
Auto-Contención en la Dificultad
Práctica de contacto compasivo para contenernos a nosotros mismos en momentos díficiles. Es una forma de apoyarnos, estar acompañandonos y potenciar nuestra salud emocional, además de nutrir el corazón y activar la bioquímica de la oxitocina que apoye la calma del cuerpo y la mente.
Transcripción
Bienvenido a esta meditación de contacto compasivo.
Esta es una práctica especialmente útil cuando se ha activado el hambre del corazón.
Todos intentamos ser comprensivos y compasivos hacia aquellos que nos importan y a quienes amamos,
Pero con frecuencia no hacemos esto por nosotros mismos.
Esta meditación te dará la oportunidad de traer cuidado compasivo a ti mismo o a ti misma.
Vamos a comenzar por adoptar una postura cómoda,
Sentada,
Dejando la espalda erguida pero no rígida,
La cabeza y los hombros relajados y permitir que tus manos descansen cómodamente en tu regazo.
Si estás sentado en la silla,
Dejando las plantas de tus pies sobre el piso.
Si se siente bien para ti,
Suavemente permite que tus ojos se cierren o permite que tu mirada caiga hacia el piso,
Suave y sin enfocar.
Haz varias respiraciones profundas,
Permitiendo ahora que tu respiración se asiente en su propio ritmo natural.
Ahora trayendo tu atención hacia tus manos,
Notando la sensación de lo que sea que estén tocando.
Imagina que tus manos se están comenzando a llenar de amabilidad,
Como sea que puedas imaginar que esto ocurre.
Tus manos llenas de amabilidad,
Cuidado,
Cálidez y ternura.
Ahora levanta una mano y colócala en el brazo opuesto.
Un contacto suave,
Un contacto cariñoso,
Solo notando cómo se siente esto,
La sensación física de un cuidado cariñoso.
Notando tu reacción,
Qué está pasando por tu mente,
Notando sin juzgar qué pensamientos están surgiendo,
Solo tocando con amabilidad y manteniendo tu mano ahí.
Ahora levantando la otra mano y colocándola sobre el brazo contrario,
Como si estuvieras abrazándote a ti mismo,
A ti misma.
Un contacto gentil,
Cariñoso,
Solo notando cómo se siente esto,
Notando cualquier reacción,
Como mejor puedas,
Sin críticas,
Sin juicios,
Simplemente tocando con amabilidad.
Y cuando te sientas listo,
Mueve ambas manos hacia tus muslos,
Suavemente colocándolas en donde sea cómodo para ti,
Permitiendo que tus manos descansen gentilmente,
Permitiendo sentir ternura completamente por todos los sentimientos que esto puede evocar.
Y ahora lentamente moviendo tus manos hacia tu abdomen,
Solo descansando con el movimiento de la pared abdominal mientras respiras,
Consciente de tus respuestas o tus reacciones y continuando sintiendo la amabilidad de tus manos,
Una sensación de sostenerte en ternura.
Y ahora colocando una mano sobre tu corazón,
Consciente de tu respiración,
Y ahora acercando tu otra mano,
Dejando ambas manos sobre tu corazón,
Sintiendo la cualidad cariñosa de tu corazón,
Permitiéndole pasar a través de tus manos y permitiendo a todo el ruido mental simplemente ir y venir,
Regresando a un sentido de ternura y cariño.
En los últimos momentos de esta meditación puedes continuar descansando tus manos en donde están o si sientes que hay otra región de tu cuerpo que podría beneficiarse de un contacto tierno y cariñoso,
Mueve tus manos hacia ella y continúa descansando tus manos con un sentido de calidez hacia ti mismo o hacia ti misma.
Conoce a tu maestro
4.6 (179)
Reseñas Recientes
More from Pamela Maercovich
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
