
Camina Hacia una Mente Luminosa
by Luisa Garces
En esta meditación antes de dormir, caminarás imaginariamente por un sendero tranquilo hacia una mente más luminosa, despejada y confiada. A través de la respiración, la relajación y una visualización suave, dejarás atrás pensamientos de duda, miedo o inseguridad, permitiendo que cada paso interior te acerque a una sensación de claridad, amplitud y descanso. Esta práctica toma como base la idea de renovar la imagen que tienes de ti, reemplazando pensamientos de derrota por pensamientos de confianza, fe y posibilidad. Te invita a crear una imagen mental de éxito y a no permitir que las ideas negativas sobre tus propias capacidades dominen la mente. Te sugerimos no escuchar esta meditación mientras conduces.
Transcripción
Antes de comenzar.
Adopta una postura cómoda en un lugar silencioso donde nada te interrumpa.
Si lo deseas,
Cierra tus ojos.
Tal vez llegas a este momento con la mente un poco nublada.
Quizás has pasado el día pensando demasiado.
Dándole vueltas a una decisión.
Dándote ti.
Sintiendo que algo dentro de tu mente se cerró.
Se cansó.
¿O perdió claridad?
Cuando llega la noche A veces no es el cuerpo el que más pesa.
Es la mente.
La mente llena de imágenes de lo que pudo salir mal.
De palabras que no dijiste de preguntas que siguen abiertas.
De pensamientos que,
Sin darte cuenta,
Empiezan a hablar contra ti.
Pero esta noche no tienes que seguir caminando dentro de la misma oscuridad.
Por unos minutos.
Puedes hacer algo diferente.
O des-respirar.
Puedes suavizar.
Puedes permitir que tu mente recuerde su propia luz.
Inhala lentamente.
Y exhala suave por la boca Otra vez Inhala.
.
.
Como si recibieras un poco de espacio.
Exhala como si soltaras el ruido del día.
Una vez más.
Inhala,
Let.
Y el exhalar.
Permite que tu frente se suavice.
Estos ojos descansen que tu mandíbula se afloje.
Que tus hombros bajen.
No tienes que resolver nada ahora.
No tienes que demostrar nada aún.
Solo estás regresando a ti.
Siente tu cuerpo sostenido.
Siente la respiración entrando.
Y salien.
Siente cómo este momento Empieza a abrirse lentamente.
Y repite por dentro.
Mi mente.
Puede descansar.
Respire.
Mi mente puede renovarse.
Respire.
Hay luz dentro de mí.
Ahora imagina que estás de pie.
Al inicio de un sendero.
Es un camino tranquilo.
Rodeado de naturaleza.
¿La noche es suave?
¿El aire está fresco?
Y frente a ti.
Hay un sendero iluminado por una luz tenue.
Casi dorado no es una luz fuerte.
Solo te guía.
Cada lado del camino.
Hay árboles silenciosos.
Siente.
.
.
La superficie bajo tus pies.
Y nota su textura.
Y en la distancia.
Puedes ver una claridad más amplia como si el camino llevara hacia un lugar.
De paz.
Empiezas a caminar lentamente un paso.
ESPIRITO Otro paso Suelta.
No caminas para huir.
No caminas para alcanzar algo con esfuerzo.
Caminas para regresar a una parte de ti que estaba esperando en silencio.
Mientras avanzas.
.
.
Imagina que algunos pensamientos quedan atrás.
Un pensamiento de duda.
.
.
Queda sobre el camino.
Detrás de ti.
No puedo.
Tal vez no soy suficiente.
Ese facho.
¿Y si no soy capaz?
No los peleas.
No los discutes.
Solo sigues caminando.
Porque no todo pensamiento que aparece merece dirigir tu vida.
Das otro paso.
Y mientras caminas.
.
.
La luz del sendero toca suavemente tus pies.
Luego tus piernas.
Luego tu pecho.
Luego tu rostro.
Como si cada paso recordara algo dentro de ti.
