
Háblale a tus Células para Sanar
Hoy te voy a enseñar cómo contarte una historia de salud y bienestar hablándole a tus células. La salud, es el estado de bienestar en el que deberíamos vivir cada día, cada segundo de nuestra vida. Está en nuestra naturaleza como seres humanos. Sin embargo, hay algo que va más allá de la parte más física que representa ser un cuerpo y que sin duda tiene un tiempo de caducidad. No es más que aquello que nos contamos a cada momento de nuestro día a día.
Transcripción
Hoy vamos a ver cómo hablarles a nuestras células con amor,
Respeto y ternura,
Como si le hablaras a un niño pequeño que necesita que le digas las cosas con sencillez y claridad para que las pueda entender de forma fácil.
Hacerlo de manera que eso que estás pidiendo es en tu beneficio y en el suyo,
Para que acepten las instrucciones y dejen de producir alteraciones y enfermedad.
Solo así te responderán porque nos ocupamos de ellas,
Las tenemos en cuenta.
Así comprobarás que su respuesta siempre es positiva si conectamos con ellas mediante la relajación y la tranquilidad donde es más fácil hablarles.
Ten en cuenta que debes agradecerles todo lo que hacen por ti a cada momento.
No olvides que tu cuerpo es tu morada,
Tu casa,
El recipiente que contiene tu alma.
Es el vehículo,
El traje espacial con el que hemos venido a vivir en este plano de existencia.
Cuidarlo solo depende de nosotros mismos.
Debes entender que cada una de tus células es un ser individual,
Con inteligencia propia,
Que puede tomar decisiones y que están a tu servicio,
Al servicio de un bien y un destino colectivo,
Que eres tú mismo,
Tú misma.
Comencemos.
Prepárate en este momento para hablarle a tus células.
Lo haremos como hacemos normalmente en cada una de las meditaciones.
Disponde un lugar donde te sientas cómodo,
Cómoda.
Tómate unos minutos para ti,
Para hacer este ejercicio de paz y unión con todo tu ser.
Vamos a centrarnos en nuestra respiración,
Suave,
Acompasada y amorosa por unos minutos,
Para entrar en la quietud y relajar nuestro cuerpo.
Ahora concéntrate en un punto de dolor que estés sintiendo o en ese malestar físico que tengas en estos momentos.
Vuelve a ser consciente de tu respiración.
Pon una mano en tu estómago y siente.
Observa cómo respiras.
Hazlo siempre con amor.
Visualiza el interior de tu cuerpo y vamos a irnos a la parte más ínfima que podamos.
Visualizaremos una célula de tu dedo meñique del pie izquierdo.
Viaja hasta allí sin miedo.
Cuando hayas conectado con ella,
Obsérvala detenidamente.
Mira cómo te sonríe.
Lo hace porque te ama,
Al igual que tú la amas y la respetas a ella.
No te preocupes que sea una sola y tan ínfima como el dedo de un pie.
Ella se lo va a contar a todas las demás,
No lo dudes.
Ahora vas a dirigirle estas palabras con tu voz después de escuchar la mía.
Repite.
Ahora te veo.
Ahora te reconozco.
Gracias por todo lo que haces por mí,
Por sustentar mi vida.
Te envío todo mi amor.
Te honro y te agradezco todo lo que haces por mí cada día de mi vida y todo lo que has hecho hasta el momento de hoy.
Te pido y di aquí lo que deseas que haga por ti.
Te dejo unos instantes para que lo hagas.
Ya sabes,
Hazlo como si le hablaras a un niño pequeño que pueda entender y aceptar lo que se le pida con amor y ternura.
Todo esto que te pido aquí es para que sea en beneficio mutuo.
Te agradezco que me hayas atendido hoy y acojas este mensaje que te dejo en esta petición.
Te envío todo mi amor y mi paz.
Este es uno de los mejores ejercicios que tendrá enormes beneficios para ti si lo practicas de forma constante,
Sobre todo si tienes alguna enfermedad o molestia que sanar.
En algunos casos los resultados son inmediatos.
Te animo a que lo hagas al menos por nueve días,
Pero mi recomendación es al menos 21 días en los que se cree que los efectos son los más deseados.
Hazlo solo por el beneficio de tu salud y bienestar.
Solo tú decides cómo lo hacen tus células.
Conoce a tu maestro
4.8 (290)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
