
La Sutileza de la Meditación
En esta charla/meditación revisamos la sutileza de los cambios que hay en nosotros cuando tenemos una práctica meditativa regular. Muchas veces estos cambios son tan sutiles que no los notamos, pero que llegan a lo profundo de nuestro ser propociando una verdadera y real transformación.
Transcripción
Hola,
Buenos días.
¿Cómo están todos?
Gracias por estar aquí en este nuevo día meditando desde casa.
Espero que todos se encuentren bien,
Con salud y con mucho ánimo para hacer nuestra práctica del día de hoy.
El tema que decidí comentar y compartir con ustedes hoy trata sobre las sutilezas que van pasando cuando uno inicia en el camino de la meditación,
Los cambios que se van dando en nosotros cuando nos vamos dando cuenta que nosotros no somos nuestras emociones,
Que nosotros no somos nuestros pensamientos,
Que nos empezamos a dar cuenta de cómo muchas veces nuestro pensamiento nos lleva a la acción y también vamos captando cómo nos vamos pudiendo detener antes de actuar.
Todos esos cambios van siendo sutiles y eso es lo que pasa como a nivel exterior,
A nivel de cómo yo me separo de mi mente,
Pero también va habiendo cambios sutiles en nuestro interior.
Hay una cosa muy curiosa que nos sucede que muchas veces nos sentamos a practicar y el discurso mental no para,
Está en continua activación,
Pasan los 10,
Los 15,
Los 20 minutos y me doy cuenta que realmente no dejé esa actividad mental en ningún momento y entonces tenemos la tendencia a catalogar la práctica como esta práctica no salió bien.
Hoy la meditación no me sirvió para nada y un poco es compartir con ustedes que aunque nosotros creamos que no pasa nada,
Sí pasan cosas,
Sí pasan cosas a nivel profundo,
Sí pasan cosas a un nivel muy sutil y eso nosotros nos vamos dando cuenta de que esos cambios sí se dan y de que la pequeña insistencia de nuestra práctica diaria sí tiene un efecto,
Es cuando salimos a la vida cotidiana y en cómo nosotros nos posicionamos ante la vida.
Me gusta mucho compartir con ustedes que ante las situaciones que nosotros vivimos no cambia nada,
La situación es tal cual es,
Lo que va cambiando es nuestra manera de percibirlo,
Va cambiando nuestra mirada de cómo nos posicionamos ante aquello que nos sucede,
Nos guste o no nos guste.
Entonces pues vamos a empezar nuestra práctica el día de hoy en torno a eso,
A tener paciencia,
A simplemente limitarnos,
A sentarnos,
A observar nuestra respiración,
A escuchar la meditación guiada,
A hacerlo en silencio si es que algún día les parece bien o les late,
Pero captemos que lo que va sucediendo es sutil,
Es sutil,
Es muchas veces casi imperceptible,
Hay otras veces en donde si hay como una experiencia muy contundente y eso bueno pues lo compartiremos en otra charla,
Pero aquí vamos a ir ahora,
Hoy,
Solo por hoy,
Pasito a pasito,
Tratando de captar esa sutileza,
Eso muy muy calladito,
Muy por debajo,
Que se va mostrando pero que va haciendo que nuestros días tengan sentido,
Que nuestros días sean plenos y que como nosotros nos aproximemos a las cosas va siendo de una manera distinta.
Entonces bueno pues yo hoy estoy sentada en un cojín,
Hay que apoyar nuestros tres puntos base,
Las manos sutilmente se tocan,
Se deja un huequito y se recargan sobre el regazo,
La espalda recta y los ojos pueden estar cerrados o dejar una rendijita simplemente bajando la mirada sin fijarla en nada en particular.
En esta ocasión les voy a pedir que comencemos nuestra práctica con los ojos abiertos y más adelante daré la instrucción de que podemos cerrar.
Vamos a comenzar,
Toma una respiración profunda que llene todos tus pulmones,
Dándote cuenta de cuán grande es tu cavidad,
De cuánto aire puedes inhalar y que al momento de soltarlo dejas ir las tensiones y las preocupaciones,
De nuevo vuelve a inhalar y suelta.
Toma tu postura de meditación consciente de que lo más conveniente es que ya no haya movimientos corporales.
