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Fase 6. Curso de Meditación Antar Mouna - Silencio Interior

by Roberto de Pedro

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Puntuación
4.8
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Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
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78

Fase 6, Práctica completa. Meditación Antar Mouna o silencio Interior. Entrenamiento mental completo con todos los elementos de la práctica. Visualización OM Una practica para calmar la mente y preparación para vivir en armonía sin que el ruido interno nos afecte. Audio 6 de la serie de entrenamiento mental a través de la técnica de meditación de Antar Mouna. Antar Mouna quiere decir, Silencio Interior. Es un método de meditación por el que a través de varias fases que se van guiando, progresivamente se va entrenando la mente para alcanzar un estado de calma y silencio mental. Nota: Los primeros dos minutos son explicativos de esta fase 6 Práctica completa.

Transcripción

¿Qué tal?

¿Cómo estáis?

Vamos a por la última práctica de antarmauna,

La práctica completa,

En la que incluiremos el elemento de la visualización de un símbolo psíquico.

En este caso utilizaremos el símbolo OM,

Que creo que es familiar para todas y todos nosotros.

Para ello te recomiendo que,

Antes de la práctica,

Si no tienes muy clara la imagen del símbolo OM,

Te sitúes enfrente del símbolo OM,

Bien lo puedes dibujar o bien lo puedes buscar en internet,

Y sentarte delante del símbolo y observarlo durante unos minutos para poder registrarlo de manera adecuada,

Que luego podamos proyectarlo en nuestra pantalla y de esta manera fomentamos el estado de concentración de Dharana,

Que nos guiará a un estado meditativo,

O si no un estado meditativo,

Al menos un estado de concentración estable,

Un estado de concentración prolongada que puede favorecer el estado de meditación.

Como siempre,

Recordad practicar sin ningún tipo de expectativa,

No esperéis nada de la meditación,

Dejar que el propio proceso nos entregue la experiencia,

Nos entregamos al propio proceso y no buscamos ningún beneficio de la meditación,

No esperamos que la meditación nos ofrezca una u otra cosa.

Sí,

De esta manera no proyectamos las expectativas,

Disfrutamos del propio proceso y no nos cuestionamos ni nos añadimos más carga a la hora de meditar.

Recordad que meditar es una actividad que nos produce bienestar,

Pero no hay que buscarlo.

¿De acuerdo?

Bueno,

Pues para ello vamos a comenzar.

Ve adoptando una postura cómoda,

Una postura de meditación,

Ya sabes la postura que es más adecuada para ti,

Bien puede ser Siddhásana,

Padmasana,

Sukhásana,

O quizás en una silla quizás te apetezca hoy tumbarte.

La postura no sea una limitación para practicar.

Recuerda también que puedes darle a la pausa una vez que hayas tomado la postura y hacer unos ejercicios de respiración,

Hacer unos ejercicios de movilización de la columna vertebral y así poder permanecer en completa quietud durante toda la práctica.

Recuerda que si durante la práctica aparecen molestias o incomodidad y necesitas moverte debido a la falta de costumbre o quizás al día de hoy puedes modificar la postura siempre con movimientos suaves y sin abrir los ojos.

Ajusta cómodamente la postura de meditación.

Observa que la postura esté simétrica,

La espalda recta,

Sin ningún tipo de rigidez,

Pero en un estado de alerta,

Un estado de observación,

Siempre y cuando esto no te suponga una lucha,

Siempre y cuando no te suponga una confrontación contigo mismo,

Contigo misma.

La cabeza alineada sobre el eje de la columna vertebral.

Intenta que no quede ni inclinada hacia delante ni reclinada hacia atrás.

Suaviza el cuello,

Suaviza los hombros.

No fuerces la postura y si quieres puedes realizar un mudra,

Gyanamudra o chimudra,

Ya sabes,

Puedes recurrir a algún mudra como dhyanimudra o bahiravimudra con las manos juntas una encima de la otra sobre el regazo o simplemente apoyar los dorsos de las manos sobre las piernas dejando los dedos relajados y las palmas hacia arriba.

