
Yoga Nidra. La Cueva Sagrada de tu Corazón (Live)
by Marta Mañero
Mediante la práctica de yoga Nidra, nos adentraremos en los recovecos de la cueva sagrada de nuestro corazón, abriendo los canales de entrada a cualquier información sutil que nos llegue, conectándonos con esa vocecita interna, con nuestra propia sabiduría que a veces obviamos y no escuchamos, daremos validez a esos mensajes que nos llega solo en estados de profunda calma. La primera parte permitirá relajar todo tu cuerpo. Audio en directo de un retiro que realicé (agosto 2021).
Transcripción
Empiezo el proceso de auto observación a través de la parte más densa,
Que es nuestro cuerpo.
Realmente refleja mi posición,
Esa apertura que proponía.
Mi cabeza se está dejando caer hacia abajo,
Cediendo completamente el peso del cráneo,
Hacia mi soporte.
Voy aflojando los hombros hacia el suelo.
Eso se refleja también en una apertura del pecho.
Voy reconociendo la tensión que hay en el esternón,
En el diafragma.
Recuerdo los efectos de la postura de la clase.
Ese pez con soportes,
La primera que hemos hecho.
Empiezo a sentir ese movimiento de ascenso y descenso de mi pecho al ritmo de la respiración.
Empiezo a observar también cómo toda mi columna cae hacia abajo.
Empiezo a darme cuenta si la zona lumbar se está acercando hacia el suelo,
Si mis caderas se están relajando,
Si el peso de mis piernas va hundiéndose en la esterilla.
Empiezo a notar mi respiración,
La entrada del aire de manera amorosa a través de las posas.
Empiezo a respirar,
Vamos a hacer unas respiraciones por la boca y a exhalar por la nariz,
Muy suave,
Sintiendo cómo se mueve primero el abdomen,
Después las costillas y después el pecho.
Dejas ir por la nariz,
Sujando completamente.
De nuevo inhalas suave,
Por la boca,
Exhalas nariz.
Esté consciente no sólo de la entrada de ese aire,
Sino del frescor que produce en la cavidad bucal.
Quizá del frescor que produce incluso en el cráneo,
De cómo refresca tus dientes,
Tu garganta,
Cómo aclara el fuego de tu mente.
Vamos a hacer cinco más,
Amplias,
Intensas.
Continúa respirando natural por tu nariz,
Dándote cuenta de los efectos de esa respiración en tu cuerpo,
De la vibración quizá en tus manos,
Quizás en ambos brazos,
Quizá en toda la cabeza.
Permite que aquella vibración que notes se vaya extendiendo por toda la parte superior.
Deja que te bañe completamente.
Siente el cuerpo inmóvil y vibrante,
Entregándose por completo a esta experiencia,
Cediendo el control,
Sintiéndote en casa.
Recuerda que te comprometes contigo misma a mantenerte en quietud y despierta a lo largo de la práctica de Yoga Nidra.
Empezamos con la práctica de Yoga Nidra.
Repite mentalmente conmigo.
Voy a mantenerme en quietud y despierta a lo largo de toda la sesión.
Voy a mantenerme en quietud y despierta durante toda la sesión.
Repite una vez más.
Voy a mantenerme despierta y en quietud durante toda la sesión.
Continúa observándote unos instantes más.
Ves observando,
Reconociendo el grado de iluminación de la sala,
A pesar de tener los ojos cerrados.
Sé consciente de los olores de la sala,
De la respiración de la compañera de al lado,
De mi propia voz,
Acogiendo cada uno de esos elementos como parte de tu propia práctica.
Y deja que mis palabras te guíen hacia el interior de ese templo interior,
Que es tu cuerpo,
Y hacia cualquier recoveco de tu mente.
Dame el permiso para acceder a ellos.
Empieza a notar todo tu cuerpo completamente abierto,
Relajado,
Y siente específicamente la mano derecha,
Toda la mano derecha.
Siente el centro de la palma,
Toda la palma derecha.
Siente el dorso de la mano derecha,
El dedo pulgar,
Dedo índice,
Dedo corazón,
Dedo anular,
Dedo meñique.
