
Acepta lo Externo, Incluyendo Ruidos y Sonidos, Para Conectar con el Interior
En esta meditación transicionamos desde la conexión y aceptación de lo externo. Si alguna vez los ruidos externos te han impedido meditar, con esta técnica, podrás incorporarlo en tu meditación y de tal modo ser capaz de meditar en muchas más circunstancias. Aceptando el mundo tal y como es, con lo que nos esta proporcionando en este momento, y sentirnos en paz, no importa las circunstancias o sensaciones. Nos da libertad y posibilidades. Espero que disfruteis de esta meditación.
Transcripción
Bienvenidos a esta meditación.
Mi nombre es Cristina Rivera y voy a guiaros a través de de una meditación en la que vais a poder conectar con el entorno externo,
Aceptarlo y aceptar lo que nos hace sentir y a través de esa aceptación será más posible poder conectar con nuestro mundo interior,
No importa los ruidos del entorno externo o las sensaciones que nos produzca.
Pues es la parte inicial de la meditación,
Lo cual nos permitirá con mucha más facilidad,
No solo la meditación sino nuestro día a día,
Poder integrar con más gracia el entorno externo.
Así que para empezar,
Antes de empezar,
Me gustaría que te sentaras con la espalda recta,
Bien con las piernas cruzadas o en una silla.
Es preferible estar sentado para tener mayor concentración durante la meditación y asegúrate de encontrar una postura que se pueda mantener a lo largo de toda la sesión,
Donde te sientas cómodo.
Si tienes palo santo,
Podrías quemar un poco para crear un ambiente más relajante,
Limpiar la energía del entorno y asociar este momento con un momento de paz y relajación y poder dejar ir todas esas preocupaciones fuera de este periodo de tiempo que dura la meditación.
Una vez que te encuentres cómodo,
Puedes cerrar los ojos y conecta primero con tu cuerpo,
Siente cómo cómo estás sentado,
Dónde están tus manos,
Preferible que estén reposando boca arriba una encima de la otra,
Bien en tu regazo o cada una en una pierna,
Una rodilla.
Siente cómo el peso de tu cuerpo se hace más intenso,
Tal y como te va relajando cada una de las respiraciones,
Permitiéndote relajarte un poco más.
Inhalamos profundamente a través de la nariz y exhalamos a través de la boca,
Dejando que se libere todo el oxígeno de nuestros pulmones,
Vaciando el diafragma.
Inhalamos de nuevo y exhalando,
Sentimos como si el aire saliera a través de nuestra cabeza,
Casi como si tuviéramos unos pulmones arriba de nuestra cabeza,
Vaciando por completo nuestro pecho.
Y una vez más,
Inhalamos y exhalamos.
Relaja tus músculos faciales y tal y como nuestro cuerpo se va relajando en esta postura,
Sentimos nuestra piel bien tocando la ropa o el aire a nuestro alrededor,
Conectamos con la habitación o el entorno en el que estamos,
Intentamos no pensar en él de una forma específica,
Sino más ser consciente de él,
De una forma abstracta,
Más relacionado con las sensaciones que con las imágenes visuales en tu mente.
Nota el olor del aire,
El aire en tus manos,
En tu cara.
Empezamos a notar los sonidos del entorno,
Hay sonidos más cercanos,
Sonidos más lejanos,
Algunos constantes,
Otros que vienen y van.
Y vamos a tratar de notar todos esos sonidos sin hacer asociaciones con el significado de cada uno de ellos.
Vamos a tratar que nuestro sentido del oído perciba todos y cada uno de los sonidos con total libertad,
Sin control,
Sin lógica,
Sin restricciones.
Los sonidos que nuestro sentido del oído decida percibir en ese mismo instante.
Para ello,
Asegúrate que tus músculos faciales están relajados,
Que todo tu cuerpo está relajado,
E incluso si te apetece puedes sentarte contra la pared con las piernas,
Cada una a un lado,
Un poco abiertas,
Y tus brazos abiertos descansando cada una en una de las piernas,
Sino en una postura sensible en este momento.
Mantente en la postura en la que estás.
Me gustaría que tratase de mantener la concentración hasta que la toque de nuevo solamente en los sonidos.
Es posible que nos distraigamos,
Pero es totalmente normal.
De una forma agradable y cálida devolvemos nuestra atención y nuestra mente a los sonidos,
A esa total libertad para capturar los sonidos.
