
Principio de Causa y Efecto, el Kybalion 7/8 - Meditación
by Nemmy Sanbo
"Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa" Absolutamente todo lo que estamos viviendo en el presente ha sido generado en algún momento, lo hemos creado ya sea consciente o inconscientemente en esta vida o en otra. Cuando decimos que algo nos sucede "por casualidad", sólo estamos refiriéndonos a una ley que desconocemos, pero en realidad era un evento que nos tocaba vivir porque lo habíamos generado de alguna manera.
Transcripción
El sexto principio metafísico es uno de los más difundidos y dice textualmente Toda causa tiene su efecto.
Todo efecto tiene su causa.
Todo sucede de acuerdo con la ley.
La suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida.
Hay muchos planos de casualidad,
Pero nada escapa a la ley.
Absolutamente todo lo que estamos viviendo en el presente ha sido generado en algún momento.
Lo hemos creado,
Ya sea consciente o inconscientemente,
En esta vida o en otra.
Cuando decimos que algo nos sucede por casualidad,
Solo estamos refiriéndonos a una ley que desconocemos.
Pero en realidad era un evento que nos tocaba vivir porque lo habíamos generado de alguna manera.
Es agradable pensar que todo lo bueno que nos ocurre es el producto de nuestras buenas acciones,
Pero por el contrario nos cuesta aceptar que las situaciones negativas que se nos presentan también las hemos creado.
Se nos hace difícil llegar a entender por qué y cuándo generamos lo negativo.
Esta ley nos explica que son muchos los planos que causan las situaciones que vivimos.
Algunos de ellos provienen desde muy atrás en el tiempo y están dormidos en la memoria.
Son eventos que pudieron darse en la infancia.
Además,
Genética y energéticamente recibimos la influencia de nuestros padres,
Abuelos,
Bisabuelos.
.
.
Y así esta cadena continúa infinitamente.
También recibimos las influencias de la sociedad en la que crecemos,
Religión,
Escuelas,
Lugares de trabajo,
Amigos y demás.
Estos son solo algunos ejemplos para indicar que existen muchos planos de causa y nosotros somos el resultado de la suma de estos planos que nos han enseñado un patrón mental o creencia que tomamos como verdaderos.
Cada uno puede analizar el conjunto de información que ha recibido a lo largo de su vida.
Conscientemente debe seleccionar aquello que desea mantener en su mente y lo que desea desechar.
En este proceso es recomendable que distinga entre todo aquello que no es mío,
Sino de mis ancestros,
De mi cultura y entonces,
Desde mi libre albedrío,
Moverme en dirección a lo que verdaderamente mi alma anhela.
También es conveniente recordar lo que uno acostumbraba a pensar tiempo atrás y lo que elige pensar ahora.
Siempre tenemos la libertad de poder elegir en el presente,
Que es el único momento que existe.
Recuerda que lo que llamamos libre albedrío no es más que la oportunidad que se nos da de elegir nuestros pensamientos.
En esto radica nuestro verdadero poder y es así como tomamos las riendas de nuestra vida.
En este proceso de selección de pensamientos debemos ser responsables y evitar en todo momento caer en el papel de víctima.
Resulta más sencillo culpar a alguien o algo por la infelicidad y por lo tanto se pierde la posibilidad de cambiar y crecer.
Perdemos nuestro poder.
Hay personas que culpan al gobierno,
La situación económica,
Su pareja,
Su familia,
Sus hijos,
Jefes,
Al clima,
Por su insatisfacción.
Tal como aprendimos al estudiar el principio de correspondencia,
Debemos recordar que todo lo que ocurre fuera está reflejando nuestro estado interno.
Cuando algo externo nos produce insatisfacción o dolor,
Eso sólo nos está recordando que tenemos una herida que sanar,
De otra manera no nos alteraríamos.
La siembra en la vida que hacemos de acciones buenas y malas pueden entenderse como actividades en dos cuentas de bancos diferentes.
Al primero le debemos dinero y nos perseguirá hasta que le paguemos y el otro nos paga intereses por lo que hemos depositado.