Siente la muñeca derecha,
El antebrazo derecho,
El codo,
El brazo derecho,
El hombro,
Todo el brazo derecho a la vez,
Clavícula derecha,
Clavícula izquierda.
Siente la mano izquierda,
Y recuerda que estás practicando yoga nidra,
Mantente despierta,
No te duermas.
Siente toda tu mano izquierda,
El centro de la palma,
Toda la palma izquierda,
El dorso de la mano izquierda,
Dedo pulgar,
Dedo índice,
Dedo corazón,
Dedo anular,
Dedo pequeño.
Siente toda la mano izquierda,
Muñeca izquierda,
Antebrazo izquierdo,
Codo izquierdo.
Siente el brazo izquierdo,
El hombro,
La clavícula izquierda,
Todo el brazo a la vez.
Siente el costado derecho,
Cintura derecha,
Cadera derecha,
Toda la pierna derecha a la vez.
Siente la parte superior de la pierna derecha,
Rodilla,
Tibia,
Tobillo derecho,
Peine,
Dedo gordo del pie derecho,
Segundo dedo,
Tercer dedo,
Cuarto dedo,
Quinto dedo,
Planta del pie derecho,
Talón,
Gemelos de la pierna derecha,
Hueco detrás de la rodilla,
Isquiotibiales,
Parte superior de la pierna detrás,
Glúteo derecho.
Siente el final de tu columna,
El sacro.
Siente toda la pierna izquierda.
Siente costado izquierdo,
Cintura,
Cadera,
Toda la pierna y el pie izquierdo,
Dedo gordo del pie,
Segundo dedo,
Tercer dedo,
Cuarto dedo.
Siente el quinto dedo,
El empeine,
Planta del pie,
Talón.
Siente gemelos,
El hueco detrás de tu rodilla izquierda,
La parte inferior superior de la pierna izquierda y el glúteo izquierdo.
Siente tu pelvis,
Toda ella,
Genitales,
Ombligo.
Siente costillas de ambos lados,
Esternón.
Siente el cuello,
Toda tu cabeza.
Siente los labios,
La mandíbula,
Oreja derecha,
Ojo derecho,
Ceja derecha.
Siente toda la frente y tu coronilla.
Siente el costado izquierdo,
Mandíbula,
Ojo,
Cejas,
Toda la frente y de nuevo la coronilla.
Siente el tercer ojo,
Garganta,
Centro del pecho,
Trayecto entre el ombligo y el final del esternón,
Encima del hueso púbico y la zona del perineo.
Siente todo el cuerpo a la vez en quietud y en completa armonía.
Trata de no dormirte,
Recuerda que estás practicando yoga nidra.
Observa el estado de todo el cuerpo a la vez,
Flojo,
En total quietud,
Completamente relajado.
Y agradecete estar donde estás,
Viviendo las experiencias de tu presente que estés viviendo.
Da gracias a todo el cuerpo porque trabaja en sincronía y en armonía a cada uno de los órganos,
A cada uno de los sistemas óseo,
Dérmico,
Circulatorio.
Y poco a poco vuelve a conectar con tu respiración,
A sentir la entrada del aire suavemente acariciando,
Dando la bienvenida a la mucosa interna de cada una de las fosas.
Empieza a observar cómo te haces consciente de la entrada del aire,
Un poquito antes de que acabe contactando con la punta de la nariz.
Sientes que entra,
Que penetra en el cráneo y finalmente vuelves a reconocer cómo va saliendo y puedes notar que resigues esa sensación de salida del aire unos centímetros más allá de la punta de tu nariz.
Continúa observando la entrada del aire al inhalar y la salida del aire al exhalar.
Cada vez puedes hacerte más consciente,
Acompañarlo más trayecto cuando entra y cuando sale.
Vas acompañándolo poco a poco hacia los pulmones,
Sintiendo cómo se ensanchan,
Cómo se llenan,
Cómo se suavizan con la entrada del aire,
Sintiendo cómo se vacían,
Cómo se contraen con la salida del aire.
