
Práctica Para Momentos Difíciles
Esta es una práctica traducida y adaptada de meditaciones guiadas por Christopher Germer, PhD y Kristin Neff, PhD. Es una práctica diseñada para asistirte en un momento difícil, ya sea por causa de un dolor o molestia física o ya sea por que estás pasando por un momento de vida que causa también dolor emocional.
Transcripción
Esta meditación guiada se llama Suaviza,
Reconforta y Permite y puede ser practicado por un periodo de tiempo muy breve si así lo quieres o quizá inclusive puedes practicarlo durante un periodo más prolongado si es lo que necesitas.
Así que empieza por encontrar una postura cómoda,
Sentada,
Con la espalda razonablemente erguida y los hombros lejos de las orejas y lleva tu atención a las sensaciones presentes en tu cuerpo en este momento.
Entrando ahora en contacto con tu respiración como una manera para empezar a inquietar tu mente.
Simplemente descansando tu atención en las sensaciones que acompañan tu respiración.
Tomándote un par de segundos para conectarte con la respiración.
Encontrar la postura que te permita estar quieta durante la práctica.
Simplemente dejando que tu conciencia descanse en la respiración.
Percátate ahora de cualquier sensación incómoda o dolorosa que esté presente en tu cuerpo.
Quizá haya una parte de tu cuerpo en la que has tenido alguna lesión o en la que tengas alguna enfermedad.
O quizá algún lugar donde registres alguna emoción difícil.
Tal vez en respuesta a algo que no te gusta o algún error que hayas cometido recientemente.
O puedes también traer a tu mente,
Si prefieres,
Alguna situación difícil que estés enfrentando en este momento.
Y una vez que hayas realizado este pequeño escaneo,
Registrando alguna sensación o emoción difícil,
Simplemente permítete contactar con esta dificultad.
Y si elegiste una emoción o una situación difícil,
Date cuenta de cómo se siente en tu cuerpo.
Quizá hay alguna parte de tu cuerpo en la que sientas más intensamente la tristeza,
Algún enojo,
Tal vez frustración,
Puede ser miedo o desilusión.
¿Qué parte de tu cuerpo está experimentando la incomodidad o el dolor o la emoción con más intensidad?
Y puesto que esta experiencia es por su misma naturaleza difícil,
Desagradable,
Nuestra tendencia natural es resistirnos a ella,
Desear que desaparezca,
Que se vaya.
Desafortunadamente,
Generalmente esto la vuelve todavía más dolorosa.
Así que el primer paso de la práctica es suavizar esta ubicación en el cuerpo,
Como si simplemente estuvieras aplicando calor a un músculo adolorido o cansado,
Dejando en la resistencia hacia esa incomodidad,
Ese dolor o esa emoción difícil.
Y si la sensación o la emoción tal vez es muy intensa,
Puedes intentar llevar tu atención a los bordes,
Observando en qué lugar del cuerpo se manifiesta y simplemente intentando suavizar en torno a ese lugar de tu cuerpo.
Y puedes,
Si quieres,
Repetir en silencio en tu mente la palabra suave,
Simplemente para realzar el proceso.
Y puedes llevar tu mano a ese lugar también,
Si quieres,
Y observar cómo el solo hecho de llevar la mano a este lugar produce una sensación de cuidado y de bienestar.
Es importante recordar que no estamos intentando hacer que la sensación desaparezca,
Simplemente estamos permaneciendo con esta sensación,
Sin resistirla,
Siendo más bien una conciencia amorosa,
Curiosa,
Una conciencia en donde la intención es explorar,
Permitir,
Suavizar.
Como frente a un pequeño niño con fiebre,
Solo desear que la fiebre desapareciera,
No sirve para que la fiebre desaparezca,
Pero sí puedes sentarte con él,
Con una conciencia amorosa,
Quizá tiernamente colocando una mano cálida en su frente.
De la misma manera estás trayendo esta conciencia tierna,
Suave,
Hacia cualquiera que sea el lugar de tu cuerpo en donde sientes la incomodidad.
Así que suavizamos hacia una ubicación difícil en el cuerpo,
Pero reconociendo lo difícil que es estar sintiendo esto.
Todos y cada uno de nosotros experimentamos sensaciones y emociones difíciles y dolorosas,
Y necesitamos reconfortarnos a nosotros mismos por el dolor y la dificultad de estar viviendo esta experiencia humana.
Y ahora reconfórtate por cuidar de esta manera de la incomodidad que sientes,
De esta emoción difícil o de este dolor.
Así que si quieres,
Puedes poner tu mano sobre tu corazón y sentirlo latir,
Sentir tu cuerpo respirando,
Y quizás la calidez y la suave presión de tu mano sobre tu corazón te ayude a reconfortarte.
Puedes utilizar palabras amables que surjan en tu mente,
Algo así como,
Siento mucho que estoy pasando por este momento tan difícil.
Algunas palabras amables sí surgen.
