
Liberar Tensión Y Dormir Mejor
by Anton Aceves
En esta meditación guiada te acompañaré a liberar la tensión acumulada en el cuerpo y a preparar tu mente para un descanso profundo y reparador. A través de la respiración consciente y la relajación progresiva, irás soltando el estrés físico y emocional del día. Esta práctica ayuda a calmar el sistema nervioso y a crear una sensación de seguridad interna que favorece el sueño natural. Ideal para realizar antes de dormir o cuando necesites recuperar equilibrio y tranquilidad.
Transcripción
Hola qué tal bienvenidos a este podcast con tu servidor Anton Paz Mundo.
Claro que te doy la bienvenida.
Gracias,
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Te recuerdo que nos puedes apoyar compartiéndolo,
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Dándonos las estrellitas que nos pueden apoyar para que este podcast pueda continuar.
Sobre todo que esta comunidad siga creciendo,
Siga pudiendo darnos de regreso todos estos beneficios que estamos dejando aquí el día de hoy.
Y bueno también les recuerdo que próximamente se va a estar habilitando el formato de vídeo.
Así que pueden estar viendo más adelante este tipo de meditaciones,
Este tipo de enseñanza por medio de vídeo.
Lo van a implementar próximamente.
Así que bueno también es uno de los pensamientos que he tenido de que podemos crecer esta comunidad en audio,
Pero también en vídeo,
En formato para que se vea más amplia todas las cuestiones que estamos tratando de transmitir.
Pero bueno hoy este día venimos con el tema liberar tensión y dormir mejor.
Vamos a empezar,
Vamos a darle de una vez.
Para qué le hacemos la cosa tan larga.
Bienvenido,
Bienvenida,
Gracias por relajarte este momento o regalarte un espacio para descansar y sentirte mucho mucho mejor.
Este espacio es para ti,
No para producir,
No para resolver,
No para pensar en lo que falta.
Este es un momento para recordar algo esencial.
El cuerpo también piensa,
Piensa en forma de tensión,
Piensa en forma de cansancio,
Piensa en forma de insomnio,
Piensa en forma de presión en los hombros,
En la mandíbula y en el pecho.
A veces creemos que el estrés está solo en la mente,
Pero el cuerpo guarda conversaciones que no hemos terminado,
Guarda decisiones que no hemos tomado,
Guarda emociones que no hemos expresado.
Cuando llega la noche el cuerpo sigue hablando.
Esta práctica es para escuchar y luego soltar.
No vamos a forzar el sueño,
No vamos a obligar el descanso porque el descanso verdadero no se impone,
Se permite.
Busca una posición cómoda.
Si estás acostado deja que el peso de tu cuerpo se entregue al colchón.
Si estás sentado permite que tu espalda se apoye sin rigidez.
No necesitas hacer nada perfecto,
Solo estar.
Comienza llevando tu atención a la respiración sin cambiarla todavía.
Solo obsérvala,
Inhala,
Exhala.
Tal vez el aire entra corto,
Tal vez el aire entra profundo,
No importa.
El cuerpo sabe respirar,
Lo ha hecho toda su vida sin que tengas que recordárselo.
Ahora suavemente haz una inhalación un poco más profunda y exhala más lento de lo normal.
Otra vez inhala,
Otra vez suelta.
Esto va a ir ayudando para ir preparando el camino para que al rato que hagamos la meditación ya esté tu mente acondicionada.
Imagínate que con cada exhalación el día pierde fuerza,
Las conversaciones,
Las preocupaciones,
La expectativa.
No tienes que resolver nada ahora.
Si hoy hubo tensión reconoce lo sin juicio,
Si hubo cansancio está bien,
Si hubo frustración también es parte de estar vivo.
Tu cuerpo no es tu enemigo,
Tu cuerpo es un mensajero.
La tensión no aparece para castigarte,
Aparece para decir algo necesita atención,
Algo necesita suavidad.
Lleva ahora tu atención a la frente,
Está relajada o apretada,
Permite que se suavice y los ojos deja que descansen dentro de sus órbitas.
A la mandíbula separa ligeramente,
Separa ligeramente.
Muchos guardamos decisiones no dichas ahí,
Al cuello,
A los hombros.
Los hombros suelen cargar responsabilidades que no siempre nos pertenecen.
Exhala y permite que bajen un poco más.
Siente tus brazos pesados,
Sin fuerza,
Tu pecho.
Observa la respiración,
Puede expanderse con menos resistencia.
Tu abdomen déjalo caer,
No necesitas sostener nada ahora.
Si tu mente comienza a pensar no luches contra ella.
La mente hace lo que sabe hacer,
Pensar.
Pero ahora no necesitas seguir cada pensamiento,
Sólo observarlo pasar como si vieras una nube cruzar el cielo.
Recuerda descansar no es rendirse,
Descansar es restaurarse.
Cuando el cuerpo se relaja,
El sistema nervioso entiende que no hay peligro y cuando no hay peligro el sueño puede llegar.
Esta práctica no busca escapar del día,
Busca cerrar el día con conciencia.
Tal vez hoy hiciste algo mejor que pudiste y no fue perfecto,
También es humano.
Ahora el cuerpo necesita reparación y tú mereces ese descanso.
En los próximos minutos vamos a ir más profundo,
Liberando capa por capa la atención acumulada.
No hay nada que demostrar,
No hay nadie que presionar,
Sólo tú respirando,
Soltando,
Permitiendo.
Toma una última inhalación profunda y exhala largo largo largo.
A partir de aquí vamos a buscar ese lugar ahora sí especial.
