
Meditacion Mindfulness Las Ventanas De La Mente
Así como abrimos una ventana para que entre aire fresco y luz, también podemos abrir espacio en nuestra mente para observar con mayor claridad lo que está presente. Nuestra atención es un espacio que merece ser cuidado. En esta meditación guiada cultivaremos la presencia, la claridad y la calma, aprendiendo a habitar nuestro mundo interior con mayor conciencia y amabilidad.
Transcripción
Los invito.
Si les resulta cómodo,
Adoptar una postura estable,
Relajada.
Permitan que la espalda encuentre su propia vida.
Posición,
Dignidad,
Rigidez.
Dejen descansar las manos.
Sobre el brazo,
Sobre las piernas.
Y si lo desean cierren suavemente los ojos.
O pueden mantener una mirada baja,
Serena,
Sin distracciones.
Comenzamos tomando dos inhalaciones profundas,
Inhalando profundamente por nariz.
Y exhalando lentamente por la boca.
Soltando todo el aire en el doble de tiempo de la inhalación.
Inhalo profundo.
Exhalo cada uno a su tiempo sin esfuerzo,
Sin apuro.
Suelto preocupaciones.
Y ahora comiencen a inhalar y exhalar solo por las fosas nasales.
Simplemente tomen conciencia de que están respirando recordando que no hay ningún lugar a donde ir.
Nada que hacer.
Solo respira.
Sintiendo el aire entrar.
Y salida.
Inhalando.
Sé que estoy inhalando.
Exhalando.
Sé que estoy exhalando.
Nada que lograr.
Solo estar aquí.
Lleven ahora la atención al cuerpo.
Noten los puntos de contacto con la superficie que los sostiene.
Con la ropa sobre la piel.
Permitan que el cuerpo descanse.
Finalmente se distrae.
Es lo que la mente naturalmente hace.
Solo regresen a su respiración.
Imaginen ahora que su mente es una casa.
Una casa tranquila.
Con muchas ventanas.
Solo sientan esa imagen.
Durante el día esas ventanas permanecen abiertas.
Y por ella se entran.
Sonidos.
Imágenes.
Recuerdos palabras.
Alegrias.
Todo entra.
Ciclo suave.
Pregúntense con verdadera curiosidad.
Que ha estado entrando en mi casa interior estos últimos días.
Simplemente observa.
Bien ojo tristeza.
Noticias.
Redes sociales.
Simplemente observen,
No intenten cambiar nada.
Solo reconocerlo.
Quizás aparezca una conversación.
Una exigencia.
Una preocupación.
Un proyecto.
Una emoción.
Un recuerdo.
Déjenlo aparecer.
Permitan que aparezcan.
Que entro con esas ventanas y puertas abiertas.
Y luego déjelo ir.
Como una nube que cruza el cielo.
Suelto Cierren las ventanas y puertas.
Siéntense junto al fogón cálido.
Y en paz.
Vuelvan suavemente a la respiración,
Ella siempre está aquí presente.
Como el hogar.
Al que podemos regresar.
Con cada inhalación,
Imaginen que entra aire fresco por las ventanas de esa casa.
Un aire limpio.
Silencioso,
Suave.
Y con cada exhalación permiten que salga aquello que ya no necesitan sostener.
Sin esfuerzo.
Solo dejando espacio Inhalo.
Y sale todo eso filtrando ese aire fresco.
Que refresca el hogar.
Exhala y suelta.
Imaginen ahora que una luz cálida comienza a llenar esa casa.
A luz de la conciencia de la atención plena en el presente.
Simplemente ilumina.
Y cuando hay luz podemos ver con claridad.
Quizás descubran una ventana que necesita abrirse un poco más.
La ventana del silencio.
El noble silencio.
De la gratitud.
De una conversación sincera.
Del descanso.
No hace falta decidir qué ventana.
Solo permitirlo.
Y tal vez también haya una ventana que necesita cerrarse un poco.
No para rechazar el mundo.
No para aislarse.
Sino para cuidarlo a paz.
La calma.
Respirar con esa intención.
Inhalando,
Cultivo claridad.
Exhalando cuido mi paz.
Inhalando,
Estoy en casa.
Exhalando.
Estoy en paz.
Estoy en casa.
Estoy en paz.
Permanezcan simplemente respirando.
En silencio.
Volviendo a casa.
Volviendo a la paz.
Y antes de concluir con la práctica.
Llevemos con nosotros una intención sencilla.
Podamos recordar que nuestra atención es valiosa.
Que no todo merece entrar en nuestra casa interior.
Y que… tenemos la posibilidad de elegir.
Con mayor conciencia.
Aquello que alimenta nuestra mente y nuestro corazón.
Tomamos una inhalación profunda ahora.
Exhalamos.
Lentamente.
Y de a poco.
Sin apuro.
Pueden abrir los ojos.
Lentamente.
Cada uno a su tiempo.
Conoce a tu maestro
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