
Conexión con mi Intuición
Nuestra intuición está ligada con nuestra sabiduría universal. Con la energía de todo lo que es y existe en este universo. Todos siempre sabemos lo que nos hace bien y lo que no, solo que hemos aprendido a callar esa voz interna, y escuchar más lo que hay en el exterior. Es momento de retomarnos a nosotros mismos, de permitirnos que la vida fluya mucho más fácil, aprender a saber cómo es sentirse bien con nuestra vida y cómo alejarnos de lo que no nos aporta vida.
Transcripción
Hola,
Para esta meditación vamos a trabajar nuestra intuición,
La conexión con nuestra intuición.
Te voy a pedir que utilices el mudra de la intuición,
Que lo coloques sobre tus rodillas,
Con tu espalda erguida,
En una posición serena,
Pero concentrada.
Y quiero que comiences a respirar por la nariz,
Inhalando profundo,
Sosteniendo un segundo,
Y exhalas por la nariz.
Inhala,
Exhala.
Siente como en cada inhalación,
Tu cuerpo comienza a reaccionar a ese oxígeno,
Se comienza a relajar,
Y con tu intención dale la orden a tus células de relajarse,
De absorber al máximo este oxígeno.
Visualiza que ese oxígeno viene cargado de una luz azul,
Y esa luz azul la puedes ver en la punta de tu nariz.
Y ahora quiero que pongas tu lengua lo más atrás que puedas,
Con la punta hacia arriba y hacia atrás,
Estirando el músculo central de la lengua.
Y trata de dejar en esa posición lo más que puedas,
Con tus ojos cerrados,
Pero tu mirada hacia la punta de tu nariz.
Trata de mantenerte así el resto de la meditación.
Inhala,
Exhala.
Vas a ver arriba de tu cabeza como una llama,
Como si fueras una vela,
Que tiene su llama encendida encima de su coronilla.
Y puedes ver que esa luz comienza a esparcirse por todo tu cuerpo hacia abajo,
Como si la cera de la vela se estuviera derritiendo,
Y esa luz puede entrar en cada parte de tu cuerpo por tu piel.
Siente su calor como cae poco a poco por tu cuello,
Por tus hombros.
Siente la fuerza del fuego,
Ese calor y esa energía que rodea tus brazos,
Tus manos.
Baja tu pecho,
Por tu espalda,
Y cada vez baja más y más,
Hasta llegar a tus piernas y a tus pies.
Y te das cuenta que al llegar a tus pies,
Esa luz empieza a crear unas raíces muy delicadas,
Pero fuertes,
Que empiezan a buscar esa conexión con la madre tierra.
Permite que esas raíces busquen ese lugar indicado de conexión con Gaia,
Nuestra madre.
Y esa energía de la tierra regresa por la planta de tus pies,
Sintiendo su poder,
Toda su energía.
Y te puedes ver sentado en un bosque rodeado de la naturaleza,
Y te das cuenta que tú formas parte de ese bosque,
Que es como si tú fueras un arbolito.
Entre todos esos más que están en ese bosque,
Eres un árbol muy iluminado,
Y puedes ver desde tu nariz en esa luz azul,
Como si tuvieras un mar,
Que te permite ver todo lo que hay en el mundo del agua.
Te das cuenta que a pesar de que tienes raíces,
De que estás muy conectado con esa parte de la tierra,
Tu visión te permite ir a cualquier lugar,
Que puedes llegar a ese mundo del agua o del cielo.
Puedes ir a donde tú quieras ir.
Puedes ver todo lo que tú desees.
Puedes ver que tu campo de visión es infinito,
Y ese campo de visión está conectado con tu corazón,
Con todo tu cuerpo,
Con todo lo que tú eres.
Y en este momento vas a poder descubrir cómo es que ese campo de visión,
Que te permite ver aquello que tú quieres y necesitas ver,
Se conecta con tu cuerpo físico.
Quiero que le preguntes a tu tercer ojo,
A tu intuición,
A ese campo de visión,
Cómo es que vas a saber qué es lo mejor para ti.
En qué parte de tu cuerpo,
Cuando te hagas esa pregunta,
Vas a poder saberlo con certeza.
Pregúntate y siéntelo.
¿En qué parte de mi cuerpo puedo ver reflejada la respuesta de mi intuición?
Puede ser que la sientas más en tu pecho,
En el estómago.
A lo mejor sientes algo en tu cabeza.
Reconócelo.
Ahí yace tu sabiduría.
Nuestra sabiduría siempre está dentro de nosotros,
Pero se nos olvida darnos cuenta de qué tan conectados estamos con todo lo que nos rodea y cómo todo eso que nos rodea nos está hablando todo el tiempo.
Desde tus raíces,
Desde el aire,
La vegetación,
El fuego,
La luz,
Todo lo que representa,
El agua,
El fluir.
Date cuenta de lo mucho que ya sabes,
De lo que siempre has sabido y ahora lo estás recordando.
Enfócate en esa luz azul en la punta de tu nariz y comienza a respirar.
Si no has soltado la lengua,
La puedes soltar ahora y siente como un flujo de información,
De conocimiento infinito entra como una cascada por tu coronilla.
No te preguntes que simplemente deja que fluya.
Permite que el conocimiento y la sabiduría que necesitas en este momento llegue a ti,
Que se conecte con tu cuerpo,
Que entre a todas tus células y de esta manera vas a poder acudir a toda esta información en el momento que lo necesites.
Ya está ahí para ti,
Es tuya.
Da gracias por esta conexión,
Por este espacio que has creado para ti y para todos los que te rodean porque desde este espacio de conexión te permites fluir y permites que todo lo que está a tu alrededor fluya de una mejor manera.
Regresa poco a poco sintiendo tu cuerpo,
Respirando por la nariz,
Exhalando por la nariz.
Cuando estés listo,
Puedes abrir tus ojos.
Feliz práctica.
Conoce a tu maestro
4.7 (260)
Reseñas Recientes
More from Ana Sofia Chufani
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
