
Escaneo Corporal
Esta práctica de meditación integra cuerpo y mente, entrenando la consciencia sobre nuestras sensaciones para ser capaces de observarlas sin reaccionar. Nos pone más en contacto con nuestro cuerpo y nos ayuda a descubrir donde acumulamos tensiones. Si piensas en tu cuerpo como un instrumento musical, el escaneo corporal es una forma de afinarlo. Espero que la disfrutes. Gracias por estar aqui.
Transcripción
Aquí y ahora,
Nada que hacer,
Ningún sitio a donde ir.
Has decidido dedicarte este tiempo sólo para ti,
Para tu cuidado y tu bienestar.
Hoy vamos a dedicarlo al escaneo corporal.
Esta práctica es mejor hacerla tumbada,
Boca arriba.
Ponte cómoda en un lugar donde te sientas cálida y tranquila.
Puedes acostarte en tu cama,
Directamente en el suelo,
En una alfombra,
Donde tú quieras.
Envuélvete en una manta si te sientes más cómoda.
Colócate y cierra los ojos.
Separa las piernas a la altura de las caderas y los brazos extendidos con las palmas mirando hacia arriba.
Tómate unos minutos para tomar conciencia de las sensaciones físicas de tu cuerpo,
Especialmente las del tacto,
O la presión,
Donde tu cuerpo hace contacto con lo que sea sobre lo que estés acostada.
Recuerda que este es un momento para despertarte en lugar de dormirte.
Es un momento para estar plenamente consciente de tu experiencia tal y como es,
No como crees que debería de ser.
No debes intentar cambiar la forma en la que te sientes,
Ni siquiera para estar más relajada o tranquila.
La intención de esta práctica es traer la conciencia a todas y cada una de las sensaciones mientras enfocas tu atención en cada parte de tu cuerpo.
A veces es posible que no sientas ninguna sensación.
Si ese es el caso,
Simplemente reconócelo.
No hay necesidad de tratar de imaginar sensaciones si no las hay.
Acepta lo que sucede,
Sin intentar cambiar nada.
Permítete sentir las sensaciones si así están y vívelas tal cual son.
En la práctica pueden aparecer sensaciones físicas,
Como hormigueo,
Pinchazos,
Tensión,
Picor,
Dolor.
O quizá emocionales,
Como impaciencia,
Ganas de querer parar,
Aburrimiento,
Incomodidad,
Miedo,
Alegría,
Frustración.
Y aparecerán,
Por supuesto,
Pensamientos,
Porque es imposible dejar la mente totalmente en blanco.
Quizá haya personas con mucha experiencia en la técnica que sean capaces de dejar en blanco su mente,
Pero en la mayoría de los mortales difícilmente lo podemos conseguir.
Durante la técnica nos pueden venir a la mente todo tipo de pensamientos,
Emociones,
Positivas,
Neutras.
Acepta lo que sucede,
No intentes cambiar nada.
El escaneo corporal nos ayuda a integrar cuerpo y mente.
Entrenamos la consciencia sobre nuestras sensaciones para ser capaces de observarlas sin reaccionar.
Nos pone más en contacto con nuestro cuerpo.
Nos ayuda a gestionar mejor nuestras emociones y hacernos conscientes de estas sensaciones corporales.
Descubrimos las zonas donde acumulamos tensiones.
Desarrollamos la tranquilidad y la curiosidad.
Colócate de nuevo si estás incómoda,
Cierra los ojos y empieza a ser consciente de tu respiración ahora,
Tal cual es,
No intentes cambiarla.
Lleva la conciencia a tu respiración.
Y en cada exhalación permítete hundirte un poco más en la superficie en la que te encuentras.
Cogemos aire y a medida que exhalamos nos hundimos más y más.
Y ahora lleva tu atención a los dedos del pie izquierdo,
A la planta del pie,
Al talón que roza con la superficie en la que estás apoyada y subimos hacia el tobillo,
Gemelo izquierdo,
Espinilla,
Rodilla,
Todo el muslo,
La cadera y la ingle.
Lleva tu atención a toda la extremidad izquierda,
A toda la pierna izquierda.
Si notas alguna sensación sé consciente de ella y con amabilidad y sin juicio déjala ir.
Y ahora centra tu atención en los dedos del pie derecho,
En la planta,
En el talón,
Subimos hacia el tobillo,
Gemelo derecho,
Espinilla,
Rodilla,
Todo el muslo derecho,
La cadera y la ingle.
Y nota toda tu pierna derecha y como poco a poco va pesando cada vez más y se va hundiendo.
Ahora las dos piernas están completamente relajadas.
Si durante la práctica aparecen pensamientos sé consciente de ellos y déjalos ir con amabilidad y sin juicio.
Ahora lleva tu atención a la parte pélvica,
A la zona de los genitales y a los glúteos y percibe si en estas zonas hay alguna sensación.
Si es así,
Obsérvala y déjala ir.
Y si no ocurre nada,
No pasa nada,
No estamos buscando nada en concreto,
Simplemente vivimos la práctica tal cual es.
Ahora vamos a llevar la atención a la parte baja de la espalda y vamos a hacer el recorrido mentalmente por toda la espalda,
Toda la columna vertebral de abajo hacia arriba.
