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Yin Yoga Sin Música

by Catalina Martinez

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Te invito a un espacio de silencio y presencia. El Yin Yoga es una práctica suave y profunda que nos enseña a rendirnos al momento, a permanecer en quietud mientras el cuerpo se abre lentamente, permitiendo que los tejidos, la respiración y la mente se relajen. En este encuentro no buscamos hacer más, sino ser más conscientes. Un viaje hacia adentro, hacia el equilibrio entre esfuerzo y entrega. Respira, suelta y permite que la quietud te transforme. Cata

Transcripción

Hola,

Te doy la bienvenida a tu práctica de yin yoga.

Esta práctica es bastante profunda y muy bonita.

Es dedicada a los meridianos de la vesícula biliar y el hígado.

Voy a invitarte a que adoptes una posición sentada-sentado.

Cierra suavemente los ojos y permítete llegar completamente a este momento.

Observa el ritmo de tu respiración sin intentar cambiarla.

Inhala por la nariz y exhala suavemente por la boca.

Comienza a seguir la respiración como una marea suave que entra y sale.

Y a medida que la respiración se suavice,

Comienza a prestar atención a los bordes de tu cuerpo,

La piel,

Los huesos que te sostienen.

Siente el apoyo debajo de ti,

El peso de tu cuerpo sostenido.

Y ahora desplaza suavemente tu atención hacia el interior,

Hacia los meridianos del hígado y la vesícula biliar.

Estos canales de energía recorren la parte interna de las piernas y los costados del cuerpo.

El hígado regula el flujo de la sangre,

Energía y emociones.

Y la vesícula biliar nos ayuda a tomar decisiones claras y avanzar con un propósito.

En la medicina tradicional china,

Estos meridianos están conectados con el elemento madera y también con el tiempo de crecimiento,

De claridad,

De una nueva dirección como lo es la temporada de primavera.

Pero al igual que la naturaleza,

Es posible que experimentemos el estancamiento,

Momentos en los que nos sentimos estancados,

Indecisos o frustrados.

Tómate un momento para observar donde siento tensión o rigidez en el cuerpo o en la mente,

Sin juzgar,

Simplemente reconociendo lo que está presente para ti.

Y comienza a profundizar ligeramente en tu respiración,

Inhalando hacia el costado del cuerpo y siente de pronto cómo se crea espacio entre tus costillas.

Y exhalas,

Imaginas que liberas energía estancada,

Tensión o pesadez.

De nuevo,

Inhalas claridad y en la exhalación,

Exhalas,

Sueltas la resistencia.

Es momento para crear tu intención de forma tranquila para esta práctica.

Podría ser una palabra,

Un sentimiento o una simple invitación.

Dejo ir la frustración.

Quiero dejar ir esta idea preconcebida.

Me abro a la claridad.

Y mantén esa intención suavemente en tu conciencia como una semilla que se planta.

A medida que comenzamos a avanzar en nuestra práctica de yin,

Permitamos que cada forma,

Cada respiración,

Sea una forma para apoyar el movimiento de energía a través de las vías del hígado y de la vesícula biliar.

Suavemente,

Intuitivamente,

Sin forzar,

Desde tu posición sentada,

Junta las plantas de los pies frente a ti en lo que conocemos como la postura de mariposa,

Permitiendo que las rodillas caigan abiertas como si fueran unas alas de mariposa.

Permite que los pies se deslicen hacia adelante lo suficiente para crear espacio.

Ni muy cerca,

Ni muy lejos.

Solo lo suficiente para que el cuerpo pueda empezar a asentarse a medida que comienzas a inclinarte hacia adelante.

Deja que la columna se curva naturalmente permitiendo que la cabeza baje y la mirada se vuelva hacia adentro.

Y ríndete ante la gravedad.

En la medicina tradicional china,

El meridiano del hígado fluye a lo largo de la parte interna de las piernas hasta el abdomen inferior.

Es el órgano de la visión,

La planificación,

De la acción inspirada.

Mientras respiras aquí,

Imaginas esta postura como tierra fértil,

Manteniendo espacio para todo lo que necesita crecer dentro de ti.

Lentamente salimos de la postura.

Con ambas manos ayudamos a cerrar las piernas en las rodillas y buscamos la forma de ir a posición de cuadrupedia sobre las manos y sobre las rodillas.

Vamos a llevar la pierna derecha adelante entre tus manos y deja que la pierna izquierda,

La rodilla,

Esté apoyada en el suelo al igual que el empeine.

Deja que las caderas se asienten hacia adelante y hacia abajo,

Pero no persigas la profundidad,

Invita en cambio a la curiosidad.

El lugar donde a menudo almacenamos nuestro miedo a avanzar,

A soltar nuestras caderas.

Con cada inhalación siente como tu corazón se eleva suavemente y con cada exhalación te entregas hacia lo desconocido.

Estando en esta postura,

No solamente estamos creando espacio para el cuerpo,

Sino también para el futuro.

Respira.

