
Las Mamás Imperfectas
Bienvenidos a otro episodio de meditacuentos, el capítulo de hoy es especial porque va dedicado a las mamás, esa persona que nos cuidó desde que nacimos, nos protege, nos enseña a amar y confiar en nostros mismos, a veces la llamamos mamá, pero tambien abuela, tía, hermana y más. Este es un cuento escrito por Elena Gallo Soto, espero que lo disfrutes.
Transcripción
Hola,
Bienvenida a otro Medita Cuento,
Un espacio para tu relajación y bienestar,
Así que ponte cómodo,
Cierra los ojos,
Toma el aire profundamente y lentamente dejas que salga el aire por tu boca,
Relajando todo tu cuerpo,
Desde los dedos de los pies hasta la cabeza,
Ahora estás listo para escuchar esta historia.
El Cuento de las Mamás Imperfectas Había una vez un mundo muy muy lejano donde todas las mamás querían ser perfectas,
Por la mañana se levantaban muy temprano para llevar a sus hijos al colegio,
Perfectamente aseados,
Peinados y con ropa perfectamente limpia y planchada,
Después se iban a trabajar para ganar dinero y que a sus hijos no les faltara nada que pudieran necesitar,
Luego se pasaban horas en la cocina guisando platos complicadísimos pero deliciosos como pato a la naranja,
Ensalada con tres vinagretas,
Mousse de queso fresco a frutos rojos y cosas así,
Además hacían una tarta maravillosa para los cumpleaños que organizaban siempre sin faltar un detalle como piñatas,
Castillos,
Globos,
Payasos,
Trampolines,
Todo lo que pudieras imaginar,
También como eran muy listas ayudaban a sus niños en las clases del colegio,
Hacían manualidades y mantenían siempre increíblemente perfectas y limpias todas las casas y precisamente decoradas,
Pero toda esa perfección exigía mucho esfuerzo y las mamás estaban muy cansadas,
De hecho los niños de ese mundo empezaron a darse cuenta que sus mamás habían dejado de sonreír,
Es más todavía más terrible,
Habían olvidado como hacerlo,
Un día todas las mamás de este mundo amanecieron de color gris,
Se habían decolorado,
Se quedaron en la cama y no podían moverse,
Los papás no comprendían que pasaba,
Es imposible que hayan perdido todos sus colores decían,
Pero cada día que pasaba se volvían más y más grises,
Los papás llamaron a los mejores médicos del mundo,
Pero aunque usaron todas las medicinas y todos los remedios que conocían,
Ninguno consiguió que las mamás volvieran a recuperar su color,
Entonces llamaron a muchos otros expertos y técnicos del mundo,
Pero ninguno supo encontrar la solución,
Cuando los niños vieron que sus papás estaban tan desesperados y que no sabían ya qué intentar ni habían encontrado la solución decidieron intervenir,
Hicieron una reunión para hablar todos juntos y ver qué podía hacerse,
Un niño que se llamaba Lucas dijo,
En uno de mis cuentos se habla de un sabio mago que se llama todo lo sé,
Seguro que él sabe cómo ayudarnos,
Pero es muy difícil llegar hasta él,
Porque vive en una cueva,
En una montaña muy alta y muy lejana y allí solo podemos llegar si todos los niños del mundo hacemos una cadena muy muy larga dándonos las manos y cuando el último niño del mundo se una a la cadena la montaña surgirá ante nuestros ojos,
La cueva se abrirá y el mago aparecerá,
Sin dudarlo en el momento todos los niños empezaron a darse las manos y hacer una cadena larguísima larguísima que atravesó ciudades,
Bosques,
Praderas y valles y cuando Lucas que era el último niño se unió a la cadena,
La montaña surgió entre la tierra y de ella andando muy despacito y con un bastón apareció el mago todo lo sé,
El mago dijo es muy agradable recibir la visita de los niños pero estoy seguro de que han venido aquí porque algo les preocupa,
Lucas y los demás niños contaron entonces esa extraña historia de lo que estaba sucediendo en su mundo y tras reflexionar los instantes el mago les dijo tienen que volver a sus casas sentarse en la cama con sus mamás y convencerlas de que vuelvan a jugar Lucas y el resto de los niños agradecieron al mago su consejo y volvieron inmediatamente cada uno a sus casas,
El mago no había dicho qué debían jugar ni cómo jugar así que cada niño cogió el juguete que más le gustaba como muñecas para jugar a las casitas o castillos para jugar a las princesas y dragones,
Animales para jugar en la selva,
Piezas de construcción y Lucas también cogió sus dinosaurios que eran sus juguetes preferidos,
Al principio las mamás no querían jugar les pareció extraño pero ante tanta insistencia comenzaron a jugar,
Empezaron a participar de esos juegos que estaban creando y sucedió un milagro,
Las mamás comenzaron a sonreír y con su sonrisa sus rostros se iluminaron y ¿sabes qué?
Como por arte de magia el color empezó a brotar de ellas y ese tono gris ceniza que las había teñido hasta el momento desapareció para siempre,
Los niños se pusieron muy contentos y tomaron una decisión,
Todas escribirían aquella historia en un cuento para que en la librería de todas y cada una de las casas las mamás pudieran releerlo con sus hijos todas las veces que fuera necesario y recordarán que para hacer que nunca más volviera al color gris había que jugar y desde aquel día algunos niños fueron despeinados al colegio,
Algunos papás se fueron con su ropa rugada al trabajo y más de una vez se comieron la comida quemada pero ¿sabes qué?
Las mamás nunca dejaron de sonreír en ese mundo de mamás imperfectas,
Este cuento es un agradecimiento a nuestras mamás,
Abuelas,
Tías,
Tíos aquellas personas que nos cuidan,
Nos protegen y hacen de nuestra vida a diario una vida llena de color,
De sabores deliciosos y de mucho mucho amor
Conoce a tu maestro
4.8 (127)