Cuando estés preparada,

Cuando estés preparado y con los ojos cerrados,

Tomas tres respiraciones profundas yogicas completas,

Inhalas profundo,

Retienes el aire por cinco segundos sin forzar,

Dibujas una sonrisa bajo la piel que habitas y exhalas todo el aire dejando que con la exhalación se vaya cualquier tensión,

Cualquier preocupación,

Cualquier expectativa y sueltas todo el aire.

Así repite este ejercicio durante dos veces más a tu ritmo y poco a poco ve dejando que la respiración se torne natural,

Conviértete en el observador de la respiración y observa todo el cuerpo en la postura,

Recorre mentalmente todo el cuerpo comenzando por la cabeza hasta los dedos de los pies,

Observas también la expresión de tu rostro suavizándola,

Aflojándola.

Recuerda soltar la mandíbula que la boca quede entreabierta,

Afloja la lengua blanda y si te resulta cómodo apoya la punta de la lengua sobre el paladar o tras los incisivos superiores y de esta forma pasea mentalmente la tensión por cada parte de tu cuerpo aflojando,

Relajando,

Soltando cualquier músculo que encuentres a su paso sin que la postura pierda su verticalidad,

Que no pierda la postura,

La firmeza y psicológicamente que tampoco se afloje la intención de la práctica.

Recorre tu cuerpo de pies a cabeza,

De cabeza a pies y mantén una actitud firme pero amable.

Recuerda dibujar una sonrisa bajo la piel que habitas,

Esto te ayudará a soltar cualquier tensión y vas tomando contacto de tu postura y en este momento trata de observar tu postura como si la vieras desde fuera o reflejada en un espejo.

Puedes verte en una postura firme,

Estable,

Amable y decidida.

Te visualizas como Buda,

Como Shiva,

Como el ser sagrado que eres,

Preparado para la práctica de meditación de antarmouna y poco a poco ve tomando conciencia del entorno,

De todos aquellos puntos de tu cuerpo que están en contacto con el suelo.

Siente todo tu cuerpo bien enraizado en el suelo,

Deja que se entregue a la gravedad sin perder la firmeza,

La actitud.

Toma conciencia de todas las sensaciones táctiles,

La temperatura del aire,

La densidad y el volumen del espacio que te envuelve.

Sientes aquellas partes de tu cuerpo que están al descubierto y sin juzgar,

Sin hacer ninguna valoración,

Observa las sensaciones de la ropa en contacto sobre tu piel.

Observa el tacto de la ropa,

La presión de cualquier prenda que lleves en este momento,

Cualquier objeto,

Cualquier accesorio y vuelves a sentir todo tu cuerpo inmóvil,

En completa quietud,

Estable y toma nota ahora de todos los sonidos que provienen del mundo exterior.

Escucha todos los sonidos globalmente.

Recuerda que eres quien observa,

En este caso quien escucha,

Eres el espectador,

La espectadora,

Silenciosa,

Sin juicio,

Con una actitud de acogida,

De aceptación,

Sin analizar las cualidades,

El origen.

Simplemente escucha.

Reconoce los sonidos,

Estás en el centro como una bóveda que te envuelve.

Si te ves distraída o distraído con algún pensamiento,

Vuelve a llevar la atención a la escucha activa de todos los sonidos que suceden en el exterior.

Tomas distancia,

Das un paso hacia atrás y te vuelves a situar amablemente en la posición de quien observa.

Tomas conciencia de todos los sonidos,

Desde los más cercanos a los más burdos y sutiles.

Y ahora trata de escuchar todos los sonidos a través del oído derecho únicamente.

Escucha todos los sonidos a través del canal auditivo derecho.

Permite que las ondas de sonido penetren y acaricien las paredes de tu conducto auditivo derecho,

Percuten en los huesos internos,

Ruedan en el caracol y se dirigen al centro del cerebro.

Escucha ahora todos los sonidos que puedas captar a través del oído izquierdo.

Intensifica la presencia en el oído izquierdo.

Permite que las ondas de sonido acaricien el canal auditivo izquierdo,

Percutan en los huesecillos internos,

Giran en el caracol y llegan al centro del cerebro.

Y desde ahí,

Vuelves a escuchar los sonidos globalmente.

