
Ama tu Niño(a) Interior
Esta charla se inspira en la película japonesa Omoide Poro Poro "Gotas de Recuerdos" como una oportunidad para revisar los recuerdos de la niñez con el objetivo del auto-descubrimiento, la sanación interior y el perdón. Incluye momentos de visualización así como también ejercicios de escritura y hace referencia al trabajo de Louise Hay sobre la limpieza espiritual.
Transcripción
Hola,
Soy Denise.
Hace unos días disfruté una película animada japonesa de 1991 llamada Homoide Poro Poro.
Homoide significa recuerdos y Poro Poro es una onomatopeya en japonés para describir el sonido del goteo.
En este caso pueden ser gotas de lluvia o gotas de llanto.
En español recibió dos títulos,
Recuerdos del ayer y Los recuerdos no se olvidan,
Pero es más conocida como libremente fue titulada en inglés,
Only Yesterday.
La idea principal es cómo los recuerdos no vienen a la mente todos a la vez sino poco a poco.
Homoide Poro Poro es la historia de Taeko,
Una mujer de 27 años quien lleva una vida urbana como empleada en una oficina de Tokio.
Todo comienza cuando decide pasar su semana de vacaciones participando de la vida rural donde la familia de su cuñado.
Durante el viaje en tren comienzan a aparecer espontáneamente en su memoria recuerdos de cuando tenía 10 años.
Estas imágenes se presentan en acuarela donde los bordes no están muy definidos pero las emociones de cómo recuerda las situaciones son muy claras e intensas.
Fue fácil identificarme con las pequeñas alegrías,
Frustraciones,
Vergüenzas y tristezas que le vienen a la memoria,
Unas más definitivas que otras para su presente pero todas partes de su ser.
Cada recuerdo que se iba desplegando me daba ideas de cómo esta niña de 10 años con ese espíritu tan alegre,
Expresivo y libre estaba viviendo una vida aparentemente contraria a su personalidad y deseos.
A lo largo de la historia se ve cómo diferentes circunstancias,
Personas,
Creencias y temperamentos con los que vivió fueron llevando a Taeko a ese presente y cómo ese espacio para mirar los recuerdos con una distancia prudente se convirtieron en un gran ejercicio de autodescubrimiento.
El proceso no es fácil pero satisfactorio porque algunos momentos de la niñez esconden razones profundas que nos guían a entender por qué actuamos de cierta manera,
Por qué valoramos ciertas cosas,
Por qué tomamos algunas decisiones,
Por qué percibimos las circunstancias de una manera particular.
Con esa claridad es más fácil apreciar las experiencias,
Recordar lo que nos hace auténticamente felices,
Limpiar,
Hacer las paces con aquello que nos está atando negativamente al pasado y crear nuestro presente y futuro.
Esta película me dio directamente al emotivo ejercicio en la meditación nocturna de Luis Hale en la que nos invita a visualizarnos a la edad de seis o siete años,
A mirar a ese ser profundamente a los ojos,
A reconocer que el único anhelo que hay allí es sentir amor y aceptación propios,
Una imagen que debe permanecer siempre en el corazón.
Los ejercicios que vienen a continuación tienen como objetivo contribuir al autodescubrimiento.
Son una combinación de meditación guiada y de actividad reflexiva.
Para esto te sugiero encontrar un lugar tranquilo y una posición cómoda.
También ten a la mano algo con que escribir y dos hojas de papel.
Cierra tus ojos.
Quiero que te visualices a la edad de seis o siete años.
Mira profundamente los ojos de esa niña o niño.
Mira el anhelo que hay en esa mirada.
Reconoce que sólo hay una cosa que esa persona quiere de ti.
Amor,
Aceptación.
Extiende tus brazos y abraza a ese niño o niña y dile cuánto te gusta cómo es,
Lo maravillosa que es,
Lo hermoso que es,
La capacidad que tiene para desarrollarse,
La fuerza creativa que tiene al interior,
Que se le permite cometer errores mientras aprende,
Que sus sentimientos son legítimos,
Que siempre te encantará y estarás allí para ella o para él.
Así como es necesario dedicar periódicamente tiempo a la limpieza y mantenimiento del lugar donde vivimos o trabajamos,
Es indispensable revisar de qué manera nos estamos comportando con la niña o el niño que todos llevamos dentro.
Vamos a revisar qué mensajes están influyendo en nuestro potencial para reconocer qué tiene realmente sentido para ti y lo que te hace realmente feliz.
Ninguno de nosotros elegiría pasar el tiempo con una persona que lo está criticando o gritando todo el tiempo.
Y si así sucedió en tu niñez,
Es por supuesto muy triste.
Pero si ahora eliges seguir haciendo lo mismo,
Eso es aún más triste.
Ahora deja que ese niño o niña que visualizaste se vuelva muy muy pequeño,
Apenas del tamaño para caber en tu corazón.
Y ponla allí para que cada vez que mires hacia abajo puedas verla mirando hacia ti y puedas darle mucho amor.
Es un buen momento para hacer una limpieza interior,
Para revisar con atención nuestro pasado y examinar algunas certezas por las que nos hemos dejado guiar hasta ahora.
Algunas reglas o mensajes que cuando pequeños nos parecían arbitrarias,
Tal vez hayan adquirido sentido con el tiempo,
E incluso nos sintamos agradecidos por haber crecido bajo ciertos parámetros.
Pero otros pensamientos o creencias que algunas veces consideramos verdaderos,
Tal vez ya no lo sean,
Tal vez ahora son inútiles y ha llegado el momento de descartarlos.
Es importante generar una distancia,
No tiene sentido enfadarse mientras se hace aseo.
Una de las creencias más comunes es el no considerarse suficiente.