Puedo pensar de una forma nueva.
ESPIRITO puedo verme con más confianza.
Respire.
Puedo caminar hacia la luz.
Ahora nota que el sendero empieza a ensancharse.
Ya no es un camino estrecho.
Se vuelve más amplio.
Más abierta.
Más tranquilo.
Y quizá así también se siente tu mente.
Un poco más amplia un poco menos apretada.
Un poco menos atrapada en el mismo pensamiento de siempre.
Delante de ti.
Aparece una colina iluminada subes lentamente Siempre y se.
Sin cansancio.
Cada paso es suave.
Cada respiración te acompaña.
Y mientras subes imagina que vas dejando atrás una vieja imagen de ti?
La imagen de alguien que no puede La imagen de alguien que siempre duda.
La imagen de alguien que se mira con dureza.
Imagen de alguien que olvida su propia fuerza.
Esa imagen.
Queda abajo.
En el camino.
Cada vez más lejos.
Y tú sigues subiendo hacia una imagen más verdadera.
Una imagen de ti con calma.
Con dignidad.
Con una confianza humilde.
Sencilla.
Real.
Da una confianza perfecta.
Solo una confianza tranquila.
¿Qué dice?
Estoy aprendiendo.
Estoy creciendo.
Hay algo bueno en mí.
Hay una fuerza dentro de mí que puede despertar.
Llegas a la cima de la colina.
Prente a ti.
Se abre un paisaje luminoso.
El cielo está lleno de una luz suave.
Como el primer amanecer.
A espacios Hay silencio.
Hay una sensación de posibilidad.
Y en este lugar.
Tu mente no tiene que defenderse.
No tiene que correr.
No tiene que anticiparlo peor.
Solo puede abrirse.
Respira profundo.
¿Sientes esa luz entrando por tu frente?
Bajando hacia tus ojos.
Suavizando tus pensamientos.
Tocando tu garganta tu pecho.
Tu corazón.
Como si una claridad amorosa te recordara.
No estoy atrapado en mis viejos pensamientos.
Respire.
Puedo elegir pensamientos que me sostienen.
Respire.
Puedo descansar en confianza Quédate aquí unos instantes.
En esta cima interna.
En esta mente más luminosa.
En esta parte de ti.
Que puede mirar la vida con más espacio.
Tal vez mañana.
Aún haya cosas por hacer.
Decisiones que tomar.
Caminos por recorrer Pero esta noche.
.
.
No necesitas caminar desde el miedo.
Puedes descansar en una imagen nueva.
Puedes verte avanzando.
Puedes verte sostenido.
Puedes verte capaz de dar el próximo paso.
No todos los pasos solo el próximo.
Y eso es suficiente.
Repite suavemente.
Camino hacia una mente luminosa.
Respira.
Dejo atrás la duda.
Respira.
Recibo claridad.
Y confianza.
Ahora imagina que esa luz se queda contigo.
No tienes que retenerla.
Solo permitir que repose en tu mente.
Como una pequeña lámpara encendida.
Una luz tranquila para la noche.
Una luz que no exige.
Una luz.
Que acompaña.
Lleva una mano al corazón.
Si así lo deseas.
Y siente que dentro de ti Hay un lugar que no se ha apagado.
Aunque haya estudiado.
Aunque te hayas sentido cansado.
Aunque hayas pensado contra ti.
Esa luz sigue ahí.
Y esta noche.
Puedes descansar en ella.
Inhala profundo.
Exhala lentamente.
Tu cuerpo descansa tu mente se suaviza.
Tu corazón se abre.
Un poco más a la confianza.
Por ahora.
No tienes que hacer más.
Solo permite que esta sensación de claridad te acompañe hacia el sueño.
Mañana podrás dar otro paso.
Esta noche.
Simplemente descansa.
Y recuerda.
A luz.
Dentro de mí.
Hay luz.
Dentro de mí.
Conoce a tu maestro
More from Luisa Garces
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