Esa misma pierna derecha que está adelante,

Vas a llevarla hacia el extremo de tu colchoneta hacia afuera.

Desplaza el pie hacia el lado derecho.

Tu brazo derecho va hacia adentro junto al brazo izquierdo.

Con tu mano derecha vas a presionar la rodilla derecha hacia afuera,

Permitiendo que ese pie derecho se la dé,

Se levante un poco hacia afuera.

Y permite que tu pecho se expanda,

Se abra,

Mientras tú intentas mirar sobre el hombro derecho.

Estando en esta postura,

Que es una aturción,

Nos ofrece una pose de perspectiva,

De liberación,

De exprimir lo que ya no sirve.

Con cada inhalación crece un poco más,

Alarga tu espalda.

Y con cada exhalación lleva el ombligo hacia la espina para poder girar,

No con fuerza,

Sino más bien con permiso.

Esta forma activa el meridiano de tu vesícula biliar,

Corriendo a lo largo de los lados de tu cuerpo.

Y nos invita a procesar la frustración,

La indecisión,

La rigidez,

No solo en el cuerpo sino también en la mente.

Comienza a desenrollar tu giro lentamente,

Trayendo el brazo levantado de nuevo al suelo.

Llevas el pie derecho adentro,

Entre tus dos brazos.

Ajusta la punta del pie izquierdo atrás,

Los deditos en el suelo.

Llevas el pie derecho,

Levantas la rodilla,

Miras al frente,

Inhalamos.

Y exhalando llevas esa pierna derecha atrás,

Acompañada a la izquierda,

A perro que mira hacia abajo.

Permite una suave flexión de las rodillas para que tu espalda se alargue un poco más y que esto sea como una forma de liberación,

De integración.

Presionamos un poco más los talones contra el suelo.

Y vamos a elevar la pierna izquierda alto atrás,

Inhalando.

Y exhalando la llevas adelante entre tus manos a lo que llamamos posición de corredor.

Ajustamos la rodilla y el empeine derecho ahora en el suelo.

Y vas a fijarte que tu rodilla izquierda efectivamente esté sobre el tobillo,

Que ese talón no vaya a estar elevado,

Que esté completamente apoyado en el suelo.

Inhalas,

Alargas la espalda,

Alargas el cuello.

Y al exhalar llevas hacia adelante tu cadera,

Relaja tus hombros,

Tus brazos,

Cierra los ojos y sostén la postura.

Lentamente esa pierna izquierda va a caminar hacia la izquierda,

Hacia el extremo de la colchoneta.

Tu brazo izquierdo pasa adentro junto al brazo derecho.

La pierna de atrás se mantiene en su posición y permites que la cadera vaya hacia adelante.

Tu mano izquierda se va a apoyar en la rodilla izquierda y va a empujarla hacia afuera.

Siente cómo se alarga tu espalda en esa inhalación y en la exhalación gira tu mirada por encima del hombro izquierdo.

Siente cómo la respiración te eleva y expande el pecho como si fuera un amanecer.

En este giro hay una espiral sagrada,

Una limpieza de los canales de energía,

Una extracción de viejas historias y patrones obsoletos.

El Espíritu te invita aquí a rendirte no por la fuerza,

Sino a través de la suavidad,

A través de la curiosidad.

Cada respiración es como un mantra.

Me abro a la transformación.

Veo claramente.

Lentamente regresas tu mano izquierda al suelo.

Regresas la pierna izquierda al centro entre tus brazos.

Ajustas la punta del pie derecho en el suelo,

Elevas la rodilla.

Abres el pecho,

Miras al frente,

Sonríes,

Inhalas y al exhalar,

Perro que mira hacia abajo.

Llevas esa pierna izquierda atrás junto a la otra.

Tus caderas apuntando hacia arriba.

Y vamos a inhalar profundo.

Y al exhalar,

Despacio,

Ajusta tus rodillas en el suelo,

En posición de cuadrupedia.

Para la siguiente postura,

Puedes hacerla directamente en el suelo.

O puedes usar un cojín para sentarte sobre él y quedar un poco más alto.

O puedes incluso hacerlo desde una silla.

Vamos a sentarnos entonces en una posición en que podamos abrir las piernas tanto como podamos y quedemos en una posición cómoda.

Inhalando,

Vamos a elevar los brazos al cielo.

Y exhalando,

Dejas ir tu torso,

Tus brazos,

Tus manos hacia adelante.

Apoyándolas en el centro.

Caminando con ellas hacia adelante hasta que llegues a un punto de tolerancia media-alta.

Toma conciencia de las sensaciones,

No solo el estiramiento.

Pero los mensajes sutiles debajo de la superficie.

¿Qué emociones surgen cuando entro en esta postura?

¿Qué pensamientos vienen a mi mente a medida que mi cuerpo se ablanda,

Se dobla?

Esta postura nos invita a practicar la autocompasión.

Ser testigo sin juzgar las partes de ti mismo o de ti mismo que se resisten o se ablandan.

Esas capas de tensión o de apertura.