Esta es una zona que ya sabes que tiene mucha carga emocional,
Que nos genera tensión,
Contracturas,
Dolores.
Percibe si hay alguna sensación en la espalda y si es así lleva el aire directamente hacia esa zona donde sientes dolor o tensión.
Inhalas y al exhalar relajas poco a poco esa parte de espalda que te molesta.
Vuelve de nuevo a coger aire por la nariz lentamente y llévala hacia esa zona de la espalda y ahora suelta lentamente y relaja.
Notas como poco a poco tu espalda se va hundiendo y se va relajando cada vez más.
Ahora vamos a pasar a la parte frontal,
A la zona del abdomen.
Coge aire por la nariz hinchando el abdomen como si fuese un globo.
Y relaja y suelta.
Puedes percibir en esta zona sensación de pesadez o de ligereza o de plenitud o quizá nada.
Todo está bien tal cual es.
Cogemos aire de nuevo hinchando el abdomen y expulsamos lentamente.
Vamos a ir subiendo y llevando la atención a las costillas y al pecho.
Esa zona donde sabes que están los pulmones y también tu corazón.
Si estás muy concentrada incluso puedes notar el latido de tu corazón.
A veces esto ocurre cuando estamos incluso un poquito nerviosas.
También en esta zona es la zona emocional así que puede aparecer tristeza,
Miedo,
Alegría,
Amor.
Percibe si hay alguna emoción,
Obsérvala y sin intentar cambiar nada déjala ir.
Ahora lleva tu atención a la mano izquierda,
A los dedos,
A la palma,
A la muñeca y vamos subiendo por el antebrazo,
El codo y el brazo.
Percibe todo tu brazo izquierdo que a pesar de no moverlo sabes que lo tienes ahí.
Sientes esa energía y ahora lleva tu atención a los dedos de la mano derecha,
A la palma,
A la muñeca.
Subimos por el antebrazo,
El codo y el brazo y notas todo tu brazo derecho.
Tu cuerpo cada vez pesa más y más y se hunde cada vez más sintiéndose cada vez más relajado.
Coges una respiración lenta,
Inhalas,
Mantienes y exhalas lentamente por la nariz.
Ahora vamos a mover la atención a los hombros.
Esta también es una zona donde suele haber tensiones,
Dolores,
Porque en esta zona suele haber frustraciones,
Puede haber miedos,
Responsabilidades,
Carga.
¿Qué percibes en estas zonas,
En tus hombros?
Si sientes molestias de manera consciente coges aire y las llevas hacia esas zonas que te molestan.
Inhalas y exhalas lentamente soltando tensión.
Poco a poco los hombros notas que se van hundiendo más y más.
Coges de nuevo aire por la nariz,
Inhalas y exhalas soltando tensión.
Ahora vamos a dirigir la atención al cuello,
A la zona de la garganta,
La zona de la comunicación,
De lo que queremos decir o de lo que no decimos para evitar conflictos,
Para evitar discusiones.
¿A veces sientes una carga en esa zona o quizá no?
Observa,
Acéptalo sin intentar cambiar nada y con amabilidad déjalo ir.
Si durante la práctica aparecen pensamientos ya sabes qué hacer.
Los observas,
Eres consciente de ellos y vuelves tu atención a la práctica.
Vamos a seguir subiendo ahora por el maxilar,
Por todo el mentón.
También es una zona que se carga.
Separa ligeramente los labios para soltar esta zona.
Subimos hacia los pómulos,
Los ojos y la frente.
Si sientes dolor de cabeza,
Percibe dónde está,
En qué punto exacto está.
¿En el centro?
¿Arriba?
¿A un lado?
Cuando sepas dónde está,
Si tienes dolor,
Coges aire y lo llevas hacia esa zona.
Inspiras y al exhalar relajas.
Imagina como una luz blanca que al inhalar va hacia ese punto doloroso y al exhalar salir hacia afuera.
Coge de nuevo aire y exhala.
Sientes tu cuerpo totalmente relajado y pesado y ahora vas a llevar tu atención a la parte alta de la cabeza,
A la coronilla.
Quizá pueda haber vibraciones,
Sensaciones de frío,
De calor,
Ligereza o quizá nada.
Sea lo que sea,
Todo está bien.
Siente tu cuerpo como un todo,
Conectado completamente contigo con tu ser esencial y ahora te invito a que tomes dos respiraciones lentas y que respires a través de tu cuerpo como un todo,
Aportándole a cada célula de tu cuerpo el oxígeno que necesita para vivir,
Para que realice sus funciones vitales,
Para que tú estés bien y exhala.
Te sientes muy bien,
Te sientes conectada.
Ahora ya sabes qué zonas del cuerpo tienes tensiones o cargas emocionales.
Has sido consciente de ello en esta práctica.
Antes de terminarla agradecete el tiempo que te has dedicado.
Es un tiempo que te has dedicado a ti,
A cuidarte,
A mimarte.
Agradecételo y ahora poco a poco y a tu ritmo comienzas a mover los dedos de los pies,
Los dedos de las manos,
Incluso te estiras,
Te desperezas y poco a poco abres tus ojos y vuelves a la aquí y a la ahora.
Conoce a tu maestro
4.7 (163)
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