Como dije puedes estar poniéndote en tu colchón o sentado en una silla en una buena posición con un aroma rico,
Un incienso,
Una velita,
Algo que demuestre éste es mi espacio de que tengo aquí para hacer mi meditación.
Vamos a comenzar el descanso hacia un descanso más más profundo.
Ahora sí vamos a sentir el peso natural de tu cuerpo.
No intentes relajarte más,
Sólo permite que la gravedad haga su trabajo.
Siente el contacto de tu cuerpo con la superficie donde estás,
La espalda,
Los hombros,
Las piernas,
La cabeza.
Imagina que cada punto que contacto es una puerta y por esa puerta el cuerpo comienza a soltar.
Lleva tu atención a los pies,
Siente los dedos de los pies,
La planta,
El talón.
Imagina que una sensación tibia y suave comienza a envolverlos,
Como agua cálida,
Como luz tranquila.
Con cada exhalación los pies se vuelven más pesados,
Más sueltos,
Más tranquilos.
Ahora esa sensación sube a los tobillos,
A las pantorrillas,
Subo tensión durante el día,
Caminatas,
Prisa,
Esfuerzo,
Permite que se disuelva.
No tienes que sostener el día en tus músculos,
Sube a las rodillas,
A los muslos.
Los músculos grandes del cuerpo también cargan emociones grandes.
Hoy no necesitas cargar nada más,
Exhala y permite que los músculos se hundan un poco más.
Ahora lleva tu atención a la cadera.
La cadera es un centro de estabilidad y muchas veces también de tensión inconsciente.
Imagínate que la respiración llega hasta ahí.
Inhala y exhala.
Suelta cualquier rigidez.
Siente el abdomen y no lo sostengas.
Déjalo caer suavemente.
Su preocupación hoy,
El abdomen lo sabe.
Coloca tu atención ahí unos momentos.
Respira profundo y exhala lento.
Imagínate que cualquier preocupación se transforma en una nube ligera y se disuelve.
Abre el pecho.
Observa el movimiento natural de la respiración.
No la controles,
Sólo siente cómo el aire entra y cómo sale.
Subo presión emocional hoy.
Permite que el pecho se abra apenas un poco más con cada inhalación.
Los hombros.
Inhala profundo y al exhalar imagínate que los hombros se derriten hacia abajo como si el hielo se volviera agua.
Siente los brazos,
Los antebrazos,
Las manos.
Las manos hacen tanto durante el día.
Hoy pueden descansar.
Afloja los dedos.
Siente ahora el cuello.
Si hay rigidez no la fuerces.
Sólo respira hacia ella y al exhalar permítete que el cuello se suavice apenas un poco.
La mandíbula.
Sepárala ligeramente.
Relaja la lengua dentro de la boca.
Muchas veces retenemos palabras no dichas ahí.
Esta noche no necesitas decir nada más.
Los párpados suaves.
Imagínate que los ojos descansan hacia atrás como si flotaran en un lago tranquilo.
La frente se aísla y ahora imagínate que una de las olas de la calma comienza en la cabeza.
Imagínatela.
Esa ola de calma comienza en la cabeza y baja lentamente por todo el cuerpo como una manta tibia que desciende.
Desde la cabeza,
El cuello,
A los hombros,
A los brazos,
Al pecho,
Al abdomen,
A la cadera,
A las piernas,
A los pies y cada vez que la ola baja te hundes un poco más en el descanso.
Ahora visualiza una luz suave alrededor de tu cuerpo.
No es brillante.
Es cálida,
Protectora.
Esa luz le dice a tu sistema nervioso estás a salvo.
No hay peligro.
Puedes descansar.
Tu respiración ahora puede volverse más lenta,
Más natural,
Más profunda,
Sin esfuerzo.
Se aparece un pensamiento.
Déjalo pasar.
No lo sigas.
No lo analices.
Sólo vuelve a la sensación del cuerpo pesado.
Imagínate ahora que estás acostado sobre la tierra firme.
La tu peso sin esfuerzo.
No tienes que sostenerte.
Tú repite mentalmente suave suelto el día,
Suelto el esfuerzo,
Suelto el control,
Suelto el día,
Suelto el esfuerzo,
Suelto el control.
Permite que el ritmo de la respiración sea lo único movimiento importante ahora.
Cada exhalación es una señal de descanso.
Cada inhalación es una señal de vida tranquila.
El cuerpo sabe cómo dormir.
No tienes que enseñarle.
Sólo no lo interrumpas.
Permanece unos momentos en silencio interno.
Y si el sueño llega permítete que te lleve.
Si todavía estás despierto está bien.
El descanso ya está ocurriendo.
Tu cuerpo ya está restaurando.
Tu mente se está desacelerando.
No hay más que hacer.
Sólo soltar,
Respirar y permitir que tengas un descanso profundo y reparador en paz.
Y si quieres darnos un me gusta,
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Ya sabes que lo puedes hacer desde el fondo de tu corazón.
Si quieres volver a repetirlo repítelo.
Mientras más lo repitas más estarías haciendo que tu mente descanse.
Más está saliendo que tu mente esté mejor y mejor.
Que tengas una linda noche y si estás volviendo a repetirlo que estas repeticiones te ayudan a tener una mente cada día más clara,
Más tranquila,
Más restaurada,
Más feliz y que en todos los aspectos cada día estés mejor y mejor.
Bueno me despido.
Que tengas un día maravilloso y estaremos aquí de regreso la próxima vez.
Hasta pronto.
Conoce a tu maestro
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