Escucha cada uno de los sonidos globalmente.

Escucha ahora los sonidos internos,

Los sonidos de la respiración.

Deja que los sonidos externos formen parte del entorno,

Formen parte de la práctica,

Acogiéndolos.

Y dirígete ahora hacia el interior,

Al sonido de la respiración.

Quizás puedas percibir el sonido de los latidos de tu corazón,

Quizás los sonidos del sistema digestivo.

Relaja nuevamente el rostro.

Observa si tus ojos se han tensado o están direccionados.

Afloja toda mirada.

Relaja los globos oculares.

Y con el rostro relajado,

Lleva toda la atención al proceso de la respiración.

Los sonidos siguen estando ahí,

Como el sonido ambiente de una película que no te afecta,

Y toda tu atención puesta en el recorrido,

En cada detalle de la respiración que es natural.

No la dirijas,

No la fuerces,

Simplemente deja que se exprese por sí misma.

Intensifica la atención en las fosas nasales.

Siente cómo el aire entra y sale,

La temperatura del aire al entrar y la temperatura del aire al ser exhalado.

Observa todas las sensaciones,

Sus matices,

Sus sutilezas.

Eres quien observa.

Deja que el proceso se vaya instalando en ti,

Sin forzar.

Entrégate a este momento.

Observa el recorrido,

La longitud de cada inhalación y cada exhalación.

Desde el momento que el aire entra en contacto con tus fosas nasales,

Hasta el momento en que el aire pierde el contacto con tus fosas nasales.

Y en esa observación,

Te das cuenta de las pausas que suceden entre cada inhalación y cada exhalación.

No las fuerces,

No las dirijas.

Deja que las pausas duren el tiempo que tengan que durar.

Observa las pausas entre cada inhalación y cada exhalación.

Te das cuenta del momento presente,

El momento que sucede justo ahora,

En cada pausa.

Y en ese espacio interior,

En ese silencio interior que se abre al observar cada pausa,

Comienza a observar el mundo interior,

El mundo que se manifiesta libre y espontáneamente.

Observa los pensamientos o el contenido del campo mental.

Estás en el centro,

En tu núcleo,

Y comienzas a observar el contenido del campo mental.

Cada pensamiento es una galaxia en el cosmos.

Lo observas sin reaccionar,

Con la completa seguridad de que eres quien observa.

Sentada,

Sentado,

En el centro,

En el núcleo del cosmos,

Observando cómo cada pensamiento viene y se va.

Si no hay pensamientos,

Permaneces en ese estado de observación o mantienes la atención en la respiración.

Si lo prefieres,

Puedes seguir anclada,

Sujeta o sujeto al proceso de la respiración mientras te asomas al campo mental.

Quizás esto te ayude a no distraerte o verte involucrada o involucrado en los pensamientos.

Te mantienes como sostenida con ambas manos a esa cuerda que te mantiene en el momento presente que es la respiración.

Recuerda que eres quien observa,

No te involucres con ningún pensamiento,

Da un paso hacia atrás o ánclate al proceso de la respiración y observas desde la distancia cómo un pensamiento surge y éste da lugar a la aparición de uno nuevo.

Los pensamientos espontáneos son efímeros.

Si no les prestas atención,

Vienen y van,

Como nubes en el espacio.

Date cuenta cómo poco a poco te vas desidentificando de los pensamientos,

No eres los pensamientos,

No entres en valoraciones si los pensamientos son agradables o son desagradables o quizás si no tienen ninguna etiqueta,

Simplemente observas desde ese lugar de observador y cuando te sorprendas interactuando o arrastrada,

Arrastrado por un pensamiento,

No le des mayor importancia y regresas con firmeza pero amablemente al lugar de testigo.

O quizás vuelves a llevar la atención al proceso natural de la respiración y desde ahí te vas asomando al espacio mental.

Si no aparecen pensamientos,

Tampoco los busques,

Solo permanece.

Deja que se abra ante ti la posibilidad de permanecer en ese océano sereno de la mente.

Vuelves a llevar la atención al proceso natural de la respiración,

Observa la longitud,

La temperatura del aire,

El movimiento del abdomen.