Así que cuando te sientas preparado y cuando te sientas preparado y te sientas preparado y te sientas preparado y te sientas preparado y te sientas preparado y te sientas preparado y te sientas preparado Poco a poco empezamos a dirigir la atención de nuevo al entorno,
A esas sensaciones abstractas que el entorno nos provoca,
Pero que lo hace tan único al mismo tiempo.
Poco a poco,
Conectando con nuestra piel,
Con nuestro cuerpo,
Tal y como está sentado,
Sintiendo la gravedad,
Como la tierra nos atrae.
Sentimos como nuestro glúteo está en el suelo o en la silla.
Y a través de ahí empezamos a subir hasta que llegamos a nuestra barriga,
A nuestro abdomen.
Me gustaría que conectase con la sensación en tu abdomen,
Que notes cómo se siente,
Si está relajado,
Si hay algún tipo de tensión.
Si descubres tensión en él,
Me gustaría que con tu respiración calmada,
Sin necesidad de forzar una inhalación o exhalación muy profunda,
Sino naturalmente dejar que tu respiración se haga más densa,
Lenta y profunda,
De una forma natural,
Tal y como va relajando tu abdomen.
En nuestro abdomen presentamos una resistencia a lo que sea que este momento nos está haciendo sentir.
Bien por el entorno en el que estamos o bien por nuestros pensamientos.
Tenemos una sensación a la que nos aferramos,
Una sensación que nos dejamos que se marche y por ello mantenemos tensión en nuestro cuerpo para asegurarnos que la mantenemos bajo control.
Lo que sucede es que se vuelve parte de nosotros y eliminamos la naturaleza de todas las sensaciones y los pensamientos,
Que es que son pasajeros,
Temporales,
No están hechos para aferrarnos a ellos.
Son fuentes de información,
Pero si nos aferramos a ellos no nos permitimos vivir en el momento presente con todo nuestro sentido.
Nos anclamos en un momento,
En un pensamiento,
En una sensación pasada o acerca del futuro que hayamos elegido.
Y no permitimos que el entorno se manifieste en toda su pureza,
En toda su extensión.
Perdemos la capacidad de ser sensibles a la vida.
Me gustaría que notases la diferencia,
Cómo se siente tu cuerpo cuando relajas tu abdomen y permites que la respiración se profundice y se relaje.
Tus músculos faciales,
Esa aceptación del entorno,
Los sonidos que has escuchado,
Las sensaciones que has sentido,
Los olores,
La sensación que tienes dentro de ti,
Puedes permitirlo,
Aceptarlo,
A 100% tal y como es,
En este mismo instante,
Sin tratar de cambiarlo,
Sin tratar de resistirte,
Porque lo que sea que estás sintiendo,
Estás permitido sentirlo.
Todo lo que sentimos son sensaciones permitidas.
Como seres humanos tenemos permiso para sentirlas.
No solo las positivas,
También las negativas,
Pero no vienen para quedarse.
Así que déjalas marcharse,
Déjalas expresarse en todo tu cuerpo.
Siéntelas en la punta de tu cabeza,
En la punta de tus dedos,
En la punta de tus pies,
Tus manos,
Todo tu sistema nervioso permite que lleves esa sensación con total libertad.
No la retengas con tu mente,
Deja que se exprese a través de tu cuerpo.
Y con esa libertad estamos aceptando este momento tal y como es.
Nos hacemos libres.
Y en esa libertad me gustaría,
Con esa aceptación,
Subieras un poco más arriba a tu externo y un poco más a tu diafragma.
Y que conectases con tu diafragma,
Se expanda y contrae,
Con cada una de tus inhalaciones y exhalaciones.
No trates de poner mucha concentración en ello,
Simplemente observar.
Trata de mantener el resto de tu cuerpo relajado,
Simplemente nota.
No tienes que implicar tu inteligencia en esto.
Nota como sube y baja con cada una de tus respiraciones.
Y no trates de controlar tu respiración,
Deja que de forma natural expanda y contrae.
Y si tu atención se distrae y va a cualquier otra parte,
Tranquilamente,
Cuando te des cuenta que estás distraído,
Te invitas de nuevo a volver a la conexión con tu respiración,
Tu pecho.
A la sencillez del momento presente,
A la libertad del momento presente.
La respiración no está directamente ligada con la meditación en sí.
