
Tu Luz Interior
by Dora Gil
La imagen del Sol nos acerca muy fácilmente a nuestra naturaleza profunda. Inhalamos la luz y dejamos que lo inunde todo. Nuestro ser es luminoso, totalmente abierto, no juzga nada, es profundamente amable y penetra todo con su vida.
Transcripción
Siéntate y adopta una postura de comodidad y estabilidad.
Toma conciencia para empezar de tu cuerpo,
De la sensación de estar sentada,
Sentado y permítete estar tal y como te encuentras ahora mismo.
Ese es tu ambiente de este momento,
Sin necesidad de cambiar nada,
Ni de intentar estar mejor de lo que estás.
Date cuenta simplemente de lo que estás viviendo.
Percibe todas esas pequeñas sensaciones que te recorren.
Dales permiso para estar ahí.
Observa el ambiente en la zona de tu cabeza,
De tus hombros,
Las sensaciones en tus brazos,
En tus manos,
Cómo están situados tus pies,
Tus piernas,
La presión de tus nalgas sobre el asiento,
La sensación de tu espalda y de la parte anterior de tu cuerpo.
Siéntete respirar.
Siente ahí en el pecho o en el abdomen la simple sensación del aire que ahora está entrando y de cómo está saliendo.
Acércate a conectar con tu respiración,
Sin pretender que sea diferente.
Vívela ahora mismo tal y como está siendo,
Acompañando la sensación física de inspirar y notando tu expiración as�� como es,
Dejándola ser.
Imagínate que te encuentras en un ambiente muy luminoso,
Muy soleado.
Puedes imaginar si quieres el sol sobre tu cabeza,
Un sol radiante que inunda el ambiente en el que estás y cuyos rayos descienden sobre ti.
Envuelven todo tu cuerpo y lo penetran.
Vamos a respirar esa luz.
Vamos a imaginar que cada vez que inspiramos estamos inhalando esa luminosidad que nos envuelve.
Inspiras sintiendo que absorbes esa luz que desciende sobre tu cabeza y la dejas penetrar en ella.
Al expirar todo se suelta y se relaja en el interior de tu cabeza,
Liberándose.
Inspiras sintiendo esa clara luminosidad penetrar también en tu rostro,
En tus ojos.
Expiras y dejas que toda esa área se suelte,
Se distienda.
Al inspirar de nuevo dejas que esa claridad inunde la cavidad de tu boca,
Como si se encendiera una luz ahí dentro y se llenara de consciencia.
Te dejas sentir la cavidad de tu boca y al expirar relajas toda esa área.
Esa clara luz que desciende sobre ti es absorbida ahora al inspirar en tus hombros.
Los sientes.
Inspiras y dejas que la luz los penetre.
Expiras y dejas que tus hombros se distiendan.
Inspirando ahora esa luminosidad hacia tus brazos,
Como si dos rayos luminosos los recorrieran hasta las manos y tus brazos se hicieran muy nítidos,
Muy claros.
Sientes que hay conciencia en tus brazos.
Sientes que hay sensaciones que se despiertan cuando introduces en ellos la claridad.
Les das tu atención.
Ahora cuando inspiras llevas esa clara luminosidad hacia tus manos,
Llenándolas de conciencia y te dejas sentir toda esa vida que hay en ellas.
Inspirando y expirando en el área donde sabes que están tus manos,
Llenas toda esa zona de conciencia.
Sientes su vida,
Sus sensaciones.
Les prestas atención.
Esa clara luz que desciendes sobre tu cuerpo va a ser absorbida al inspirar y llevada ahora hacia tu espalda.
Inspiras y tu aliento llena de luz toda la extensión de tu espalda de arriba a abajo.
Te dejas sentir todas las sensaciones que aparecen en esa zona.
Tu espalda se ilumina cuando tú inspiras y expiras luz en ella,
Llenándola de conciencia.
Inspirando ahora la luz que te envuelve hacia el área del pecho que se llena de claridad y calidez.
Notas cómo se dilatan tus pulmones y al expirar dejas que todo se distienda en ese área.
