relajamos un poco más los músculos de la nuca.
Para mejorar la circulación.
Hacia todo nuestro cerebro.
Tomamos conciencia de los músculos de nuestros hombros.
Brazos.
Antebrazos y las manos.
Relajándose.
Aflojamos los músculos de la espalda.
Relajamos los músculos de nuestro pecho.
Y tomamos conciencia de nuestra respiración.
Libre y tranquila.
A nivel abdominal.
Cada vez que respiramos.
Sensación de tranquilidad.
Y tomamos conciencia de los músculos del bajo vientre.
Glúteos.
¡Mócilos!
Pantorrillas y los pies.
Relajándose.
Tomamos conciencia de todos los músculos de nuestro cuerpo.
Relajándose.
Y vamos a aprovechar para activar la presencia de todo nuestro cuerpo.
Para ello.
Vamos a inhalar profundamente el aire.
Retenemos el aire en los pulmones y hacemos una tensión agradable de todos los músculos del cuerpo hasta el límite cómodo.
Muy bien.
Expulsión.
Relax.
Agradable presencia.
De la forma de todo nuestro cuerpo.
En nuestra conciencia.
Y vamos a hacer este ejercicio dos veces más.
Para ello.
Vamos a inhalar profundamente el aire.
Retenemos el aire en los pulmones y hacemos una tensión de todo nuestro cuerpo desde la cabeza hasta los pies.
Tensamos.
Muy bien.
Expulsión.
Relax.
Agradable presencia.
De la forma de todo nuestro cuerpo.
En esta postura.
Y una última vez.
Inspiramos profundamente el aire.
Retenemos el aire en los pulmones y hacemos una tensión agradable de todo nuestro cuerpo.
Un poco más.
.
.
Muy bien.
Expulsión.
Relax.
Agradable presencia.
De todo nuestro cuerpo.
En nuestra conciencia.
Y ahora con el ejercicio de la exhalación.
Vamos a liberar.
Todas aquellas tensiones que puedan estar acumuladas en nuestro cuerpo.
Vamos a liberar todas aquellas tensiones que puedan estar acumuladas.
En cada músculo de nuestro cuerpo.
Empezando por nuestra cara y nuestra cabeza.
Cada vez que exhalamos el aire.
Con cada profunda exhalación.
Hay una agradable liberación de tensiones acumuladas.
En los músculos de nuestra cara.
Y en los músculos de nuestra cabeza.
Con cada profunda exhalación.
Vamos liberando todas aquellas tensiones acumuladas.
En los músculos de nuestro cuello.
Y en los músculos de nuestra nuca.
Cada vez que exhalamos el aire.
Vamos liberando todas aquellas tensiones acumuladas.
En los músculos de nuestros hombros.
Brazos.
Antebrazos y las manos.
Con cada profunda exhalación.
Vamos liberando todas aquellas tensiones acumuladas.
Y los músculos de nuestra espalda.
Y en los músculos de nuestro pecho.
Con cada profunda exhalación.
Vamos liberando todas aquellas tensiones acumuladas.
Y los músculos de nuestro abdomen.
Y en la parte baja de nuestra espalda.
Cada vez que exhalamos el aire.
Vamos liberando todas aquellas tensiones acumuladas.
En los músculos del bajo vientre.
Y los glúteos.
¡Muzlos!
Pantorrillas.
Y los pies.
Y en todo nuestro cuerpo.
Cada vez que exhalamos el aire.
Con cada profunda exhalación.
Hay una agradable liberación de tensiones acumuladas.
En todo nuestro cuerpo.
Agradable sensación.
Y con esta agradable percepción.
Vamos ahora a reforzar.
La fitalidad.
Y la energía.
En todo nuestro cuerpo.
En todos los músculos de nuestro cuerpo.
Cada vez que inhalamos el aire.
Con cada profunda inhalación.
Hay un agradable refuerzo de la vitalidad.
Y de la energía.
En todos los músculos de nuestro cuerpo.
Y en toda nuestra piel.
Cada vez que inhalamos el aire.
Hay un agradable refuerzo de la vitalidad.
Y de la energía.
Agradable.
Sensación.
Y con esta agradable percepción.
Vamos ahora a prepararnos para practicar nuestra técnica.
Vamos ahora a dejar que nuestros pensamientos positivos pase libremente por nuestra mente.
Vamos a llenar nuestra mente.
De pensamientos positivos.
Y nos vamos a imaginar una situación positiva futura de nuestra vida.
Una situación positiva futura de nuestra vida.
En el tiempo que hayamos escogido.
Pueden ser días.
Semanas.
Meses o años.
Y nos vemos a nosotros mismos.
En un lugar que nos guste.
Y nos encontramos solos.
O en compañía de personas queridas.
Nos vemos a nosotros mismos.
Como personas más amables.
Más generosas.
Más empáticas.
Tomamos conciencia de nuestros comportamientos.
De nuestras palabras.
Y de nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos.
Y con los demás.
Tomamos conciencia del momento.
Tomamos conciencia de la presencia.
De todo nuestro cuerpo.
Agradable presencia.
De todo nuestro cuerpo.
De todo nuestro esquema corporal.
Y nos sentimos bien.
Nos sentimos físicamente bien.
Nos sentimos emocionalmente bien.
Al sabernos capaces de cultivar.
Estas virtudes.
Estas cualidades.
Nos encontramos bien.
Serenos.
Tranquilos.
Nos sentimos cómodos.
A gusto con nuestra realidad.
Con nuestras circunstancias.
Con nuestra vida.
Y con nuestros valores.
Y cada vez que inspiramos el aire suavemente.
Dejamos que este sentimiento de profundo bienestar se afiancé más.
En nosotros mismos.
Y vamos a dejar que este agradable sentimiento que recorre nuestro cuerpo.
Nos siga acompañando durante el resto del día.
Tomamos conciencia del momento presente.
Relajación.
Apoyamos la espalda en el respaldar de la silla.
Para unos momentos de pausa.
Unos momentos muy importantes.
Para dejar que esta vivencia positiva.
Se integre en todo nuestro cuerpo.
Y en todo nuestro ser.
Aflojamos un poco más nuestro cuerpo.
Y tomamos conciencia de este sentimiento de ilusión.
Por nuestro futuro.
Por nuestro futuro positivo.
Y al inspirar el aire.
Agradable sensación de paz.
De ilusión.
Y de profundo bienestar.
Y con esta agradable sensación.
Que va a seguir acompañando.
Vamos ahora a prepararnos.
Para terminar.
La sesión.
Antes,
Activaremos tres cualidades positivas.
De nuestra personalidad.
La seguridad.
En nosotros mismos.
La armonía de nuestro cuerpo.
Y de nuestra mente.
Y nuestra capacidad de ilusión.
La ilusión por las cosas positivas de nuestra vida.
Terminamos respirando profundamente varias veces.
Haciendo algunos movimientos con los dedos de los pies.
Con los dedos de las manos.
Con los músculos de la cara.
Y estirándonos libremente.
Primero con suavidad.
Luego con un poco más de intensidad.
Otorgamos el tiempo que sea necesario.
Para una completa recuperación final.
Y ahora.
.
.
Cuando queramos Ya podemos.
Avril.
Los ojos.
Conoce a tu maestro