La respiración es lo que elegimos como objeto a contemplar por su sencillez y por el hecho de estar tan presente.
Pero sobre todo,
Porque está muy conectado con nuestro estado mental.
Si aprendemos a conectar con nuestra respiración,
A lo largo del día nos daremos cuenta que cuanto más profunda y relajada,
Más tranquila está nuestra mente.
Menos pensamientos.
Y cuando más superficial y caótica,
Más caótica es nuestra mente.
Y al mismo tiempo nos daremos cuenta que cuando aguantamos la respiración,
Los pensamientos paran.
Por ello,
Hay tantas ventajas en meditar contemplando la respiración,
Conectando con la respiración.
Y poco a poco,
De nuestro diafragma subimos por nuestro esófago,
Tráquea,
Hasta la parte superior de nuestra nariz y notamos de nuevo el aire.
Tal y como entra,
Toca la parte superior de nuestra nariz,
Casi entre nuestros ojos.
Me gustaría que pusieras tu atención entre tus ojos,
La parte superior de tu nariz.
Y si te apetece,
Podrías inclinar un poquito tu cabeza hacia arriba de forma que naturalmente tu atención va a ir entre tus ojos.
Y una vez más,
Asegúrate que tu cuerpo está relajado,
Tus músculos faciales están relajados.
Y notas como el aire entra a través de tu nariz,
Toca la parte superior de tu nariz,
Como sale un poquito más caliente cuando exhala.
Contemplamos como el aire entra y sale a través de tu nariz.
Si nos desconcentramos,
Nos devolvemos de nuevo la respiración.
Con calma,
Con pasión y amor hacia nosotros mismos,
Este momento es para nosotros,
Para liberar nuestra mente del pasado y del futuro y traernos al momento presente.
Aprender a tomar distancia de lo que nos esclaviza dentro de nosotros.
Y nosotros,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Nosotras,
Aprender a tomar distancia de lo que nos esclaviza dentro de nosotros.
Y poco a poco,
Cuando nos sentamos preparados,
Podemos juntar las manos con los ojos cerrados todavía y las frotamos la una contra la otra para calentarlas hasta que se encuentren más calientes.
Y cuando lo estén,
Puedes colocarlas encima de tus párpados.
Baja un poco la cabeza y las coloca encima de tus párpados.
Y me gustaría que inhalaras profundamente y exhalaras profundamente una vez más,
Inhalando a través de la nariz y exhalando a través de la boca.
Dejamos de nuevo que cualquiera que sea la sensación que sentimos en nuestro abdomen se libere.
Notamos si hay algún tipo de tensión o contracción.
La liberamos y la sentimos en la punta de los dedos,
De las manos,
De los pies,
De nuestra cara,
Tu cabeza,
Tu cuello,
Tus brazos,
Todo tu cuerpo.
Deja que esa sensación se exprese con total libertad.
Ya sea una sonrisa,
Lágrimas,
Da igual.
Lo que sea que tienes que expresar,
Deja que se exprese.
Date la libertad de que se exprese y que vuelva a su naturaleza temporal.
Con esa aceptación podemos traer una leve sonrisa a nuestra cara.
Muy leve.
Muy leve.
No tiene que ser muy expresiva.
Y deja que cualquiera que sea la sensación que te ha producido de nuevo se exprese a través de tu cuerpo.
Siente si ha producido algún cambio en ti,
En tu sensación y acepta lo que sea que te ha hecho sentir.
Cuando te sientas preparada puedes quitar las manos de tus párpados,
Mover un poco los dedos de las manos y de los pies,
Muy lentamente.
Y nos damos nuestro tiempo para abrir los ojos,
Para captar de nuevo las figuras y las formas de nuestro entorno,
Dejando que el mundo exterior se integre en nuestro mundo interior.
No nos controla.
Nuestro estado de conciencia es superior.
Y estamos por encima de lo que sea que este entorno nos hace sentir.
Podemos tomar distancia y tenemos nuestro centro.
Muchas gracias por meditar hoy conmigo y espero que hayas conseguido conectar con tu mundo interior y dar espacio a que el momento presente exista en su máxima expresión.
Ser capaz de vivir en él más frecuentemente.
Si te apetece puedes juntar tus manos en frente de tu pecho.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.3 (6)
Reseñas Recientes
More from Cristina Rivera
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