Recuerda no forzar,

No dirigirlo y desde este momento de calma,

De serenidad en el que te encuentras,

Observa el ritmo natural de la respiración.

Y observando la respiración puedes atraer a tu proceso mental la imagen o el recuerdo de algún pensamiento que te haya causado algún tipo de conflicto o que te haya costado gestionar,

Algo que quieras confrontar objetivamente y lo atraes a tu campo mental.

Lo proyectas en la pantalla mental,

Pero no reacciones,

Solo obsérvalo.

Lo desarrollas sin ningún tipo de reacción emocional,

Lo observas con neutralidad y no dejes que otro pensamiento que no esté relacionado entre en el proceso y se mezcle con el pensamiento inicial.

No reacciones ni te involucres emocionalmente,

Solo obsérvalo.

Y si se disuelve o lo disuelves gracias a tu inteligencia natural,

Ya que no causa ninguna fricción,

Vuelves a atraer otro pensamiento.

Lo desarrollas de la misma manera,

Con neutralidad,

Con facilidad.

Somos motas de polvo sostenidos en un rayo de sol en el cosmos.

¿Qué importancia tan grande le podemos dar a algo y dejar que nos afecte?

Atrae ahora un pensamiento o un recuerdo que sea agradable.

Cualquier gesto,

Cualquier experiencia que te haya hecho sonreír,

Que te haya hecho sentir bien y lo observas de la misma manera,

Con neutralidad,

Sin reaccionar emocionalmente,

Solo atrayéndolo y desarrollándolo.

Lo observas como si observaras una película que se proyecta en tu pantalla mental.

Deja ahora de atraer ningún tipo de pensamiento y mantén la mirada en la parte interior de la frente,

Observando la pantalla mental de Chida Kasa,

Observando el espacio infinito que se pueda abrir y permite que los pensamientos espontáneos,

Si se tienen que dar,

Que se den,

Que aparezcan.

Tú solo los observas.

Observas cualquier imagen,

Cualquier idea,

Cualquier visión o quizás nada,

Pero permaneces observando,

Con la mirada fija en el espacio de la frente.

Recuerda que si te ayuda,

Puedes sostenerte y mantener el equilibrio observando la respiración.

Y desde esa observación de la respiración,

Manteniendo el momento presente,

Te asomas al campo mental.

Y desde ese océano infinito de la conciencia,

Sigues observando los pensamientos sin rechazo,

Sin resistencia.

Y date cuenta,

Si hay algún pensamiento que se repite.

Algún tipo de pensamiento que detona algo internamente.

Ese tipo de pensamientos que te hacen moverte internamente,

Que nacen con más fuerza o que se repiten.

Y si identificas algún tipo de estos pensamientos,

Lo atrapas,

Lo coges y lo proyectas delante,

Lo proyectas en tu pantalla mental y lo observas durante unos segundos.

Cuando deje de afectarte,

Lo sueltas libremente,

Agradecida,

Agradecido,

Y sigues observando.

Si no aparece ningún pensamiento,

También está bien.

Sigues observando la pantalla mental en calma o sostenida,

Sostenido en el proceso de la respiración.

Sigues observando el espacio de chida casa.

Sigues observando el espacio mental de chida casa.

Observa con neutralidad y no prestes tu energía a ningún pensamiento.

No permitas que tu atención,

Que tu energía se entregue a ningún pensamiento,

A ninguna imagen,

A ninguna visión.

Te visualizas en el centro,

Firme,

Amable,

Observando el espacio oscuro,

El espacio cósmico de la pantalla de chida casa.

Quizás pueda aparecer alguna imagen,

Alguna visión,

O quizás no.

Simplemente permaneces.

Absórbete en el espacio de chida casa,

En el silencio interior,

Donde reside la experiencia de la dulzura del ser que siempre está ahí.

Estás en un perfecto estado de ecuanimidad,

De no fluctuación,

En un estado de silencio interior y en ese estado de calma,

De serenidad,

De silencio interior,

Observando el espacio de chida casa,

Visualiza o imagina un punto de luz en el centro de chida casa.

