
Conectando Con Tus Emociones
by Dora Gil
Acoger nuestras emociones nos conecta con nuestra naturaleza esencial, que sostiene y abraza todo. Dedícate un espacio y un tiempo cuando te atraviese cualquier sentimiento y aquiétate. No tienes que hacer nada.
Transcripción
En contacto con tus emociones.
Si estás atravesando un momento de sufrimiento o malestar te propongo reservarte un espacio de intimidad para pasar un rato contigo.
Siéntate cómodamente en una postura estable,
Erguida,
Abierta.
Durante este tiempo dejas de lado toda la historia,
La situación o las personas que parecen ser los causantes de tu malestar.
Tu vida necesita ahora toda la atención y a ella accedes sintiendo lo que estás sintiendo ahora en tu cuerpo.
Esta postura abierta te ayudará.
Concibete formando parte de una vida más grande,
Una conciencia amplia que te sustenta y te apoya.
Dentro de ella en tu cuerpo quizás están moviéndose sensaciones intensas o inquietantes como cuando una tormenta estalla en el cielo.
Sabe ante todo que el cielo admite todas sus tormentas,
Que el sol penetra de luz todo lo que sucede en él.
Así es la conciencia,
Así es la vida.
Empieza adoptando una actitud de permisividad.
Te has sentado a atenderte y estás disponible para sentir lo que está sucediendo en tu vida ahora.
Date y da la bienvenida a todo lo que aparezca.
Ábrete a sentir con amabilidad,
Sin juicio ni rechazo,
Estas oleadas de sufrimiento.
Siente la totalidad de tu cuerpo sentado,
Reparando en esa constelación de sensaciones que se mueven en él.
Siéntelas abiertamente.
Recorre ese paisaje de tu cuerpo y enseguida notarás que hay áreas muy llamativas,
Tensas o dolorosas que piden tu atención.
Puedes poner la mano en tu pecho si es ahí donde notas mayor intensidad,
O en tu abdomen si es el lugar que sientes más vulnerable.
Nota la vida que hay ahí,
Cómo se mueve la respiración bajo tu palma.
Acompaña ese movimiento sin pretender cambiarlo.
Quizás notas también el latido de tu corazón acelerado.
Déjalo estar,
Pero mantén el contacto con su ritmo observándolo con amabilidad,
Sin interferir.
Sigue en íntima conexión con tu aliento.
Sintoniza aún más con tu expirar y tu inspirar,
Sea cual sea su forma o duración.
No tienes que hacer nada,
Sólo estar ahí,
Momento a momento,
Permitiendo con amabilidad el fluir de esas sensaciones.
Son sólo eso,
Sensaciones,
Oleadas de vida que aparecen y desaparecen en este instante.
Siéntelas físicamente,
Sin eludir su intensidad.
Es tu propia vida en movimiento que pide tu presencia.
Dásela,
Como si acompañaras a alguien muy querido que se siente vulnerable en soledad.
Presta atención a tu expirar durante unos momentos.
A medida que acompañas tu expiración y le permites suceder,
Notarás que puedes inspirar mejor.
A medida que dejas salir más aire,
Suavemente,
Notarás que más aire puede entrar y nutrirte.
Lo necesitas.
Cuando sientas más calma,
Sigue observando tu paisaje emocional en el cuerpo.
Atiende ahora ese lugar en el que notas más intensidad,
En forma de tensión o dolor.
Dirige amablemente tu respiración hacia ahí como llevando conciencia y espacio a esas zonas que quizás sientes encerradas y contraídas.
Puede serte útil imaginar que esas sensaciones,
En lugar de estar oprimidas en un área cerrada de tu cuerpo,
Van siendo rodeadas de espacio para moverse.
Dales permiso para ello al respirar.
Puedes preguntarte ¿Puedo abrir espacio en torno a estas sensaciones?
Siente tu respiración como una oleada de conciencia que inunda esas áreas dándoles amplitud.
Hazlo lentamente.
Tienes todo el tiempo para inspirar con cada sensación,
Para expirar con cada sensación.
Puedes decirte Inspirando soy consciente de estas sensaciones.
Expirando suavizo,
Suelto,
Permito.
Inspirando llevo conciencia y espacio a estas sensaciones.
Expirando permito que se muevan,
Las dejo ser y moverse con libertad.
Inspirando y expirando quédate ahí un ratito,
Sin pretender resultados,
Sin buscar nada.
Solo acompañarte,
Ser consciente de tu vida.
Esta vez no la abandonas.
Inspiras con ella,
Expiras con ella,
Constantemente.
No te separas de tu respiración.
Tu respiración es como un abrazo para tu vida.
Al inspirar abrazas,
Al expirar permites.
Puedes decirle internamente a todo lo que sientes.
Estoy aquí,
Me estoy ocupando de ti.
Como diría una madre que atiende el llanto de su bebé tomándolo en sus brazos.
Date cuenta mientras respiras como todo va cambiando y permite que así sea.
No tengas un programa para ello.
Puede suceder cualquier cosa.
Incluso en algún momento todo puede hacerse muy intenso.
Tú sigues ahí,
Con paciencia.
Sigues inspirando y expirando mientras observas todo.
No olvides soltar,
Soltar,
Soltar el aire y el cuerpo cada vez que expiras.
Cuando sientas más calma en tu cuerpo puedes empezar a prestar atención a los pensamientos que se repiten yendo y viniendo.
Nota cómo afectan a tu sentir en el cuerpo cuando aparecen.
Te están seguramente hablando de la situación que desencadenó este estado.
Identifícalos.
Cuando termines esta meditación quizá quieras escribirlos y hacer una indagación sobre ellos.
Recuerda que si estás sufriendo es porque te estás aferrando a algo que te daña y dándolo por cierto,
Algo que necesita ser contemplado más profundamente.
Por el momento respira aún con más conciencia.
Suelta todo tu cuerpo al expirar y ve abriendo lentamente los ojos.
Agradecete esta oportunidad que te has dado de contactar con tu vida en un momento en que tu sufrimiento te pedía atención.
Confía en esa vida que te sostiene dándote la lucidez necesaria para liberarte de lo que te pesa.
Conoce a tu maestro
4.7 (83)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