Y puedes no solamente consolarte de esta manera por estar pasando por esta dificultad,
Sino que también puedes dirigir amabilidad a esa parte de tu cuerpo que está bajo estrés,
Que tiene dolor o que está manifestando la emoción.
Puedes llevar nuevamente tu mano a ese lugar.
Quizás sea tu rodilla,
O tu cuello,
O tu abdomen.
Es posible que te ayude a pensar en tu cuerpo como el cuerpo de un pequeño niño muy querido.
Y para fortalecer tu intención,
Puedes repetir la palabra reconforte,
Reconociendo que es difícil sentir esto en este momento.
Y finalmente ve si puedes simplemente permitir que cualquier incomodidad que surja esté ahí.
En este momento estás a salvo,
No hay peligro.
Tu cuerpo simplemente está experimentando una sensación o una emoción difícil.
Y esto es un evento pasajero.
Con frecuencia tenemos una contracción sutil,
O evitación,
O un deseo intenso de que desaparezca.
Pero solo en este momento,
En esta respiración,
Ve si puedes permitir que esta experiencia esté ahí.
Quizás haya una pulsación,
O dolor,
O sensación de vacío en el pecho,
Un nudo en la garganta,
Presión en el estómago.
Lo que sea que esté ahí,
Permite que esté,
Solo por este momento.
Intenta observar el deseo de que esta incomodidad,
O dolor,
O emoción difícil desapareciera.
Y permite que la incomodidad llegue y se vaya como le plazca,
Como si fuera un invitado a tu casa.
Tal vez es un invitado que no estás seguro o segura de que quieres recibir,
Pero al fin y al cabo,
Lo recibes de manera hospitalaria porque ya llegó y ya está ahí.
Entonces,
Para fortalecer esta intención,
Puedes repetir la palabra,
PERMITE.
Así que estamos suavizando en torno a la sensación o emoción dolorosa o difícil.
Después nos estamos reconfortando por esta experiencia y dirigiendo compasión y amabilidad hacia nosotros mismos y hacia esta parte del cuerpo que se siente mal.
Una vez logramos eso,
Permitimos que la incomodidad esté,
Sin pelearnos,
Sin luchar,
Sin resistirnos.
Simplemente la dejamos ser.
Y puedes repetirte las palabras una y otra vez para recordarte inclinarte tiernamente hacia tu sufrimiento.
Puedes dejar la mano sobre tu corazón si quieres y puedes repetir en tu mente,
SUAVIZA,
RECONFORTA y PERMITE.
SUAVIZA,
RECONFORTA y PERMITE.
Permite que esa parte de tu cuerpo se suavice.
Lleva una conciencia reconfortante,
Cariñosa,
Tierna.
Dale lugar a esta experiencia porque ya está aquí.
SUAVIZA,
RECONFORTA y PERMITE.
Y si tal vez experimentas demasiada incomodidad con una emoción o con un dolor físico,
Recuerda que siempre puedes regresar tu atención a la respiración y permitir que tu conciencia descanse allí.
Siempre puedes regresar a las sensaciones de tu respiración anclándote en ella,
Descansando en ella.
Y si así lo eliges,
Puedes llevar nuevamente tu atención cuando estés listo de regreso a la sensación o emoción difícil,
Repitiendo nuevamente SUAVIZA,
RECONFORTA y PERMITE.
Date el permiso de permanecer en tu cuerpo con cualquier incomodidad que estés experimentando.
Intenta siempre llevar esta actitud tierna y afectuosa,
Inclinándote hacia esa parte de tu cuerpo que necesita tu atención,
Intentando no rechazar esta experiencia y dándole lugar a que se desenvuelva momento a momento.
A pesar de que quizá desearías que esa incomodidad desapareciera,
Solo por ahora estamos sentándonos con ella,
Con gran amabilidad,
Como si le pusiéramos una compresa caliente al pequeño niño,
Brindándole esta conciencia y esta atención amorosa y tierna,
Repitiendo una vez más SUAVIZA,
RECONFORTA y PERMITE.
Y continúa permitiendo que la experiencia que ya llegó se desenvuelva,
Intentando no resistirte,
Intentando no luchar,
Abriéndote a ella,
SUAVIZANDO,
RECONFORTANDO,
PERMITIENDO.
Recordando que todos somos imperfectos,
Que la vida es imperfecta y que el sufrimiento hace parte de ser humano,
Que si podemos abrirnos a esta experiencia,
Podemos ser un poquito más libres del sufrimiento.
Y ahora,
Llevando tu atención a la experiencia de tu cuerpo completo,
Como una unidad,
Permite que tu conciencia descanse en esta presencia física,
Siguiendo momento a momento el ritmo de tu respiración,
Rindiéndote a la experiencia actual momento a momento.
Y cuando escuches el sonido de la campana,
Tómate el tiempo que necesites para reacomodarte,
Para ser conciencia de cómo se encuentra tu cuerpo en este momento e intenta llevar estas cualidades de bondad,
De curiosidad,
De generosidad contigo mismo al resto de las actividades que realices después de esta práctica.
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