
Cuento La Pequeña Luciérnaga: Luz y su Magia
Un cuento mágico y tierno para recordar a los más pequeños (y a nuestro niño interior) que todos llevamos una luz especial dentro. Acompaña a la pequeña luciérnaga Luz en su descubrimiento de que no hace falta ser grande para brillar e iluminar el mundo. Una historia suave, perfecta para dormir o para momentos de calma, que trabaja la confianza, la autoestima y la alegría de ser uno mismo. Incluye una pequeña práctica de respiración y conexión con el corazón.
Transcripción
La pequeña luciérnaga,
Luz y su magia.
¡Hola!
¿Te apetece hacer un viaje mágico?
¿Sí?
¡Genial!
Acomódate bien.
Si quieres,
Cierra los ojitos.
Y ahora vamos a respirar juntos.
Imagina que inflas un globo y para eso necesitamos coger aire por la nariz y soltamos el aire por la boca.
Todo el aire,
Como si infláramos un globo gigante.
Muy bien.
¿Estamos preparados?
Comenzamos este viaje.
Había una vez,
En un bosque muy muy especial,
Una pequeña luciérnaga llamada Luz.
Luz era chiquitita,
Pero tenía un secreto.
En su barriguita guardaba una chispa brillante.
A veces el bosque se ponía un poco oscuro por la noche y Luz pensaba.
¡Uy!
¡Soy demasiado pequeña para iluminar todo esto!
Y se escondía debajo de una hoja grande.
Un día,
El viejo búho sabio la vio escondida y le preguntó.
Pequeña Luz,
¿por qué tapas tu brillo?
Es que soy muy pequeña,
Dijo Luz bajito,
Y el bosque es muy grande.
El búho sonrió y le dijo algo muy importante.
No necesitas iluminar todo el bosque tú sola,
Solo necesitas encender tu propia lucecita.
Si tú brillas,
Ayudas a los demás a ver el camino.
Luz lo pensó,
Respiró hondo y decidió confiar.
Salió de debajo de la hoja y ¡zas!
Encendió su lucecita.
No era una luz gigante como el sol,
Pero era una luz preciosa,
Cálida y alegre.
¿Y sabes qué pasó?
Que al verla brillar,
Otra luciérnaga encendió la suya.
Y luego otra,
Y otra más.
Pronto el bosque entero parecía una fiesta de estrellas bailarinas.
Y todo empezó porque una pequeña luciérnaga confió en su propia luz.
Tú también eres como luz.
Dentro de ti,
En tu pecho,
Tienes una luz muy especial.
Es tu alegría,
Tu risa,
Tu bondad.
No importa si eres grande o pequeño,
Tu luz es importante.
Cuando confías en ti y eres tú mismo,
Iluminas el mundo.
Así que ahora,
Pon tus manitas en el pecho,
Siéntese calorcito y repite conmigo.
Soy luz,
Soy importante y confío en mí.
Lo has hecho genial.
Recuerda siempre brillar.
Conoce a tu maestro
5.0 (7)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
