
Meditacuento: ¿Podré Ser Astronauta?
¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, sobre los sueños y la neurodivergencia. Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo
Transcripción
Este meditacuento va a decao especialmente para Kai,
Liam,
Alana y Juli,
Que nos escuchan desde Alemania.
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Los Meditacuentos.
Yo soy Cindy y estoy muy feliz de que me acompañes en este espacio donde juntos estamos construyendo el hábito de la meditación.
Así que ya saben,
Pónganse cómodos y cómodas que vamos a comenzar.
Prepararemos todo nuestro cuerpo y nuestra mente para poder meditar.
Los invito a que busquen una postura en la que se sientan felices,
En la que puedan tener la espalda recta,
El pecho amplio y los brazos y las piernas se encuentren sueltos y relajados.
Vamos a comenzar cerrando los ojos y concentrándonos en nuestra respiración.
Solo observa cómo estás respirando,
Si es rápido o lento,
Si llega hasta tu pecho o incluso hasta el ombligo.
No hay formas incorrectas de respirar,
Solamente observamos y tomamos una nota mental de cómo lo estamos haciendo.
La observación con los ojos cerrados nos ayuda a darnos cuenta de este movimiento que hacemos todo el día de manera inconsciente.
Y vas a notar que una vez le pones atención,
La respiración se va haciendo más lenta y pausada e incluso más profunda llegando hasta tu ombligo.
Imagina que de tu ombligo sale una luz brillante que enciende cada que tú tomas aire y que se va haciendo más tenue cada que sacas el aire por la boca.
Toma el aire profundamente por la nariz permitiendo que la luz brille hacia tu alrededor y deja que salga el aire suavemente por la boca permitiendo que la luz se vaya haciendo más débil.
Toma el aire y deja que la luz brille iluminando toda tu habitación,
Deja que salga el aire liberando cualquier tensión o preocupación.
Una última vez toma profundamente el aire,
Retene el aire en tu cuerpo y permite que la luz brille con toda la intensidad posible.
Deja que salga el aire lentamente por la boca dejando que todo tu cuerpo esté completamente relajado.
Desde los dedos de los pies hasta la cabeza todo tu cuerpo se encuentra listo para la meditación.
Así que si abriste los ojos vuélvelos a cerrar,
Activa tus oídos y deja volar tu imaginación.
Este meditacuento se llama,
Este meditacuento se llama Podrecer Astronauta.
Había una vez un niño llamado Mateo que siempre había soñado con ser astronauta y poder viajar al espacio.
Desde que era muy pequeño se pasaba horas y horas mirando las estrellas y leyendo libros sobre el espacio y sobre cohetes.
En su habitación solo habían objetos relacionados con el espacio.
Mateo tenía una forma única de ver el mundo y a veces se sentía diferente de otros niños de su edad.
Era muy sensible con las texturas y algunos sonidos.
No le gustaba que la ropa le quedara apretada o que le picara y le molestaba la música muy alta o cuando en el salón todos comenzaban a gritar.
El cerebro de Mateo funcionaba diferente al de la mayoría de las personas.
Tenía intereses muy intensos y enfocados,
Como su pasión por el espacio.
Prefería tener una rutina clara y seguirla día a día.
Y a veces eso lo hacía sentir inseguro,
Especialmente cuando se ponía a pensar en crecer y en enfrentar nuevos desafíos.
Una noche,
Mientras observaba las estrellas desde la ventana de su habitación,
Mateo comenzó a sentir miedo.
¿Y si nunca logro convertirme en astronauta?
¿Y si mi forma de ser me aleja de mi sueño?
Estas preocupaciones lo llenaban de dudas y temores.
Pero justo cuando Mateo estaba a punto de darse por vencido y abandonar su sueño,
Una luz brillante iluminó su habitación.
Una estrella fugaz había cruzado el cielo nocturno,
Dejando un rastro de destellos brillantes a su paso.
Mateo sintió que esa estrella fugaz era como un mensaje del universo.
Una señal de esperanza que le recordaba que los sueños son posibles,
Sin importar que a veces nos sintamos diferentes.
Al día siguiente,
Se despertó con mucha ilusión y con la sensación de que podía lograrlo todo.
Y empezó a convertir su forma de ser única en su principal fortaleza.
Pues aprovechó su capacidad de concentración y de aprendizaje para estudiar y conocer todo lo que podía sobre el espacio,
La ciencia y la tecnología,
Con el apoyo de sus padres que eran muy amorosos.
Y los amigos que fue haciendo en el camino,
Mateo descubrió que su neurodivergencia no era un obstáculo,
Sino una parte especial que lo hacía único y que gracias a eso encontraba formas creativas de resolver los problemas,
Maneras que otros no podían ver.
Unos cuantos años después,
Mateo recibió una carta especial.
Había sido seleccionado para un programa de entrenamiento de astronautas.
Lleno de emoción y gratitud,
Mateo se preparó para la aventura de su vida.
Con cada desafío que enfrentaba,
Se ponía a acordarse de la estrella fugaz que pasó por su habitación y reafirmaba su deseo de viajar al espacio.
Y fue así que se llegó ese gran día.
Mateo por fin despegó hacia el espacio,
Cumpliendo su sueño de explorar las estrellas y descubrir los misterios del universo.
Y hasta aquí el Medita Cuento de hoy.
Me encantaría saber cómo te pareció esta historia y si alguna vez tú también te has sentido como Mateo.
Espero que hayan disfrutado muchísimo de esta historia tanto como yo.
Gracias por acompañarme en este espacio.
Les mando un abrazo muy muy grande y nos escuchamos en un próximo capítulo.
¡Adiós!
Conoce a tu maestro
4.9 (18)
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