
Amabilidad Con el Cuerpo
El escáner corporal amable tiene los beneficios del escáner corporal clásico, donde entrenamos la capacidad de la atención y la regulación emocional. Y además, vamos adquiriendo la capacidad de ser amables con nosotros mismos. Cualidad básica para el crecimiento y desarrollo de tu potencial. Se ha demostrado la validez científica de estas prácticas para cambiar las estructuras cerebrales. Para ello es adecuado realizarla a diario durante al menos 8 semanas.
Transcripción
Te invito a adoptar una postura cómoda que te permita soltar el cuerpo y mantener despierta la mente.
Si has elegido la postura sentada,
Procurando que la espalda esté erguida,
Alineando las cervicales con el resto de la columna,
Sin tensión,
Encontrando el punto en el que la fuerza de la gravedad te sostiene casi por completo.
Los pies reposan en paralelo sobre el suelo y las manos descansan sobre las piernas.
Los ojos se cierran con suavidad y notan el descanso que los párpados les proporcionan.
Si has elegido la postura tumbada,
Notando como el cuerpo se amolda a la superficie que lo sostiene,
Ajustándolo de forma que pueda sentirse cómodo a la vez que atento,
Haciendo tres respiraciones más profundas,
Tomando el aire por la nariz y soltándolo por la boca.
Inhalando tomo conciencia de los sonidos ambientales y exhalando los dejo oír.
Inhalando tomo conciencia de mis pensamientos y exhalando los dejo oír.
Inhalando tomo conciencia de mis emociones y exhalando las dejo oír.
Permitiendo que la respiración vuelva a su ritmo y si te es posible que sea solo por la nariz,
Notando el ritmo respiratorio en tu cuerpo,
Apreciando la diferencia de temperatura entre la inspiración y la exhalación,
La frescura del aire al entrar y su calidez al salir después de recorrer todo el cuerpo,
Notando como el pecho se eleva con la inspiración y como se expande con la exhalación,
Atendiendo al efecto que la respiración tiene en el área del corazón,
Observando qué sensaciones físicas hay en este momento y cómo la respiración acompaña a estas sensaciones,
Soltándote cada vez más,
Procurando aflojar los puntos de tensión que hayan podido aparecer y favoreciendo deliberadamente un ritmo respiratorio sosegado,
Al inspirar dirigiendo la atención a los dos pies,
Al expirar permitiendo que se aflojen,
Notando si hay sensaciones producidas por el calzado,
Los calcetines o sensaciones de temperatura si los pies están desnudos,
Mientras inspiras y expiras tomando conciencia de lo que tus pies hacen por ti,
Caminar,
Bailar,
Conducir y agradeciéndoles estar ahí cuando los necesitas,
Al inspirar llevando la atención a las piernas derecha e izquierda,
Al expirar soltando la tensión,
Apreciando la cantidad de salud y fuerza que haya en ellas,
Sea la que sea,
Dejando que con cada respiración se aflojen un poco más,
Al inspirar siendo consciente de las dos manos descansando sobre tus piernas o el suelo,
Al expirar liberando completamente cualquier sensación de crispación,
Notando quizás sensaciones en la yema de cada uno de tus dedos,
Al inspirar y expirar agradeciéndoles todas las cosas que te permiten hacer,
Desde las más mecánicas a aquellas que expresan mayor sentimiento,
Al inspirar siendo consciente de los dos brazos y de las articulaciones que contienen los codos y las muñecas,
Al expirar permitiendo que se suelten todas las células que los forman,
Mientras inspiras y expiras dedicando tiempo a agradecer todo lo que te permiten hacer y expresar,
Abrazando,
Alcanzando,
Meciendo,
Inspirando llevo la conciencia a los hombros,
El hombro derecho y el hombro izquierdo,
Expirando permito que caigan hacia atrás un poco más,
Liberándolos así de tensión,
En esta parte del cuerpo que acumula tanta tensión con cada inspiración renuevo su fortaleza y con cada expiración envío la tensión hacia el suelo descargándolos,
Al inspirar siendo consciente de toda la espalda desde la zona lumbar que sufre tanto las malas posturas sentado,
Pasando por la zona dorsal hasta la zona superior por detrás de los hombros,
Al expirar permito que se afloje cualquier tensión que haya surgido,
Inspirando y expirando soy consciente de cómo la espalda crece y se expande al ir liberándose de tensiones,
Al inspirar llevando la atención a la parte delantera del torso,
Al expirar siendo consciente del sutil movimiento que la respiración ofrece,
Pudiendo dedicar estos momentos a agradecer a los órganos internos la función silenciosa que realizan para mí,
Cada uno en la medida de sus posibilidades,
Los intestinos,
El estómago,
Los pulmones,
Los riñones,
El hígado y tantos otros,
Dirigiendo la atención al corazón y a las sensaciones que la respiración producen en él,
Al inspirar el corazón se llena de energía,
Al expirar distribuye vitalidad a todo el cuerpo,
Dirigiendo la atención al cuello,
Al inspirar noto las sensaciones en la piel de temperatura,
Roce de la ropa,
Quizás de alguna cadena,
Al expirar suelto y aflojo las tensiones de su parte más interna en la garganta,
Haciéndome consciente de las tensiones que las palabras inadecuadas,
Dichas o reprimidas producen en la garganta,
Al inspirar notando como el aire pasa a través de la garganta,
Al expirar la garganta se suelta y gana espacio,
Siendo consciente de la cabeza,
Al inspirar todos los huesos del cráneo se aflojan,
La mente se libera,
Al expirar la piel de la cara se esponja,
Al inspirar y expirar soy consciente de la amplitud de la frente,
El entrecejo se suelta,
Los ojos descansan bajo la suavidad de los párpados,
La mandíbula cae permitiendo que los labios se entreabran y se afloje la musculatura facial,
Noto la frescura del aire al entrar por las fosas nasales y su calidez al salir,
Y puedo agradecer a las orejas y a su parte más interna los oídos que me permitan escuchar esta práctica,
Inspirando dirijo una atención amplia a todo el cuerpo,
Desde la coronilla hasta la punta de los dedos de las manos y la punta de los dedos de los pies,
Expirando permito que todo el cuerpo se afloje un poco más,
Siendo consciente de la respiración,
Imaginando cada inspiración como una ola que emerge desde el mar y cada expiración como esa ola que vuelve al mar de donde surgió,
Agradeciéndote estos minutos que has dedicado al cuidado de tu cuerpo y de tu mente,
Cuando finalice el sonido de la campanilla puedes elegir entre estar un tiempo más atendiendo a la respiración y a todas aquellas sensaciones que se hayan despertado o bien finalizar la práctica abriendo suavemente los ojos y moviendo lentamente los dedos,
Lo que sea más amable y conveniente para ti en este momento.
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