Estos bancos no tienen conexión entre sí,
Es decir,
Que por más buenas obras que hagamos en el presente,
Igual tendremos que saldar nuestras deudas con el destino.
El equilibrio universal opera a través de la ley de causa y efecto.
En consecuencia,
Nos conviene aprender a ser conscientes de nuestros actos.
Cada pensamiento o acción que iniciamos es una causa que tendrá su efecto.
Observando ciertas situaciones podría surgir la duda ¿por qué le ocurren cosas malas a la gente buena?
Aunque una persona sea en apariencia y entre comillas buena,
Quizá arrastre deudas de su pasado,
Incluso de anteriores encarnaciones.
Nos moveremos hacia otro lugar cuando hayamos aprendido todo lo que nos toca aprender aquí.
Este principio nos habla también del perdón.
Este proceso se puede comparar al hecho de tomar conciencia de que en realidad nadie nos ha hecho daño ni tampoco nosotros se lo hemos hecho a otros.
El supuesto pecado no es más que un error de percepción.
Definitivamente,
Esto es demasiado simple para que nuestro ego lo pueda aceptar.
El ego siempre tiene todas las razones del mundo para justificar su posición,
En especial cuando nos molestamos con alguien.
Entonces encontramos las razones lógicas a nuestro enfado que nos llevan a juzgar y condenar.
Además,
El ego busca aliados.
Tratamos de convencer a todos de nuestras razones.
Pero la verdad es que cuando más justificamos nuestra posición,
Más inseguros podríamos estar en el fondo.
Uno de los motivos por los cuales no existen culpables es porque cada uno de nosotros siempre está haciendo lo mejor que puede,
De acuerdo con su grado de cultura y conciencia.
Cuando nos equivocamos es porque no sabemos hacer algo mejor.
Si retrocediéramos en el tiempo hasta el momento justo en que cometimos un gran error diez años atrás,
Volveríamos a hacer lo mismo.
Porque ese era nuestro estado de conciencia en ese momento.
Siempre hacemos lo que creemos que es mejor en cada momento,
Aunque estemos totalmente equivocados.
El ego es el único que juzga y condena.
Nuestra mente es limitada y nunca captamos todo lo que está pasando.
Podemos percibir una situación como una injusticia,
Pero en realidad no sabemos si el injusto solo le está dando la oportunidad al otro de reparar su error.
Además,
Las diferencias culturales hacen que nuestra capacidad de juicio sea limitada.
¿Quién tiene la razón?
Cada uno está viviendo su propia experiencia y su propia verdad,
Su causa y su efecto.
En la red de relaciones que entablamos,
Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo.
Las personas que nos rodean aprenden algo de nosotros y viceversa.
Según el principio de causa y efecto,
Debemos aprender a generar las causas adecuadas para manifestar un efecto determinado.
Concretamente,
Esto significa que deberás cambiar algo de ti para obtener un resultado diferente en tu vida.
Cuando hacemos las cosas de siempre,
Obtenemos los resultados de siempre.
Si no estás totalmente conforme con tu vida,
Quejarte no te llevará a cambiarla.
Es importante cambiar.
Y por lo general,
El cambio comienza por el pensamiento.
Algunos piensan que si los demás cambiaran,
Entonces lograrían su felicidad.
O creen que la realización de su deseo depende de la modificación de una situación externa.
La única manera de generar un estado determinado es creando la causa correcta.
Y eso está en nuestro terreno.
Y nos confirma que somos seres creadores.
Recuerda que la primera causa,
La que origina todo movimiento en el universo,
Es mental.
Esto quiere decir que el primer cambio se da en el pensamiento.
El segundo paso es comenzar a hacer cosas diferentes,
Como visitar nuevos lugares,
Hablar con gente diferente,
Leer autores nuevos,
Probar otras comidas.
Elige cambiar tu ritmo normal de vida y eleva al máximo tu fe en la fuente,
En tu maestro y guía interior.
De este modo,
Verás manifestarse toda clase de milagros en tu vida.
