
Meditación para estados depresivos
by Toño Corral
Esta meditación te invita a conectar con un estado de calma y descanso mental, incluso cuando no sientes ansiedad. A través de la respiración y visualizaciones suaves, te ayuda a suavizar el ruido mental, reconectar contigo y darte un espacio de pausa en medio del cansancio emocional. No se trata de “sentirse bien”, sino de permitirte estar contigo de una forma más amable y presente.
Transcripción
Bienvenido o bienvenida,
Este es tu momento.
Un espacio para ti,
Sin exigencias,
Sin juicios.
Sólo tú,
Respirando,
Aquí y ahora.
Busca una posición cómoda.
Puedes sentarte o recostarte.
Permite que tu cuerpo comience a soltarse y que tu mente empiece a aquietarse.
Cierra los ojos suavemente y toma una respiración profunda.
Inhala por la nariz y exhala lentamente por la boca.
Hazlo una vez más.
Exhalas lentamente por la boca.
Siente como el aire entra y sale,
Como tu cuerpo poco a poco se entrega a la calma.
Ahora imagina que estás en un campo abierto o quizá en una colina muy suave.
Estás rodeado de naturaleza,
Con mucho espacio,
Sin prisa.
El aire es fresco y el cielo está un poco gris.
En el horizonte aparece una nube,
Una nube grande,
Silenciosa,
Suave.
Es una nube gris.
No es una nube amenazante,
No.
No trae tormentas.
Sólo está ahí.
Obsérvala.
Es como una parte más del cielo,
Como a veces también lo está la tristeza.
Observa esa nube.
No necesitas alejarte de ella.
Sólo mírala.
Permítete estar con ella,
Sin luchar,
Sin juzgarla,
Sin juzgarte.
Observa como poco a poco esa nube comienza ahora a liberar una lluvia muy especial.
Son gotas suaves,
Delicadas,
Casi como caricias.
Pero esta no es una lluvia cualquiera.
Es una lluvia de color.
Un color que no daña,
Sino que transforma.
El color gris comienza a disolverse,
Y en su lugar la lluvia va tiñendo todo de un tono mucho más suave,
Mucho más amable.
Quizá azul muy claro,
O un lila tenue,
O un rosa pálido.
El color que tú necesites ahora.
Observa.
Observa como con cada gota todo se va tiñendo de un color mucho más amable.
Mira.
Estás en sitio seguro.
Estás en calma.
Observa como esa lluvia cae sobre el paisaje.
Lo transforma.
Lava las hojas.
Limpia los caminos.
Tiñe la tierra.
Y el aire se llena de calma.
Ahora siente como esa lluvia empieza a tocar tu cuerpo.
Empieza por tu cabeza.
Baja por tu frente.
Y notas como poco a poco se van relajando tus pensamientos.
Sigue bajando por tu rostro.
Suaviza tu mandíbula.
Tus hombros se sueltan un poco más.
Y esa lluvia sigue descendiendo.
Ahora cae sobre tu pecho,
Sobre tu corazón.
Y allí parece quedarse un momento.
Notas como va limpiando suavemente,
Lavando cualquier peso,
Cualquier dolor,
Cualquier nudo.
La lluvia sigue bajando.
Pasa ahora por tus brazos,
Tus manos,
Tu abdomen,
Tus piernas,
Hasta llegar a tus pies.
Observa ahora todo tu cuerpo.
Está lleno de ese color suave.
Ese color sanador.
Esa presencia que no exige nada.
Solo calma.
Solo sentir.
La nube lentamente se va alejando.
Sin apuro.
Como si supiera que ya cumplió su propósito.
Y mientras se aleja,
Puedes notar que el paisaje es ahora distinto.
Mucho más limpio.
Más claro.
Más amable.
Y tú,
Tú también.
No necesitas estar bien del todo.
No necesitas tener todas las respuestas.
Solo estar aquí.
Contigo.
Respirando.
Inhalas y exhalas.
Solo tienes que hacer eso.
Respirar.
Sintiendo que algo ha cambiado.
Aunque sea un poco.
Eso es más que suficiente.
Eso ya es un gran paso.
Observe esta sensación.
Poco a poco comienzas a volver.
Trae tu atención lentamente a tu cuerpo.
Al lugar en el que estás.
Siente el peso de tu cuerpo apoyado.
Empieza a mover suavemente tus dedos.
Tus manos.
Tus pies.
Y solo,
Cuando estés listo,
Puedes abrir los ojos.
O puedes quedarte un momento más si lo necesitas.
Estás aquí.
Estás vivo.
Y eso está bien.
Recuerda que puedes volver a esta meditación siempre que quieras.
Gracias por darte este tiempo.
Y gracias por permitirte sentir.
Conoce a tu maestro
4.6 (13)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
