
Duerme Profundamente Con Escáner Corporal
Con este escáner corporal podrás relajarte tanto si estás en un momento de tensión, estrés y ansiedad como si tienes dificultad para conciliar el sueño. Solo necesitas estar en un lugar en silencio, cerrar tus ojos y dejarte llevar por las instrucciones. Poco a poco, verás como tu cuerpo se va relajando a medida que pasamos por las diferentes partes de tu cuerpo.
Transcripción
Para comenzar.
Busca una postura cómoda.
¿Puedes acostarte?
Boca arriba.
Sobre una alfombra o tu cama.
O si lo prefieres.
Siéntate en una silla.
Con la espalda recta.
Pero sin tensión.
Deja que tus brazos descansen a los costados.
Con las palmas hacia arriba.
Cierra los ojos suavemente.
Tómate un momento para anotar el contacto.
De tu cuerpo con el suelo.
O la silla.
Siente el peso de tu cuerpo soltándose.
Lleva la atención.
A tu respiración.
No intentes cambiarla.
Solo Obsérvala.
Siente como el aire entra y sale.
Y como el aire.
Sale.
Nota el leve movimiento.
De tu abdomen.
Al exhalar imagina que cualquier tensión en tus pies se disuelve.
Sube esa luz ahora hacia tus tobillos.
Tus pantorrillas.
Y tus rodillas.
Siente el peso de tus piernas.
Si notas rigidez.
Respira profundamente.
Y al soltar el aire relaja los músculos.
Continúa subiendo por los muslos hasta llegar a las caderas y la pelvis.
Nota.
El contacto de esta zona.
Con la superficie.
En la que descansas.
Permite que tus caderas se abran y se relajen por completo.
Lleva tu atención ahora.
Hacia la parte baja de la espalda.
Y el abdomen.
Nota como tu abdomen se expande al inhalar.
Y se contrae al exhalar.
Sube hacia el pecho.
Y la parte alta.
De la espalda.
La zona donde solemos acumular cargas.
Respira ahí.
Si tu mente se distrae con pensamientos o ruidos.
Es normal.
Sólo date cuenta.
Sonríe mentalmente.
Y regresa con suavidad.
Tu atención al cuerpo.
Ahora deja que la tensión viaje.
Hacia tus manos.
Siente en la palma de tus manos.
Tus dedos.
Sube por las muñecas,
Los antebrazos y los brazos.
Hasta llegar a los hombros.
Al exhalar.
Deja que tus hombros caigan un poco más.
Liberando todo el peso.
Del día.
Sube por el cuello y llega a tu mandíbula.
Nota si la estás apretando.
Suéltala.
Separa ligeramente los dientes.
Relaja las mejillas.
Los ojos.
El entrecejo.
Y la frente.
Deja que todo tu rostro se suavice.
Ahora expande tu atención.
Siente todo tu cuerpo al mismo tiempo.
Desde los pies.
Hasta la cabeza.
Un cuerpo completo?
Respirando en este momento,
Aquí.
Y ahora?
Siente la paz de estar.
Simplemente.
Presente.
Contigo mismo.
Poco a poco empieza a traer el movimiento de vuelta.
Mueve suavemente los dedos de los pies.
Los dedos de las manos.
Haz una respiración profunda.
Llenándote de energía nueva.
Y exhala dejando ir.
Los últimos restos de pereza o cansancio.
Estira los brazos.
O las piernas si tu cuerpo lo pide.
Y cuando estés listo o lista.
.
.
A tu propio ritmo.
Puedes abrir los ojos.
Llevando esta sensación de calma.
Contigo.
Durante el resto de tu día.
Conoce a tu maestro
5.0 (2)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