Tómate unos momentos para observar tu respiración,
La controles,
Déjala fluir y simplemente nota cómo está,
La respiración irá cambiando a su propio ritmo,
Permítele que actúe,
Ella es sabia,
No la controles,
Mira con detenimiento el lugar físico en el que te encuentras,
Este lugar te es conocido pero si miras con atención,
Con curiosidad,
Sin duda podrás descubrir algo nuevo en este espacio donde estás,
Tal vez pueda ya haber un objeto que no estaba ahí antes,
No permitas que comience el diálogo mental,
Simplemente contempla,
Observa sin juicio,
Nota la luminosidad que hay en el espacio en el que estás,
Observa cómo tal vez alguno de los objetos que hay ahí hace sombra,
Utiliza tu mirada,
Ve cómo esta es periférica,
Puede percibir un poco hacia arriba,
Otro poco hacia abajo,
Igualmente a los lados,
No puedes mirar detrás de ti pero si con tu sentido del espacio puedes sentir lo que hay detrás,
Qué se escucha en este lugar,
Si bien no puedes suspender los otros sentidos,
Pon especial atención en lo que estás escuchando,
Esos sonidos tal vez pueden serte agradables o tal vez no,
Pero pueden ser aliados en tu práctica,
Se están dando en el aquí y el ahora,
Que tu mirada sea sutil,
Que tu oído también,
Lo mismo con tu tacto,
Nota la sutileza de todos tus sentidos,
Si te viene bien puedes cerrar tus ojos para centrarte en tu interior,
Cómo estás hoy,
Cómo está tu cuerpo el día de hoy,
Nuestro cuerpo muchas veces nos manda mensajes sutiles y por esa sutileza muchas veces nos pasan desapercibidos,
Al meditar aprendemos a escuchar nuestro cuerpo,
A estar más atentos,
Observa tu cuerpo con atención en este momento,
Si hay dolor o molestia en alguna parte de tu cuerpo,
Permítele que esté presente,
No pelees con él,
Cómo están tus emociones,
Míralas con atención,
No las juzgues,
Tampoco trates de modificarlas,
Obsérvalas con sutileza,
Tu mirada hacia ellas,
Seas injuición,
Vuélvete el observador de tus emociones,
Pon atención en tu dimensión un poco más profunda,
En ese lugar en donde siempre vas a encontrar un refugio dentro de ti,
Tu dimensión espiritual,
Está ahí,
Siempre presente,
De una manera sutil,
Que muchas veces no nos resulta obvia,
Pareciera que a veces desaparece,
Pero tu práctica diaria,
Te enseña a mirar en lo profundo y es así,
Que entonces cada vez,
Este espacio,
Esta dimensión,
Se te vuelve más obvia,
Está más presente,
Por ahora,
Los pensamientos no importan,
Los pendientes tampoco,
Los quehaceres,
Los conflictos,
Ni las decisiones que tengas que tomar,
Sutilmente,
Contempla tu respiración,
Los movimientos de tu vientre bajo y la sensación en las palmas de tus manos,
Tu atención hacia ello,
No es forzada,
No hay nada que lograr,
Ningún punto a donde llegar,
Simplemente,
Toca contemplar,
Nota ahora,
La sutileza de tu respiración,
Entra y sale de tu cuerpo,
Sin esfuerzo,
Sin apuro,
Y así,
De una manera sutil,
Te da vida,
Así de simple,
Vuélvete el observador,
De tu cuerpo y de tu mente,
Observa los sutiles cambios,
Que se puedan estar dando,
Observa con curiosidad,
Con paciencia,
Utiliza el sonido del cuenco,
Como ayuda para sostener tu atención,
Sutilmente,
Sin juicio,
Sin apuro,
Sutilmente,
Suavemente,
Mira como de manera muy sutil,
Puedes poner atención de manera voluntaria,
Y al mismo tiempo,
A los movimientos de tu vientre bajo,
Y a la sensación de las palmas de tus manos,
Esa atención,
No tiene por qué,
Tener ningún esfuerzo en ella,
Puedes mirar de manera sutil,
Relajada,
Si te das cuenta,
Que estás forzando la atención,
Regresa a la sutileza,
A aquello que te es natural,
En este lugar,
Te sientes seguro,
Confiado,
En tu lugar más profundo,
Se dan cambios sutiles,
Los podrás ir mirando,
Al observar sin juicio,
Sin apuro,
Sin tensión,
La pequeña insistencia de tu práctica diaria,
Hará que aquello,
Que ahora se muestra con sutileza,
Comience a ser más contundente,
Más palpable,
Cuando salgas a tu vida cotidiana,
Es ahí,
Donde podrás contemplar los cambios,
La sutileza de tu práctica diaria,
Te permitirá conectar mejor,
Con las personas con las que vives,
Con las que trabajas,
Y con las que te relacionas,
Desde esa sutileza,
Imagina la gran cantidad de personas,
Que ahora nos encontramos haciendo,
En distintas partes de todo el planeta,
Es una fuerza sutil,
Pero muy poderosa,
La práctica en la comunidad,
A la que pertenezcas,
Sutilmente te sostiene,
Te conforta,
Y te une de manera misteriosa,
A la naturaleza,
Y a todo lo que lo sostiene,
Desde este lugar sutil,
Traiga a tu mente,
Lo que quieras agradecer el día de hoy,
En tu siguiente inhalación,
Sin prisa,
Comienza a atraer tu atención,
Al espacio en el que estás,
Comienza a mover tu cuerpo,
Y cuando estés listo,
Abre tus ojos,
Muchas gracias,
Por haber estado aquí hoy,
En Meditando Desde Casa,
Poco a poco observando,
Esa sutileza con la que se va dando la práctica,
Esa sutileza,
En la que vamos permitiendo,
Que el silencio,
Y la quietud,
Entre en nuestra vida cotidiana,
Nos vemos en la siguiente,
Que tengan un buen día,
Una buena tarde,
Donde quiera que estén practicando,
Gracias,
Me inclino ante ti.
Conoce a tu maestro
4.8 (45)
Reseñas Recientes
More from Cristina Babatz
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
