
Meditación De Alineación En Las Mañanas
by Lara Luján
Comienza tu día conectando contigo, desde tu centro. A través de la respiración y una suave visualización, esta meditación te invita a reconectar con tu centro, limpiar tu energía y dar la bienvenida al día sintiéndote en calma, alineada y renovada. La forma más bonita de comenzar tu mañana desde la presencia y la conexión contigo misma.
Transcripción
Buenos días.
Este es tu momento de alineación.
Para dar comienzo a tu día desde tu centro.
Te invito a que te mantengas tumbada en tu cama.
Boca arriba.
Y que abras ligeramente las piernas y los brazos.
Estira tu cuello,
Tu espalda.
Tus manos reposan a los lados de tu cuerpo con las palmas relajadas.
Mantén tus ojos cerrados.
Y lleva tu atención.
A tu respiración.
Alarga cada inhalación lo más que puedas.
Llenando desde tu abdomen hasta el final de tus pulmones.
Y después exhala completamente por la boca.
Realiza tres respiraciones profundas y lentas.
A tu ritmo Mientras lo haces,
Imagina que una luz blanca y brillante se posa sobre el tope de tu cabeza.
Y se queda aquí.
Reposando sobre ti.
Cálida.
Ligera.
Es muy agradable Cuando hayas completado tus tres respiraciones profundas Vuelve a respirar a tu ritmo.
Ahora.
.
.
Nos vamos a enfocar en la luz que sigue reposando sobre tu cabeza.
Es blanca.
Cálida.
Ligera.
Se siente tan agradable.
Tan protectora.
De pronto Esta luz comienza a bajar por dentro de tu cabeza.
Como si fuese líquida.
Bañando de luz cada parte de tu cuerpo.
Observas cómo pasa por tu frente.
Y va bajando.
Hasta llegar a tu garganta.
Cada área de tu cuerpo por la que va pasando.
Se ilumina.
Se libera.
Y se siente igual de cálida y ligera.
La luz continúa bajando por tu cuerpo.
Y llega a tu corazón.
Y aquí se queda unos instantes.
Siente su calidez.
Siente como esta luz se expande con cada latido de tu corazón.
Con cada inhalación.
Y cada exhalación.
Ahora.
.
.
La luz se divide en tres corrientes.
Y continúa bajando.
Dos de ellas bajan ligeras y suaves por tus brazos.
Y al alcanzar tus manos se quedan en forma de bolas de luz blanca.
En cada una de tus palmas.
La tercera es la más grande.
Y sigue bajando desde tu corazón.
Recorriendo tu pecho.
Tu espalda.
Tu estómago.
Y bajando por tu columna llega a la parte baja de tu abdomen.
De nuevo esta luz se divide.
Esta vez en dos corrientes.
Y cada una de ellas continúa bajando por tus piernas.
Observas como bajan por tus muslos.
Tus rodillas.
Llegando hasta tus tobillos.
Y cuando llegan a la planta de tus pies puedes ver como la luz sale por ellas.
Como dos riachuelos de agua blanca y luminosa.
Estableciendo un flujo constante de entrada y salida.
Que nace desde tu cabeza.
Y termina en la planta de tus pies.
Quédate aquí sintiendo como este baño de luz limpia cada parte de tu cuerpo.
Cada recoveco.
Y te va iluminando desde dentro hacia afuera.
Bye.
Te sientes tan bien.
Te sientes clara y ligera.
Esta luz ya se queda contigo.
Y está en constante flujo.
Limpiando e iluminando tu cuerpo desde ahora y durante el resto de tu día.
Cada vez que lo necesites,
Puedes volver a conectar con ella.
Para iluminar y dar ligereza a tu cuerpo y a tu sistema.
Poco a poco comienza a mover los dedos de tus pies.
Los dedos de tus manos.
Rotando tu cuello estirando tu columna.
Y cuando estés lista puedes abrir tus ojos.
Ahora,
¿estás lista para comenzar tu día alineada?
Y desde tu centro.
Que tengas muy buen día.
Conoce a tu maestro
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