
Pausa de Autocuidado
Con esta práctica te invito a hacer una pausa de autocuidado que consiste en 4 pasos: 1. Parar 2. Preguntarte cómo te sientes 3. Descansar en tu vulnerabilidad y conectar con nuestra humanidad común 4. Ofrecerte el autocuidado que necesitas en este momento
Transcripción
Hola soy Ibi Zenia y hoy te invito a practicar conmigo esta pausa de autocuidado.
Consiste en cuatro pasos.
El primer paso es simplemente parar.
Es lo que acabas de hacer,
Parar.
Ralentizar nuestro ritmo frenético ya en sí es una forma de cuidarnos.
El segundo paso es preguntarte cómo estoy ahora mismo,
Cómo me siento,
Dónde está mi mente.
Quizás hay muchos o pocos pensamientos.
Puede que esté atrapado en alguna historia,
Recuerdo,
Preocupación.
��Qué sentimiento es el que predomina en este instante?
Tristeza,
Alegría,
Calma,
Agitación.
¿Y cómo está mi cuerpo?
Dormido,
Despierto,
Tenso,
Relajado.
Quédate unos instantes simplemente observando.
Vamos tan deprisa por la vida que a veces ni tan siquiera nos damos cuenta de que hay quizás alguna tensión,
Dolor o quizás estamos demasiado atrapados en nuestra mente.
El tercer paso es una vez que te des cuenta cómo te sientes ahora mismo en vez de criticarte o juzgarte por algo que quizás no te gusta por esta ansiedad,
Por esta tristeza.
Intenta susurrar un sí,
Aceptar las cosas tal y como son en este mismo instante porque se ha visto que cuanto más nos resistimos más intentamos huir de los sentimientos desagradables,
Más nos atrapan y más fuertes se hacen.
Pero al contrario si adoptas una actitud de aceptación,
Amabilidad,
Paciencia,
Te das cuenta que estos sentimientos son como las olas que vienen y se van,
Aparecen,
Desaparecen.
Pero tú no eres estas olas,
Tú no eres esta tristeza ni esta ansiedad.
Lo que eres es mucho más.
Eres el océano infinito de tu ser capaz de acoger cualquier ola con aceptación,
Amabilidad y calidez.
Ayuda mucho también recordar nuestra común humanidad.
Todos estos sentimientos son normales,
Naturales y humanos.
Todos en algún momento de nuestras vidas hemos sentido tristeza,
Frustración,
Desconfianza.
No estás solo,
No estás sola.
Y en el último paso de esta práctica te invito a ofrecerte un momento de cuidado preguntándote qué necesito ahora mismo,
Qué anhela mi corazón.
Tal vez necesites un abrazo,
Abrázate.
Tal vez necesites que te digan que te quieren,
Que te aprecian.
Ofrécete estas palabras.
Tranquilo,
Tranquilo.
No estás solo.
Estoy aquí contigo.
Estoy aquí para cuidarte.
Yo te quiero.
Y así vamos concluyendo esta pequeña pausa de autocuidado que puedes ofrecerte tantas veces cuantas quieres en tu día a día.
Muchas gracias por compartir tu práctica conmigo hoy.
Namaste
Conoce a tu maestro
4.6 (114)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