Mantente presente en tu práctica de Yoga Nidra y poco a poco empiezas no sólo a dejar entrar el aire,
Sino también empiezas a conectar con las emociones positivas relacionadas con los pulmones.
Deja entrar la valentía en ellos y exhala el temor.
Deja entrar en la próxima inhalación el optimismo y exhala la tristeza.
Inhala determinación y exhala la duda.
Deja que ahora el aire entre hacia la zona del corazón.
Imaginándote que puede acceder a él el aire,
Cómo lo dilata,
Imagínate que al exhalar se contrae y deja ir ese aire.
Y ahora hacia ese corazón vas a dejar que entre la armonía y a exhalar el caos.
Inhala y acompaña la inhalación dejando entrar la alegría de vivir y exhala dejando ir la apatía.
Inhala la comprensión hacia ti y hacia el resto del mundo y exhala soltando la rigidez.
Inhala y ahora dirige ese aire hacia tus riñones,
Llénalos completamente como dos esferas a cada uno de los lados de tu torso.
Son tus baterías y exhala sintiendo cómo se comprimen.
Inhala,
Llénalos completamente.
Exhala,
Observa cómo se vuelven pequeñitos tus riñones.
Inhala,
Determinación,
Dirige la determinación hacia tus riñones y exhala el miedo.
Inhala amor hacia esos riñones.
Exhala de nuevo la duda.
Inhala sintiendo cómo se ensancha todo el cuerpo,
Llenándolo de una luz del color que desees,
De aquel color que te venga.
Y exhala soltando aquellas tensiones físicas y mentales que albergues recientes y de hace tiempo.
Inhala y llénate completamente.
Exhala todo aquello que genere rigidez en ti.
Y obsérvate si has estado haciendo el trabajo esta semana en aquel estado que desees verte en un tiempo no lejano,
Aquella parte de tu personalidad que deseas que se manifieste.
Imagínate con todo lujo de detalles,
Con aquello ya hecho realidad.
Puede ser algo muy concreto o una parte de ti que quieras que se transforme,
Que se manifieste.
Y si ya lo tienes hecho en frase,
Puedes repetirlo tres veces en una frase corta,
En presente,
Que encapsule y en primera persona que encapsule la esencia de ese sankalpa o propósito.
¿A qué he venido aquí?
¿A la tierra?
¿Cuál es mi propósito?
Repítete la frase si ya la tienes y no continúas visualizándote.
Tres veces.
Muy bien.
Y cuando la tengas,
Continúa observándote sintiendo el trayecto desde tu coronilla hacia tu perineo,
A través de tu columna.
Vas a inhalar desde el perineo hacia la coronilla y a exhalar desde la coronilla hacia el perineo.
Y vas a incluir en tu visualización un color,
El que quieras,
Y vas a bañar ese trayecto,
Esa columna vacía,
De una luz,
Del color que desees.
¿Qué frecuencia te viene ahora?
Llénalo completamente de ese color.
Al inhalar asciendes,
Al exhalar desciendes.
Y vamos a incluir aparte un conteo,
A la inversa.
Vas a inhalar y a repetirte mentalmente.
Inhalo 1 hacia arriba,
Hacia la coronilla,
De ese color elegido.
Exhalo 1 de coronilla a perineo.
Inhalo 2.
Exhalo 2.
Inhalo 3.
Exhalo 3.
Inhalo 4.
Exhalo 4.
Inhalo 5.
Exhalo 5.
Inhalo 6.
Exhalo 6.
Inhalo 7.
Exhalo 7.
Y vamos al revés.
Inhalo 6.
Exhalo 6.
Continúa a tu ritmo hacia el 1.
No te duermas,
Mantente despierta.
Deja de realizar el conteo aunque aún no hayas llegado al 1.
Y vas a imaginarte ahora en una playa,
En una playa desierta,
Estirada completamente en la arena.
Siente el calor de esa arena,
El calor de los rayos de sol en tu piel.
Siente que penetra ese calor en cada una de tus células que se llenan de luz y de energía calorífica.
Siente ahora que estás en una montaña tumbada encima de la nieve.
Todo tu cuerpo helado penetra dentro de cada una de tus células ese frío congelado.
