
Meditación para Transitar un Duelo Amoroso: Volviendo a mi
Esta meditación está pensada para acompañarte en el proceso de duelo tras el fin de una relación amorosa, desde una mirada humanista, compasiva y profundamente respetuosa con tu experiencia. Te invito a reconectar con tu centro, a permitirte sentir con amor y presencia, y a volver una y otra vez a tu respiración como ancla. Aquí no hay prisa por “superar”, ni exigencias de estar bien. Solo un espacio seguro donde habitar tu verdad emocional, con respeto, ternura y humanidad. Que esta meditación sea un abrazo suave en medio de tu proceso. Una pausa para escucharte. Un gesto de amor hacia ti.
Transcripción
Bienvenido,
Bienvenida a este espacio que es tu espacio.
Cierra suavemente los ojos,
Permite que el cuerpo encuentre una postura cómoda para ti,
Una que te haga sentir sostenido,
Sostenida.
No tienes que forzarte a nada,
Solo estar,
Solo respirar.
Lleva tu atención a tu respiración,
Inhala y exhala.
Inhala de nuevo por tu nariz y ahora exhala suavemente por tu boca.
Permite que cada respiración sea un gesto de presencia,
Una forma de recordarte estoy aquí conmigo.
Hoy estás aquí para acompañarte en un momento íntimo,
El duelo por el fin de una relación o el duelo por la transformación de una relación.
Una despedida,
Un cierre,
Un cambio,
Un amor que quizás aún late pero que ha cambiado de forma y eso duele,
Eso pesa,
Eso mueve.
Vuelve a tu respiración,
Que ella sea tu ancla,
Tu refugio,
Tu casa interior.
Puede que hoy sientas tristeza,
Confusión,
Tal vez rabia o nostalgia,
Puede que incluso haya momentos de calma,
De gratitud o alivio.
Todo eso tiene un lugar aquí,
No hay emoción equivocada.
Recuerda sentir no es debilidad,
Sentir es humanidad.
Lleva una mano al corazón y otra,
Si lo deseas,
Al abdomen.
Siente el calor,
El contacto,
Siente tu cuerpo recordándote que sigues aquí,
Que sigues latiendo.
Respira.
En los duelos muchas veces sentimos que se derrumba lo que conocíamos,
El amor compartido,
Los planes,
El nosotros que fuimos y sí,
A veces parece que todo se rompe pero incluso ahí en el centro del vacío nace algo nuevo,
La posibilidad de volver a ti,
De escucharte más claro,
De amarte más profundo.
Inhala y al exhalar repite internamente,
Me permito sentir con amor y compasión.
No tengo que entender todo,
No tengo que sanar rápido,
Puedo estar aquí,
Presente,
Con lo que hay y eso es suficiente.
Siente cómo la respiración sigue acompañándote,
Como un vaivén suave,
Como una ola interna.
Respira y vuelve a ti.
Puedes imaginar ahora que dentro de tu pecho hay una luz cálida,
Una luz que no necesita brillar para nadie más,
Solo para ti.
Esa luz es tu centro,
Tu voz interior,
Tu hogar.
Respira.
Recuérdate que este proceso no tiene un ritmo fijo,
No tiene una forma única.
Lo importante no es llegar rápido a estar bien sino vivir cada parte del camino con presencia y compasión.
Y ahora si lo sientes puedes regalarte una frase para cerrar.
Quizás estoy volviendo a mí,
Me acompaño con ternura,
Estoy aprendiendo a habitarme con amor.
Siente cuál resuena más y deja que se asienta en tu cuerpo.
Poco a poco puedes comenzar a mover los dedos de tus pies,
De tus manos,
Mover un poco el cuello,
Los hombros,
Ir sintiendo lo que tu cuerpo te va pidiendo.
Siente el espacio donde estás y cuando sea el momento para ti abre tus ojos suavemente.
Gracias por estar aquí,
Por regalarte este momento.
Nos veremos en una próxima meditación.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
