
Meditación del niño interior
¿Cómo está tu niño/a interior? ¿Hace cuánto que no estás con el/ella? En esta meditación conectarás con tu niño/a interior de manera muy profunda, viendo cómo está, atendiendo a sus necesidades y sanando todo aquel dolor que pueda haber.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta meditación del niño interior.
Para empezar,
Te invito a que te pongas en una posición cómoda,
Ya sea sentado en el suelo sobre un cojín o en una silla,
Procurando tener los pies apoyados en la tierra y la espalda erguida sin apoyarse en el respaldo.
Una vez que tienes esta posición,
Te invito a cerrar los ojos y conecta con tu cuerpo.
Siente el contacto del cuerpo con la silla o con el cojín,
El contacto del cuerpo en el suelo.
Toma conciencia de la postura que tienes y quiero que notes el peso de tu cuerpo,
Como la fuerza de gravedad te tira hacia abajo,
El cuerpo es pesado,
Y notas ese contacto del cuerpo en los puntos de apoyo.
Y toma una postura de dignidad,
Dignidad como una montaña,
El cuerpo estable en su posición,
En su centro,
En su sitio.
Nota todo el cuerpo a la vez.
Ahora quiero que notes la respiración,
Nota como el aire entra y sale por la nariz.
Nota como cada inhalación y cada exhalación es diferente a la anterior.
Y nota también cuál es tu estado de ánimo hoy,
Ahora,
Cómo te sientes,
Sea lo que sea.
No hay manera de sentirse bien o mal,
Simplemente nos sentimos,
Sin juicios.
Si te distraes con pensamientos,
Sonidos,
Sensaciones,
Está bien,
Simplemente te das cuenta y vuelves a la respiración.
Ahora quiero que lleves tu atención al centro del pecho,
E imagina que entras dentro de tu pecho,
Entras y estás en un pasillo,
Y al final del pasillo hay una puerta.
Vas caminando,
¿cómo es ese pasillo?
Está pintado algún color,
Tiene decoraciones,
¿cómo te hace sentir ese pasillo?
Vuelves caminando y te vas acercando a esa puerta,
Hasta que la tienes delante,
¿cómo es esa puerta,
De qué material es,
Qué tamaño tiene,
Tiene algún tallado o algún dibujo?
Mírala,
Obsérvala con curiosidad,
Tócala,
¿qué es especial en esta puerta?
Mientras las vas observando,
Notas que en el centro hay algo escrito,
Está un poco tapado con polvo,
Así que le quitas el polvo y ves que dice lo siguiente,
Tu interior.
Decides abrir la puerta y fíjate,
Es fácil abrir la puerta,
O tienes que hacer mucha fuerza o empujar,
Hace algún ruido mientras la abres.
Una vez que tienes la puerta abierta,
Das un paso dentro de esa habitación,
Y estás en la habitación cuando eras pequeño,
Cuando eras pequeña,
¿qué hay,
Qué ves,
Cómo te sientes al estar dentro de tu habitación cuando eras niño,
Niña?
¿Qué te pasa,
Qué estás sintiendo ahora mismo?
Empieza a observar la habitación,
Qué objetos hay,
Cómo está distribuida,
Las paredes,
El techo,
El suelo,
Cómo son,
Y empieza a caminar por la habitación recorriendo con tu mirada y tocando cada objeto,
Cada rincón,
Cada juguete,
La cama,
Cómo te hace sentir al estar recorriendo tu habitación de cuando eras niño,
Niña.
Quizás también haya algún olor en particular que solías oler cuando estabas en tu habitación,
O algún sonido que escuchabas cuando estabas en tu habitación.
Y ahora estés donde estés en la habitación,
Párate un momento y notas que a tu espalda hay movimiento,
Hay alguien,
Te das vuelta y ahí está tu niño,
Tu niña en su habitación.
¿Qué está haciendo?
¿Cómo está?
¿Cómo se siente?
Ojalá obsérvalo por unos instantes,
Qué hacía ese niño o esa niña en su habitación,
Cómo se sentía.
Pues la observas,
Lo observas,
Fíjate,
¿se ha dado cuenta que estás ahí?
¿Ha notado tu presencia?
¿Te mira?
Si te mira,
¿cómo se pone?
¿Qué siente al mirarte?
Intenta acercarte un poco a ver qué sucede.
Quizás sigas sin mirarte,
O te mira y no es importante para él,
Para ella,
O te mira y se pone feliz o triste,
O quizás tenga rabia,
Soledad.
Sea lo que sea,
Está bien.
Si lo ves oportuno,
Intenta acercarte un poco más,
A tocarle,
Y si no lo sientes,
Quédate ahí donde estás,
Que está bien.
Quizás te diga algo,
Te hable,
O quiera jugar contigo,
O se aleje de ti.
Está bien como es,
Deja que esa niña,
Que ese niño,
Se exprese,
Y estés donde estés en la habitación,
Mira al niño,
A la niña,
Y pregúntale qué necesitas,
Qué necesitas.
Puede ser que responda,
Puede ser que no lo sepa,
En caso de que el niño o la niña no te responda,
Pregúntate a ti mismo,
¿qué necesita mi niño,
Mi niña?
,
¿qué sientes que necesita?
,
Y aquello que necesita la niña y el niño,
Díselo,
Dile claramente que tú estás ahí para acompañarle en lo que necesita,
Que tú estás ahí para cuidarle,
Que no está mal como es,
Ni lo que hace,
Que es un simple niño,
Dile lo que sientes por él,
Por ella,
Y dile todo aquello que quieras decirle ahora,
Lo que te salga del corazón,
Decirle lo que a ti te hubiese gustado que te digan cuando eras niño,
Cuando eras niña.
Te dejo los últimos instantes por si quieres decirle alguna cosa más,
Antes de despedirlos.
Poco a poco,
Ve despidiéndote de él,
De ella,
Sabiendo que es un hasta luego.
Que siempre que ese niño o esa niña lo requiera,
Tú estarás ahí.
Caminas hacia la puerta de la habitación,
Haces una última mirada por la habitación y miras a tu niño o a tu niña ahí en la habitación.
Sales de la habitación,
Cierras la puerta y empiezas a andar el pasillo en el sentido contrario.
Te invito a que pongas tus dos manos en el centro del pecho,
Que conectes con tu cuerpo,
Con la respiración y que sepas que ahí donde tienes tus manos está tu tesoro más preciado.
Está lo más vulnerable que hay en ti y lo más amoroso que hay en ti.
Y sea lo que sea que estés sintiendo ahora,
Está bien.
Permítete sentir,
Estar y vivir este momento con lo que te está pasando.
Puedes abrir los ojos y darte las gracias por este momento de intimidad contigo y que sepas que siempre que quieras volver a tu niño o a tu niña,
Lo puedes hacer.
Está ahí siempre,
Siempre.
Muchas gracias,
Un abrazo.
Conoce a tu maestro
4.3 (4)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
