
Reconocer Lo Agradable
En esta práctica reconectamos con los aspectos placenteros de lo cotidiano, cultivando una mirada de aprecio y gratitud hacia las sensaciones más simples y sutiles. Al hacerlo, entrenamos la mente para equilibrar su tendencia natural a fijarse más en las experiencias negativas, suavizando poco a poco este sesgo y propiciando un estado emocional mas estable.
Transcripción
Reconocer lo agradable En esta meditación exploramos cómo reconocer y acoger aquello que resulta agradable en nuestra experiencia,
Equilibrando la tendencia natural de la mente a engancharse más en lo difícil.
Adopta una postura cómoda y estable.
Nota como el cuerpo se apoya en la superficie que te sostiene,
Sintiendo el contacto y el peso que desciende.
Permite que la musculatura vaya soltando tensión hacia abajo,
Como si el suelo ofreciera un apoyo amable.
Poco a poco llevamos la atención a la respiración.
Observa el aire entrando,
El aire saliendo,
Sin intervenir.
Deja que cada ciclo respiratorio te vaya sentando un poco más en este momento.
Desde aquí,
Ampliamos la conciencia a otras sensaciones físicas.
Percibe la temperatura del aire en la piel,
El roce de la ropa,
Cualquier sensación que destaque.
Recorre el cuerpo con curiosidad,
Notando lo que está vivo ahora mismo.
Antes de abrirnos a lo agradable,
Observa si hay algo en tu experiencia que genere resistencia o rechazo.
Puede ser una emoción,
Un pensamiento,
Una incomodidad física.
Llévalo a la respiración,
Inhalando conciencia y exhalando suavidad.
Permite que todo sea emecido por una respiración amable.
Desde esta base de amabilidad empezamos a dirigir la atención hacia cualquier sensación agradable presente.
Puede ser algo muy sutil,
Una zona relajada del rostro,
El vaivén de la respiración,
La calidez de las manos,
La sensación de estar aquí.
No busques nada especial,
Deja que lo agradable se revele por sí mismo.
Quizá note satisfacción por permitirte reconocer lo placentero sin necesidad de que la experiencia sea distinta.
O tal vez encuentres agradable simplemente observar sin juzgar.
Sea lo que sea,
Permite que esté.
Descansa en una conciencia abierta.
Deja que las sensaciones agradables surjan,
Cambien,
Desaparezcan.
Observas naturaleza cambiante,
Como olas que vienen y van.
Si te cuesta encontrar algo agradable,
No te critiques,
Observa si puedes cultivar una actitud amable hacia lo que está aquí.
Recuerda que estamos aprendiendo a reconocer sensaciones placenteras sutiles,
Incluso ordinarias,
Aunque parezcan pequeñas,
Tienen valor.
Si la mente se dispersa,
Reconoce ese movimiento con suavidad.
Felicítate por darte cuenta y vuelve a la sensación agradable o a la respiración.
Una y otra vez,
Con paciencia y amabilidad.
Antes de concluir,
Te invito a recordar algunos motivos por los que puedas sentir gratitud en este momento.
No hace falta que sean grandes cosas,
Quizá una conversación reciente,
Un gesto amable,
El simple hecho de poder respirar,
Sentir,
Estar vivo.
Cada vez que recuerdes algo que agradeces,
Di internamente,
Gracias.
Vamos a ir concluyendo con esta práctica,
Ampliando la conciencia al cuerpo,
A nuestro peso sobre la tierra,
A la respiración en continuo movimiento,
A los sonidos.
Permite que esta mirada apreciativa y agradecida te acompañe el resto de tu día,
Reconociendo lo placentero y lo bello que normalmente pasas por alto.
Cuando lo sientas,
Empieza a mover suavemente manos y pies,
Y cuando sea adecuado para ti,
Abre los ojos.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
