
Respiración de Calma
by Rosanna
Esta práctica es parte de los recursos utilizados para aprender a regular la ansiedad y encontrar momentos de calma durante el día. Es una práctica simple que cualquier persona puede aprender y la utilizo como parte de los procesos psicoterapéuticos con mis pacientes. Es parte del programa de Terapia Centrada en la Compasión que he realizado con Gonzalo Brito.
Transcripción
Esta práctica se llama respiración de calma.
A través de ella entrenamos la capacidad de dirigir la atención a nuestra respiración y poco a poco ir logrando que nuestro sistema nervioso encuentre un estado de mayor bienestar.
Para comenzar pon una postura cómoda con los pies paralelos en el suelo,
Las manos en los muslos,
La espalda derecha suavemente.
Cierra los ojos si te acomoda o baja la mirada.
Vamos a comenzar con algunas respiraciones profundas inhalando por la nariz y exhalando todo el aire por la boca.
Inhala y exhala.
Y observa cómo con la exhalación se va relajando todo tu cuerpo.
Observa por unos momentos las sensaciones en tu cuerpo,
El contacto de los pies en el suelo,
El contacto de las piernas y los glúteos en la silla.
Siente cómo la gravedad te atrae hacia la silla y el suelo y te sostiene,
Mientras desde la coronilla sientes cómo ésta se alza hacia el cielo.
Observa tu espalda,
Cuello y cabeza,
Zonas donde se suele acumular tensión.
Imagina que puedes respirar inhalando y exhalando hacia esos lugares.
Inhala y exhala.
Observa y descansa en estas sensaciones que están sucediendo aquí y ahora,
Mientras observas también tu respiración.
Sigue atendiendo a este aire que entra y sale de tu cuerpo y fíjate dónde sientes más claramente esa sensación.
En la nariz,
En la garganta,
En el movimiento de tu pecho y pon ahí toda tu atención.
Poco a poco anda encontrando un ritmo de respiración que te resulte cómodo,
Calmado.
Generalmente este ritmo de calma suele ser un poco más lento de lo habitual y anda procurando que la exhalación sea más larga,
Lenta y suave que la inhalación.
Poco a poco irás descubriendo la velocidad que tu sistema nervioso necesita para tranquilizarse.
Inhala y exhala lentamente,
Observando todo el camino del aire al entrar y al salir de tu cuerpo.
Al inhalar mi oxígeno,
Al exhalar lentamente,
Me limpio y me relajo.
Cada vez que tu mente se distrae,
Te pones a pensar en otra cosa o comienzas a cuestionar cómo te está resultando la práctica.
Simplemente vuelve a poner toda tu atención en la respiración como foco y ancla en el presente.
Con curiosidad y atención vuelve a observar el aire que entra y que sale,
Procurando intencionalmente que la exhalación sea más larga,
Lenta y suave que la inhalación.
Te invito a que realices esta práctica cada día,
Usando este audio durante un tiempo y también cada vez que lo recuerdes en cualquier momento,
Deteniéndote brevemente,
Respirando más lento y profundo y conectando con las sensaciones de tu cuerpo.
En cualquier lugar que estés,
Conectándote con tu respiración de calma,
Regalándote instantes de conexión y estuirá entrenando tu sistema nervioso para tener a mano esta posibilidad de autorregulación y bienestar.
Vuelve a mover tus manos,
Tus pies y lentamente,
A tu ritmo,
Hasta abrir los ojos y así continuar con las actividades de tu día.
Conoce a tu maestro
4.7 (17)
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