
Deja De Pensar Contra Ti
by Luisa Garces
Esta meditación guiada te acompaña a reconocer esos pensamientos internos que te disminuyen, te critican o te hacen sentir incapaz, para comenzar a soltarlos con suavidad. A través de la respiración, una visualización de limpieza mental y frases de confianza, esta práctica te ayuda a dejar de alimentar pensamientos de derrota y a crear una relación más amable contigo. Ideal para escuchar cuando sientes que tu mente se ha vuelto demasiado dura contigo y necesitas volver a tratarte con calma, respeto y esperanza.
Transcripción
Antes de comenzar.
Adopta una postura cómoda en un lugar silencioso donde nada te interrumpa.
Permite que este momento sea solo para ti.
Y cuando estés listo,
Si deseas.
Cierra tus ojos.
A veces el cansancio no viene solo de lo que vivimos afuera.
A veces también viene de todo lo que nos decimos por dentro.
Debía hacerlo mejor.
No soy capaz.
Siempre me pasa lo mismo No estoy avanzando.
No soy suficiente.
Y quizás sin darte cuenta.
Has pasado mucho tiempo pensando contra ti.
Como si tu propia mente se hubiera convertido en un lugar difícil para descansar.
Esta noche no vamos a juzgar esos pensamientos.
No vamos a pelear con ellos.
No vamos a forzar una sonrisa.
Solo vamos a observarlos con calma.
¿Y por qué poco?
Dejar de entregarles todo el poder.
Respira lentamente.
Inhala y exhala despacio.
Permite que el aire salga de tu cuerpo.
Como si soltara también un poco de presión.
Relaja tus hombros.
Afloja tu mandíbula.
Suaviza el espacio entre tus ojos no tienes que corregirte todo el tiempo No tienes que exigirte más en este instante.
No tienes que seguir hablándote como si fueras tu enemigo.
Sólo respira.
Permite que tu cuerpo empiece a sentir un poco más de suavidad.
Respira otra vez.
Más lento.
Más tranquilo.
Más amable.
Imagina ahora que estás entrando en un espacio silencioso dentro de ti.
Puede ser una habitación tranquila.
Un jardín en la noche un pequeño refugio iluminado por una luz cálida.
En este lugar.
Puedes ver tus pensamientos como hojas sobre el suelo.
Algunas hojas tienen palabras escritas.
No puedo.
No soy suficiente.
Voy a fachar.
Nunca cambio.
Algo está mal en mí.
Obsérvala sin miedo.
No tienes que recogerlas.
No tienes que discutir con ellas.
Sólo reconocer.
Esto es un pensamiento.
No es una verdad absoluta.
Es solo una frase que mi mente aprendió a repetir.
Respira.
Y ahora imagina.
Que una brisa suave empieza a moverse por ese lugar.
Una brisa tranquila.
Casi imperceptible.
Y poco a poco.
Esa brisa comienza a levantar las hojas del suelo.
Los pensamientos duros comienzan a alejarse.
No porque los niegues.
No porque luches contra ellos.
Sino.
.
.
Porque ya no necesitas sostenerlos con tanta fuerza.
Observa cómo se van.
No puedo Se aleja.
¿No soy suficiente?
Se aleja.
Voy a fachar.
Sea leja.
Nunca cambia.
Se aleja.
Y en el espacio que queda.
Empieza a entrar una luz suave.
Una luz tranquila.
Una luz que no exige.
Una luz.
Que simplemente te recuerda.
Puedes hablarte de otra manera.
Respira lentamente.
Y repite dentro de ti.
No soy mis pensamientos de derrota.
Puedo dejar de hablarme con dureza.
Mi mente puede aprender palabras nuevas.
¿Puedo estar de mi lado otra vez?
Deja que estas frases entren despacio.
¿Has visto a Sadless?
Sin tener que creerlas perfectamente.
Solo permite que tu mente las escuche porque durante mucho tiempo tal vez escuchó lo contrario.
Con suavidad puede comenzar a escuchar algo diferente.
A otros speed.
Y siente como dentro de ti.
Se abre un poco más de espacio.
Espacio para no atacarte.
Espacio para no anticipar fracaso.
Espacio para mirar tus esfuerzos con más respeto.
Espacio para recordar.
¿Qué estás aprendiendo?
A veces pensar contra ti.
Se vuelve un hábito tan silencioso.
Que parece normal.
Pero no tienes que vivir siempre dentro de esa voz.
Puedes detenerte Puedes respirar Puedes elegir una frase más amable.
Puedes cambiar la dirección de tu pensamiento un momento a la vez.
Imagina ahora que frente a ti aparece un pequeño camino iluminado.
Cada vez que eliges una palabra más suave,
El camino se aclara un poco.
Cada vez que dejas de repetirte una frase de derrota.
El camino se vuelve más liviano.
Cada vez que decides hablarte con más confianza.
Algo dentro de ti.
Recupera fuerza.
No tienes que cambiar toda tu mente en una noche.
Solo puedes empezar aquí.
Con una respiración.
Con una palabra.
Con una decisión.
No voy a usar mi mente para herirme.
Respira otra vez.
Y repite suavemente.
Hoy puedo hablarme con más respeto.
Hoy puedo pensar a favor de mi vida.
Hoy puedo dejar de alimentar la derrota.
Hoy puedo comenzar de nuevo.
Permite que estas palabras descansen dentro de ti.
Como semillas.
Como luz.
Como una nueva forma de acompañarte.
Quédate aquí unos momentos.
Respirando.
Soltando.
Dejando que la brisa se lleve,
Lo que ya no necesitas repetir.
¿Y si mañana vuelve una frase dura?
No tienes que creerle de inmediato.
Puedes verla respirar.
Y decirte.
Esto es solo un pensamiento.
Puedo elegir otro.
Puedo volver a mí.
Puedo estar de mi lado porque una mente que deja de atacarse Empieza lentamente a descansar.
Y una mente que descansa.
Puede volver a confiar.
Gracias por regalarte estos minutos.
Descanso.
Esta noche deja de pensar contra ti.
Y permítete que yo no vaya a usar más amable.
Empiece a crecer.
Dentro de ti.
Conoce a tu maestro
More from Luisa Garces
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