Con cada inhalación,

Imagina respirar claridad y luz.

Con cada exhalación,

Libera los viejos miedos,

Las creencias limitantes,

La energía estancada.

Permítete descansar en esta postura por un momento.

Lentamente regresamos.

Las manos debajo de los muslos.

Ayudamos a cerrar una pierna,

Luego la otra.

Y buscamos ir de nuevo a posición de cuadrupedia.

Sobre las manos y sobre las rodillas.

Vamos a acostarnos sobre el abdomen,

Sobre el pecho.

Y vas a ajustar tus antebrazos,

O sea,

Desde tu codo hacia la mano en el suelo.

Hacia la postura de la Esfinge.

Tus hombros deben estar sobre los codos,

Así que asegúrate de que los hombros estén sobre los codos.

Asegúrate de adelantar los antebrazos lo suficiente.

Una base de fuerza y de facilidad.

Mientras empujas con ellos el suelo,

Tu pecho suavemente se eleva.

Tu abdomen,

Tu pelvis y el resto de tu cuerpo apoyado en el suelo.

Siente como si tu pecho floreciera como una flor delicada.

Y fíjate cómo esa postura es un abrazo suave para tu columna.

Esta sutil flexión hacia atrás nutre los órganos del abdomen.

Un masaje tranquilo para el hígado,

Para la vesícula,

Apoyando la desintoxicación y la renovación.

Afirma suavemente para ti mismo.

Estoy abierta,

Estoy abierto a la curación y la renovación.

Con cada respiración,

Invito al equilibrio y a la paz.

Confío en la sabiduría de mi cuerpo para guiarme.

Unos últimos segundos en esta postura.

Desde tu suave flexión hacia atrás en esfinge.

Baja despacio el pecho.

Y vas a empujar con tus manos el suelo,

Vas a levantar tu pecho,

Tu cuerpo.

Quedas sobre las rodillas en posición de mesa.

Y vas a llevar tus caderas atrás a los talones,

A la postura del niño.

Permite que tu frente descanse en el suelo.

Si tu frente no descansa en el suelo,

No alcanza a llegar,

Puedes usar tus manos como un colchón para llegar más fácil.

Y si tu cabeza llega de forma natural al suelo,

Pues deja que tus brazos descansen a lo largo de tu cuerpo con las palmas hacia arriba.

Aquí tú estás invitando a soltar completamente,

A suavizar cada músculo y a aquietar cada pensamiento.

Siente el suelo que está debajo de ti sosteniéndote completamente.

Y permítete respirar despacio,

Profundo,

Sintiendo al inhalar cómo empujas con tu abdomen los muslos y cómo al exhalar todo tu cuerpo se relaja,

Se contrae.

Nos quedamos aquí un minuto.

Para honrar este momento de rendición,

De suavidad.

Y lentamente regresamos arriba en posición de mesa.

Nos sentamos.

Nos acostamos sobre la espalda.

Si tenemos dolor lumbar,

Te sugiero que dejes las piernas flexionadas,

Pies apoyados en el suelo.

Y dejas ir las rodillas hacia adentro.

De lo contrario,

Puedes extender tus piernas,

Abrirlas al ancho de la colchoneta.

Separar tus brazos del cuerpo,

Palmas hacia arriba.

Permitiendo rendirte ante la postura final de relajación,

Shavasana.

Y en este momento de quietud,

Invita tu respiración a ser tu guía.

Nuestro hígado nos enseña la sabiduría de la paciencia.

De la transformación.

El poder de soltar,

Limpiar,

Dejar ir lo que ya no nos sirve.

La vida es un baile de paciencia,

De acción,

De rendición y de elección.

Entonces,

Mientras disfrutas de estos últimos minutos aquí,

Reflexiona en qué me estoy resistiendo y estoy lista para soltar o listo para soltar.

En qué aspectos de mi vida puedo invitar la paciencia.

Y recuerda que la espiral nunca termina realmente.

Continúa moviéndose hacia adentro y hacia afuera.

Y has girado en espiral hacia adentro para encontrar tu fuerza.

Y hacia afuera para expresarla.

Entonces,

Lleva la energía de esa espiral contigo expandiéndote,

Evolucionando y regresando a ti cada vez que lo necesites.

Cuerpo tranquilo.

Mente tranquila.

Shavasana.

Llevamos la mano derecha al abdomen,

La izquierda al pecho.

Sintiendo gratitud por este momento,

Por este espacio.

Aquí concluye nuestra práctica.

Y nos vemos en la próxima.

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Edu

November 16, 2025

Esta es mi primera sesion de yoga, años sabiendo que debía comenzar pero buscaba una maestría sabia y tranquila, y sabía que eras tú. Despues de muchos intentos de ir a uno de tus retiros, la vida me ha vuelto a llevar lejos de allá, así que por fin no me ha quedado de otra, bendita suerte! que empezar con este audio y mi colchoneta que compré hace años y que me esperaba allá donde fuera, y nunca la había usado. Como siempre Cata, gracias, gracias ☀️☀️☀️

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