Esta ley nos confirma la importancia de investigar el origen de las situaciones presentes.
Si,
Por ejemplo,
Estás viviendo un momento de soledad,
No se debe a que tienes mala suerte y no encuentras a nadie adecuado para ti.
Esa soledad tiene un significado en tu vida.
Es una lección que debes aprender.
La manera más rápida de encontrar respuestas a los conflictos que vivimos es formulando la pregunta a nuestro ser superior.
Las respuestas que uno recibe siempre son claras y concretas,
Por lo general se resumen en pocas palabras o en una sensación.
Toma una respiración profunda.
Trae la atención a tu postura.
Permite que el cuerpo se asiente al tiempo que alargas la columna y tus hombros caen hacia abajo y hacia atrás,
Abriendo el pecho en una posición cómoda y erguida.
Inhala y al soltar el aire sientes cómo se relaja la musculatura de la cara y vas sintiendo esta calma en el resto del cuerpo.
Brazos,
Manos,
Abdomen.
Si sientes tensión en alguna parte del cuerpo dirige ahora allí tus exhalaciones,
Sintiendo cómo va aflojando esta tensión.
Conscientemente permites relajarte,
Llevando la atención a la respiración.
Lleva la atención a la sensación de la respiración sin tratar de cambiarla de ninguna forma,
Solamente sintiendo al cuerpo respirar a su ritmo natural.
Deja que la sensación de la respiración sea un indicador,
Un punto de enfoque para tu atención.
Sencillamente sigue la respiración tan plenamente como puedas,
Siguiendo cada inhalación y cada exhalación.
Date cuenta de la distracción en la mente.
La mente tiende a distraerse.
Su hábito es aferrarse a un sonido,
Una sensación o una idea y crear de ello todo una historia.
Cuando notas que esto ha sucedido y que la mente se enredó y se distrajo,
Entrenas el detectarlo y despertar a la sensación de distracción.
Sueltas conscientemente a lo que se apegó la mente y de vuelta al momento presente,
Indicado por la sensación de la respiración.
Llevando nuevamente la atención al recorrido de la respiración,
A las sensaciones del proceso de entrada y salida del aire.
Permite que tus ojos permanezcan cerrados hasta finalizar tu práctica.
Y desde esta oscuridad,
Conecta con la luz que siempre te acompaña,
Con esa energía sabia y amorosa,
Con tu ser superior.
Respira.
¿Dónde sientes esta luz?
Encuéntrala.
Quizá a la altura del tercer ojo,
O en tu pecho,
Quizá delante de ti,
O sentada a tu lado.
Puede que la sientas en cada poro de tu piel.
Conecta con esta energía maestra que te acompaña.
Siente su luz.
Vuelve a la mente.
Identifica una situación que estés viviendo y deseas transformar.
Escasez,
Desmotivación,
Tristeza,
Soledad.
Proyecta la imagen y sensación que esta situación te trae.
Ahora proyecta la imagen inversa.
¿Hacia dónde quieres que te lleve el cambio?
Imagina que ya se ha transformado esta situación.
Siéntelo.
Vuelve a conectar con tu ser superior.
Está contigo.
Siempre está contigo.
Ahora pídele,
¿qué debo cambiar de mí mismo para poder recibir esto?
Cuanto más practiques tu comunicación con esta energía,
Mayor será el entendimiento de su mensaje.
Confía.
Siéntelo.
Puede llegarte la respuesta en forma de sensación,
O de imagen,
O palabras.
Confía.
Ya tienes la respuesta.
Ponlo en práctica.
Viniste a evolucionar y a vivir esta experiencia.
Rompe las creencias que te limitan sana al clan.
Y vive tu experiencia plenamente.
El tiempo que pasas consciente de esta energía,
De tu ser superior,
Es tiempo que eleva tu vibración.
Siente el bienestar.
Permanece aquí todo el tiempo que sientas necesario.
Este es el principio de causa y efecto.
Próxima y última ley,
Principio de generación.
Conoce a tu maestro
4.8 (68)
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