Obsérvate,
Observa las sensaciones asociadas a esa experiencia.
Y ahora siente a la vez las sensaciones del calor de la playa,
Del frío de la montaña helada.
Siéntete enormemente cansada,
Completamente agotada.
Toda tú muy muy cansada.
Sientes que no te lleva al cuerpo.
Completamente cansada.
¿Cómo te hace sentir eso?
Siéntete en cambio ahora,
Muy vital,
Con mucha energía,
Con muchas ganas de hacer cosas.
Completamente vital,
Enérgica,
Determinada.
¿Cómo te hace sentir eso?
Siéntete cansada a la vez y vital,
Ambas cosas al mismo tiempo.
Puedes experimentar las dos a la vez.
Siéntete que ambas son experimentadas por ti.
Observa ahora el espacio que hay situado detrás de tus ojos cerrados,
Como una especie de pantalla del cine.
Una pantalla negra o quizá con alguna chispa de color.
Observa qué aparece en esa pantalla si es que aparece algo.
Vuelve a reconocerte relajada,
Completamente abierta a la experiencia y abierta y disponible a experimentar diferentes fotogramas que te iré nombrando de manera muy rápida.
Recuerda que si en algún momento a esas imágenes se asocia alguna sensación desagradable,
Puedes desconectar y respirar profundo.
Proyecta en esa imagen negra un árbol milenario,
Un templo,
Un cuadro,
Una bola del mundo,
Una montaña,
Una masía rural,
Un pueblo pequeño,
Un grupo de monjes meditando,
Un niño jugando,
Unas manos,
Una mirada,
Una puerta entreabierta.
Mantente presente,
No te duermas.
Visualiza una cocina llena de comida,
El sonido del silencio,
La lluvia,
Un camino húmedo,
Una pelota,
Un pomo de una puerta,
A ti delante de ese pomo y de esa puerta,
A ti girando el pomo de esa puerta y entrando en una estancia.
¿Qué es lo que ves?
Continúa accediendo a ese espacio hasta llegar a un patio.
Hay césped,
Hace sol y decides tumbarte.
Sales a ese jardín y retumbas.
Entregas completamente tu espalda hacia el césped notando la textura,
Notando su calor.
Respiras amplio y profundo y de repente sientes la mirada de algún ser.
Giras la cabeza y ves a un gato,
Un gato mirándote fijamente.
Observa cómo es el color de ese gato,
El tamaño.
Sientes que te indica que lo sigas y así lo haces.
Decides seguirlo y te empieza a guiar por un camino que sale de ese jardín hacia una cueva,
Una cueva amplia y decides entrar.
El gato te dice que entres,
Te indica con su cabeza que entres.
Está un poco húmeda,
Hace frío en la cueva,
Pero te sientes decidida a entrar.
Sabes que deseas entrar,
Que necesitas vivir esa experiencia y empiezas a entrar,
Empiezas a hacerlo.
Continúas accediendo y la cueva cada vez se va haciendo más pequeña.
Dejas de poder estar de pie y empiezas a agacharte,
A continuar agachada,
De rodillas caminando y finalmente llegas a una sala,
Una sala en la que oyes cuencos,
Pero no los ves.
Oyes el sonido de algún instrumento,
Pero no lo ves.
Pero extrañamente te sientes en casa,
Te sientes en paz.
Sientes que es el lugar en el que los mensajes de tu ser serán desvelados y de repente te das cuenta que en el suelo hay un papel doblado y pone tu nombre.
Decides abrirlo.
En él escrito hay una palabra que de repente te llega al corazón.
Sabes que ese mensaje te va a acompañar.
Decides empezar a salir de la cueva,
Poco a poco gateando nuevamente.
Encuentras al gato en el inicio de la cueva,
Ya caminando de pie y continúas de nuevo hacia la zona del césped,
Del jardín.
Empiezas a sentarte,
A reconocer esa experiencia y te tumbas,
Integrando los mensajes de esa nota,
De esa experiencia,
De esas sensaciones en la cueva,
La cueva de tu corazón.
Te das cuenta de qué observas,
Qué reconoces en ese espacio mental.