En ese punto de luz aparece el símbolo OM.

Proyectas el símbolo OM delante de ti,

Con los ojos cerrados,

Y una vez que lo tengas proyectado en tu pantalla mental,

Manténlo fijo en tu conciencia.

Si se deforma o desaparece,

Vuelves a fijarlo amablemente,

Con firmeza,

Pero con amabilidad.

Si aparecen pensamientos o imágenes,

No les prestes atención,

Vuelves a fijarte en el símbolo OM,

En el símbolo universal de OM delante de ti.

Y en todo momento permaneces consciente de tu símbolo,

Pase lo que pase por el campo de la conciencia,

Mantente anclada,

Anclado,

A tu símbolo,

Al símbolo OM que hemos seleccionado para la práctica.

Estás en calma,

En paz,

Te sostienes en el vehículo del símbolo OM,

No lo sueltes.

Permite que el símbolo OM te guíe al estado de meditación,

Donde la conciencia se reencuentra con su fuente,

El ser.

Sumérgete en la experiencia de la dulzura del ser a través del vehículo del símbolo OM.

Tú y el símbolo sois uno.

Tú y el cosmos sois uno.

En este momento te observas.

Estás en paz y en este profundo estado de silencio interior observa las cualidades del ser,

La gratitud,

El amor que nace de ti y el amor que recibes de la creación.

Te observas como el ser sagrado que eres.

Cada célula de tu cuerpo sonríe,

Cada partícula de tu ser en completa armonía y ecuanimidad con la creación.

Lleva nuevamente la atención a las palmas de las manos,

A todas aquellas partes de tu cuerpo en contacto con el suelo.

Sientes la postura nuevamente,

Observas la respiración y te das cuenta del entorno,

La temperatura,

La densidad.

Vuelves a hacerte consciente de los sonidos del entorno y comienza a inhalar profundamente.

Inhala profundo y consciente.

Dibuja una amplia sonrisa y exhala.

Mantén la sonrisa interior.

Inhala de nuevo.

Tu rostro sonríe,

Tu corazón sonríe y exhala.

Comienzas a entrar en contacto con el entorno,

Todos los sonidos,

El lugar de la habitación,

Los detalles de esta habitación.

Inhala nuevamente,

Profundo y consciente,

Lento,

Con una amplia sonrisa y exhala sonriendo.

Comienza a mover los dedos de las manos lentamente.

Llevas las manos juntas y comienzas a frotarlas.

Frota las manos,

Genera calor y cúbrete los ojos.

Reparte ese calor a los ojos,

Al rostro,

Al cuello.

Calor sanador a los hombros,

Por todo tu cuerpo.

Reparte el calor sanador,

La energía sanadora por todo tu cuerpo,

A tu ritmo.

Recibe tu propio cariño,

Tu propio amor.

Y de nuevo,

Frota las manos,

Cúbrete los ojos y en el espacio entre las palmas de las manos y tus párpados,

Comienza a parpadear,

A abrir los ojos,

Deja que se vaya filtrando poco a poco la luz y ve moviendo los ojos hacia arriba,

Hacia abajo,

Hacia un lado,

Hacia el otro.

Haz círculos y mantén la mirada en las palmas de las manos,

Ve retirando las manos,

Dibuja una amplia sonrisa.

Namaste,

Harium.

Muchas gracias por permitirme acompañaros en este proceso.

Como siempre,

Estoy a vuestra disposición.

Muchas gracias.

4.8 (10)

Reseñas Recientes

Vane

January 1, 2026

Muchísimas gracias por tu forma de guiar la práctica

Carmen

November 30, 2023

Ha sido increíble todo este aprendizaje de Antar Mouna. He tenido momentos de absoluta unión espiritual e, incluso, me han venido (no sé si es usual) recuerdos de la ñiñez olvidados por completo desde que ocurrieron. También siento, en el día a día, que soy capaz de encontrar el pensamiento que me produce estrés o angustia con mucha rapidez y exactitud. Me has ayudado muchísimo. Es maravilloso tener consciencia, ser testigo sin involucrarse. Namasté, Roberto. 🙏🏻

© 2026 Roberto de Pedro. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

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