La luz penetra ahora al inspirar en la zona del abdomen.
Lleva ahí tu atención.
Tanto en su interior como en su parte externa todo queda lleno de claridad.
Como si al inspirar se iluminara una estancia oscurecida y al expirar todo se suaviza.
Estás inmerso en un ambiente muy luminoso,
Muy sereno que te envuelve por completo.
Cada vez que inspiras dejas que penetre en ti esa claridad que se haga parte de ti.
La evocas en ti.
Sigues inspirando ahora hacia el área de tus caderas,
Glúteos,
Sexo.
Dejando que cada partícula de su interior se ilumine cuando tú respiras hacia ella y permites que todo se distienda cuando tú expiras desde ahí.
Llenando de bienestar y de claridad toda esa zona dejándola descansar.
Inspiras ahora absorbiendo esa luz que penetra en tus muslos,
Rodillas y piernas.
Dejas que la luz recorra toda esa área hacia tus pies.
Expiras soltando y distendiendo,
Suavizándolo todo.
Tus piernas en su totalidad se iluminan y se hacen muy conscientes.
Te las dejas sentir en todo su recorrido respirando en ellas.
Muslos,
Rodillas,
Pantorrillas,
Todo se hace consciente para ti con esta respiración luminosa.
Inspiras ahora esta luz hacia tus pies y te los dejas sentir.
¿Qué siento en mis pies?
Tus pies se llenan de claridad,
De calidez y dejas que sus sensaciones aparezcan,
Que la vida en ellos se mueva.
Te haces consciente de tus pies.
Inspirando y expirando en este ambiente luminoso,
Sientes ahora la totalidad de tu cuerpo,
Como si respiraras con todo él absorbiendo la luz que lo envuelve y te hicieras uno con ella al inspirar.
Cada vez que expiras esa luz que has integrado se expande desde ti hacia afuera,
Comunicándose con todo lo que te envuelve.
Ven ahora al área de tu pecho,
Ahí donde sabes que está tu corazón.
Respira en ese área.
Deja que tu respirar intensifique la sensación de luminosidad que tienes ahí,
Como si un pequeño sol respirara ahí dentro.
Cada vez que inspiras sientes esa luz en tu corazón y al expirar dejas que irradie desde él.
Inspirando y sintiendo el área de tu corazón,
Expirando expandiéndote desde él,
Irradiando desde él.
Inspiras y sientes,
Expiras y tu radiación va envolviendo todo tu cuerpo,
Suavizando,
Iluminándolo,
Llenándolo de calidez.
Inspiras y sientes tu corazón,
Expiras y dejas que esa radiación que surge de él se expanda más allá de tu cuerpo,
Hacia todo el ambiente que te envuelve.
Esa luz que absorbías surge también ahora de ti,
Inundándolo todo.
Eres un sol radiante que ilumina tu propia vida y te extiendes con cada inspiración.
Te sientes a ti con cada inspiración volviendo hacia tu centro.
El sol es un símbolo perfecto de la conciencia.
Es un amplio espacio luminoso y cálido que todo lo envuelve sin condiciones ni límites.
Todo es aceptado y bienvenido en ese espacio.
Esa amplitud luminosa es lo que somos,
Eso es lo que eres.
Trata de evocarlo ahora,
Lo estés experimentando o no.
Simplemente respirando desde ese sol interno,
Desde tu corazón,
Notando que al inspirar tomas contacto con la luz que tú eres y al expirar simplemente dejas que se extienda de forma natural.
Todo,
Absolutamente todo lo que sucede en ti ahora es perfectamente aceptado,
Totalmente iluminado,
Siempre permitido.
Vive así,
Respírate así y deja que esta imagen del sol entre a formar parte de tu mundo interno.
Evócala cuando sientas que tu conciencia se empequeñece o se reduce.
Recuerda gracias a esta imagen luminosa el amplio espacio de conciencia que eres,
La vida que eres,
La luz que eres.
Conoce a tu maestro
4.6 (68)
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