Pueden venir alguna imagen,
Algún recuerdo,
Reciente o pasada.
Empiezas a reconocer que no te encuentras en ningún lugar,
En ningún jardín con césped.
Empiezas a reconocer que no estás tumbada en ninguna casa,
Que te encuentras en el espacio de una masía rural llamada Casa Calfaro,
Que estás practicando Yoga Nidra y que esa visualización forma parte de tu práctica.
Empiezas a sentir tu propia respiración,
Poco a poco,
Más activa.
Empiezas a sentir las respiraciones del resto.
Empiezas a reconocer el espacio físico que ocupa y a repetirte en este proceso,
Si lo tienes,
Tu Sankalpa,
Tres veces nuevamente.
Continuando,
Este despertar,
Este volver a activar el cuerpo,
Sintiendo el cuerpo nuevamente.
Empieza a reconocer que tienes dos brazos,
Dos piernas,
Un torso,
La cabeza y llénalos con tu respiración,
Poquito a poco de movimiento.
Primero tus deditos de pies y manos,
No hagas movimientos bruscos,
No abras tus ojos todavía y empieza a moverte con lentitud.
Ese movimiento te conecta a este instante presente,
A la sala de la práctica.
Empiezas a hacer aquel estiramiento,
Aquel movimiento que necesites.
Recuerda no abras todavía tus ojos,
Mantén tus ojos cerrados hasta que yo te lo indique,
Si te es posible.
Cuando te hayas movido como necesites,
Abrazando tus rodillas,
Quizá alguna torsión,
Empiezas a quedarte de costado sobre el lado izquierdo,
Presionando la fosa izquierda y dejando disponible la derecha para empezar a activarnos y te quedas como un bebito hacia el costado izquierdo.
Siente todo el cuerpo llenándose de energía y cuando lo desees,
Empiezas a incorporarte,
Pero sin prisa,
Date el tiempo que necesites y continúa con los ojos cerrados una vez que estés en postura fácil.
Si te es posible,
Todos los movimientos con los ojos cerrados.
Si necesitas unos instantes más,
Dátelos.
No te despiertes de golpe,
No te muevas de golpe,
Si te das cuenta que la práctica de yoga nidra ha terminado.
Poco a poco estás aquí de nuevo en la sala de cálfaro,
Suavemente.
Te quedas,
Si lo necesitas,
Tumbada,
Sino ya en postura fácil,
Sin abrir tus ojos aún.
Empiezas a frotar tus manos y las sitúas cerrando tus ojos,
La base de la mano en los pómulos,
Los deditos mirando hacia la frente,
Tapándola.
Empiezas a alejar un poquito tus manos,
Lo necesario para poder mover,
Abrir y cerrar los ojos,
Parpadear,
Sintiendo que se empieza a colar un poquito de luz.
Vuelves a alejar un poquito más tus manos,
Aún más luz,
Abres y cierras tus ojos,
Abre ligeramente tus deditos y empieza a hacer círculos con tus ojos hacia la izquierda,
Hacia arriba,
Derecha y abajo.
Dos círculos más y hacia el otro lado.
Abajo,
Derecha,
Arriba,
Izquierda.
Dos círculos más.
Lentamente dejas tus manos en las rodillas y te das unos instantes para integrar esta experiencia,
Las diferentes fases de esta propuesta.
Sin juicio,
Todo aquello que hayas visto,
Visualizado,
Vivido,
Sentido a nivel físico,
Incomodidad,
Molestia,
Todo lo incluyes.
Todo está bien,
Todo forma parte del trabajo.
Exhala.
Una vez más,
Manos en el centro del pecho,
De manera muy suave,
Casi interna.
Cerramos la clase con Sat Nam,
Sellando este trabajo.
Una de las prácticas de este fin de semana te ayuden a ir quitando capas de esa personalidad,
De ese personaje que nos creamos y te permitan ir accediendo a esa sabiduría interna,
Inherente a ti.
Que te puedan ir ayudando a acercarte a ese propósito por el cual estás aquí,
Encarnado en este planeta tierra.
Sat Nam.
Conoce a tu maestro
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