¿De dónde viene ese convencimiento?
¿Cómo pasamos de ser un bebé seguro de su perfección y del de la vida a una persona llena de problemas que a menudo duda de su valor y posibilidades?
El siguiente ejercicio nos ayudará a entender objetivamente de dónde pueden venir esas creencias negativas sobre nosotros mismos.
Este ejercicio te tomará mínimo una media hora.
Tómate el tiempo para recordar y hazlo como alguien que observa y documenta los hechos.
Vamos a partir del principio de que cada persona hace lo mejor de acuerdo a la comprensión,
Conciencia y conocimiento que tiene a disposición a cada momento.
Entre más comprensión,
Conciencia y conocimiento ganemos,
Nos comportaremos diferente.
Abre tus ojos.
Toma dos hojas de papel.
En cada una harás una lista y vas a marcarlas como pensamientos que quiero mantener y la otra como pensamientos que quiero descartar.
Comienza recordando los comentarios que escuchaste sobre ti a través de tus padres o la persona o personas adultas con quienes creciste y elige una de las listas para anotarlos.
Qué mensajes escuchaste sobre la vida,
La sociedad,
El trabajo,
El dinero,
Tu cuerpo,
El amor,
Las relaciones interpersonales,
Tus talentos creativos,
Qué restricciones o cosas negativas te decían,
Qué mensajes positivos habías olvidado.
Hazte las mismas preguntas y escribe los mensajes que escuchaste en la infancia que venían de tus familiares,
De tus maestros,
De tus amigos,
De otras personas importantes en tu vida,
De la comunidad en la que vivías,
De las personas que ejercían autoridad sobre ti,
Incluyendo los medios de comunicación.
Tómate el tiempo para escribir esos mensajes,
Sacarlos de la memoria y ponerlos por escrito para verlos.
Presta atención a las sensaciones en tu cuerpo como si necesitaras describirlas sin involucrarte.
Pausa el audio en este momento si así lo necesitas y continúa cuando estés listo.
Si es posible,
Mira los temas de esos mensajes objetivamente e identificarás el origen de algunas creencias que te hacen bien y otras que te limitan.
Esas listas que acabas de hacer son sólo pensamientos.
Conserva aquellos con los que quieres seguir en tu futuro.
Actualízalos con frecuencia y deshazte hoy conscientemente de los negativos porque son el origen de la sensación de no ser suficiente y de aquellas cosas por las que te juzgas con más frecuencia.
Dale gracias a esa lista por haberte permitido conocerte mejor y deséchala.
Reconoce que las creencias que originan esos pensamientos no son tuyas.
Cuando somos pequeños,
Aceptamos como verdad lo que los demás nos dicen y algunas veces nos sigue pasando de adultos cuando atravesamos épocas de vulnerabilidad y la forma más efectiva para conservar o atarse a un problema es culpar a los demás.
De esta manera cedemos todo nuestro poder,
Toda nuestra responsabilidad.
Por el contrario,
La comprensión y la intuición nos ubican por encima del problema y nos permiten tomar en nuestras manos nuestro presente y futuro.
Aquellas personas que nos dijeron cosas negativas en la niñez estaban tan intimidadas y temerosas como tú lo puedes estar ahora.
Se sentían tan desamparadas como algunas veces nos sentimos y sólo podían enseñar lo que ellos aprendieron.
¿Cuánto sabes sobre la niñez de tus padres,
En especial hasta los 10 años?
Si te es posible puedes aprovechar los momentos en familia para preguntarles.
Entre más sepas sobre su infancia te será más fácil comprender por qué actuaron como lo hicieron.
Comprender genera compasión.
Si no te es posible hablar con ellos,
Imagina cómo pudo ser la niñez de ese adulto.
Esto que hacemos ayuda a liberar creencias tóxicas.
No podemos perdonar si no nos perdonamos a nosotros mismos.
Si exigimos perfección a los demás,
Exigimos perfección de nosotros y eso hace la vida muy difícil.
Es momento de imaginar a tus padres uno a uno o a la persona con quien creciste de la misma edad de tu niño anterior.
Cierra tus ojos.
Visualiza a tu madre como una niña de cinco o seis años asustada y buscando amor sin saber dónde encontrarlo.
Extiende tus brazos y abraza a esa niña asustada y ayúdala a sentirse segura.
Dile lo mucho que la amas y que siempre estarás allí para ella,
No importa para qué.
Y cuando esa niña asustada se relaje y empiece a sentirse segura,
Deja también que se haga muy pequeña,
Apenas del tamaño para caber en tu corazón y ponla allí con tu propia pequeña niña o niño para que puedan darse mucho amor.
Ahora permítete visualizar a tu padre como un niño de tres o cuatro años,
Llorando asustado y buscando amor.
Ve las lágrimas rodando por su rostro al no saber a dónde ir.
Así que una vez más,
Extiende los brazos y sostén su cuerpo tembloroso.
Consuélalo y cántale.
Que sienta lo mucho que lo amas.
Las palabras no son necesarias,
Puedes lograr esto sólo haciéndolo sentir lo mucho que lo amas.
Que sienta que siempre estarás allí para él,
Que puede confiar en ti.
Cuando sus lágrimas se sequen y sientas el amor y la paz en su pequeño cuerpo,
Deja que se haga muy pequeñito,
Apenas del tamaño para caber en tu corazón y ponlo allí con los otros dos,
Para que esos tres niños pequeños puedan darse mucho amor y puedas amarlos todo el tiempo.
Tu corazón tiene mucho amor en él y entre más amor compartas y regales,
Más tendrás para compartir.
Feliz día todos los días,
Denise.
Conoce a tu maestro
4.7 (21)
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