
Meditación de la Compasión
La compasión es una cualidad que se debe trabajar. Abrir el corazón y ser consciente de nuestras resistencias, de nuestras barreras defensivas son ejercicios que nos traen paz y bienestar. En esta meditación de la Compasión (también llamada del Amor Universal, Loving-Kindness o Metta) utilizaremos la visualización para abrir nuestro corazón a esas emociones que nos pueden parecer difíciles.
Transcripción
Meditación de la compasión.
Siéntate cómodamente en tu postura de meditación.
Cierra suavemente los ojos.
Toma un par de respiraciones suaves y muy profundas.
Permítete un momento para observar tu cuerpo.
¿Cómo se siente?
¿Ligero?
¿Pesado?
¿Tenso?
¿Cansado?
¿Relajado?
Imagina que con cada respiración,
Inhalas luz y exhalas cualquier pequeña tensión que tengas en el cuerpo.
En esta meditación vamos a trabajar la compasión.
Vamos a elegir a una persona por la que sintamos un cariño muy especial.
Alguien que nos resulte muy fácil querer.
Tal vez un niño,
Una mascota,
Un muy buen amigo.
Imagínalo frente a ti.
Dedica un momento para respirar desde el corazón.
Y desde ahí,
Repite.
Deseo que seas feliz.
Que estés fuerte y sano.
Que vivas en paz.
Puedes imaginarte que te sonríe.
Observa cómo te hace sentir.
Ahora elige a alguien que te produzca sentimientos neutros.
Tal vez alguien que ves habitualmente pero a quien no tratas en profundidad.
Alguien,
Por ejemplo,
Que ves en el metro todos los días.
Una persona con la que te cruzas.
Imagínala frente a ti.
Vuelve a respirar desde el corazón.
Y repite conmigo.
Deseo que seas feliz.
Que estés fuerte y sano.
Que vivas en paz.
¿Cómo te hace sentir?
Elige ahora a alguien con quien tengas un pequeño conflicto.
Para este ejercicio es mejor no elegir un conflicto demasiado fuerte.
Imagina a esa persona delante de ti.
Asegúrate de estar respirando desde el corazón.
Y repite.
Deseo que seas feliz.
Que estés fuerte y sano.
Que vivas en paz.
Ahora imagina que estás frente a un espejo.
Ves tu reflejo en él.
Dedica un momento para observar cada detalle de ti.
¿Cómo es esa mirada?
¿Cómo es ese gesto?
¿Hay una sonrisa?
Cuando estés seguro de estar respirando desde el corazón,
Repite conmigo.
Deseo ser feliz.
Estar fuerte y sano.
Vivir en paz.
Ahora imagina o intuye que hay una luz en tu corazón desde donde has estado respirando.
Y empieza a ampliarse.
Y radiándose hacia afuera.
Traspasando las fronteras de tu cuerpo.
Abarcando cada vez más.
Se expande hacia todos los lugares.
Hacia arriba.
Hacia abajo.
Hacia afuera.
Abarca toda la tierra.
Y a todos los que la habitan.
Que seamos felices.
Que vivamos en paz.
Toma ahora una respiración profunda.
Permítete volver suavemente a tu cuerpo.
Observa y escucha los sonidos y las sensaciones a tu alrededor.
Mueve ligeramente las manos de los dedos y de los pies.
Y antes de abrir los ojos,
Permítete un minuto para observar cómo te hace sentir este ejercicio.
Conoce a tu maestro
4.8 (371)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
