
El jardín de la calma – cultivar paz en tu interior
Esta meditación guiada te lleva a un jardín interior donde todo florece a su ritmo. Un lugar luminoso, lleno de vida, donde puedes descansar, regenerarte y sembrar paz dentro de ti. Mediante una visualización suave y un enfoque en el cuerpo y el corazón, cultivarás una sensación de calma, presencia y amor propio. Ideal para empezar o cerrar el día con ligereza, o cuando necesites reconectar con tu luz más amable. Forma parte de la serie “Lugares de calma interior”, un recorrido por paisajes simbólicos que viven dentro de ti.
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido a este espacio.
Busca una postura cómoda.
Puede ser sentada o recostada como te sientas más a gusto esta noche.
Tómate unos segundos para sentir el cuerpo desde dentro,
Para escuchar cómo está ahora,
Sin juicio,
Solo estando con lo que hay.
Cierra los ojos si lo sientes y comienza a observar tu respiración.
No hace falta cambiar nada,
Solo acompáñala.
Inhalas y exhalas.
Lentamente deja que el aire entre un poco más profundo y que salga suave,
Como si fuera soltando el peso del día.
Siente el peso del cuerpo apoyado,
La temperatura del aire en la piel,
El contacto de la ropa con tu cuerpo,
Con el suelo o la superficie donde estás.
Con cada exhalación el cuerpo se afloja un poco más.
Los hombros,
La mandíbula,
El espacio entre las cejas,
Todo empieza a descansar.
Estás aquí y puedes soltar todo aquello que no necesites,
Liberando cualquier tensión que aún quede en el cuerpo.
Nada más importa ahora.
Imagina que poco a poco te levantas desde donde estás y frente a ti aparece un sendero que se abre entre la hierba alta,
Formado por la luz suave de la luna.
Es de noche y la luna en lo alto te acompaña con su presencia tranquila.
No brilla con fuerza pero lo ilumina todo con un resplandor blanco,
Cálido,
Envolvente.
Te observa sin juicio,
Te guía sin decir nada,
Sólo está,
Como si te recordara que puedes descansar.
Das los primeros pasos por ese sendero.
La hierba terdoza suavemente los tobillos al caminar y con cada paso sientes como algo en ti empieza a quietarse,
Como si cada paso te llevara más hacia adentro y el silencio a tu alrededor se hiciera más y más profundo.
El camino te lleva hacia un jardín,
Un espacio íntimo,
Protegido,
Lleno de calma.
Tal vez lo has imaginado antes o tal vez se va formando ahora a medida que avanzas.
No importa cómo se vea,
Este jardín es sólo tuyo y está vivo.
Puedes observar qué forma tiene,
Qué plantas lo habitan,
Si hay flores,
Piedras,
Agua,
Árboles y en algún rincón sientes como el aire se llena de un aroma delicado.
Es el perfume del árbol de la dama de noche que florece cuando todo duerme y deja en el aire una nota dulce y suave que parece abrazarte.
Siente la atmósfera,
El aire es fresco,
El suelo es firme y la luna sigue ahí justo encima de ti,
Acariciando todo con su luz como si cuidara de cada detalle.
Este es tu espacio de calma,
Tu refugio,
Tu noche interior.
Estás dentro del jardín,
Todo está en calma y sientes que de forma natural el lugar empieza a ofrecerte lo que necesitas.
Frente a ti aparece un pequeño lago en calma,
El agua es clara,
Suave,
Como si contuviera un silencio antiguo y vibrara en calma bajo la luna.
Te acercas y sin pensarlo mucho te permites entrar poco a poco en esa agua suave y templada,
Tal vez solo los pies o tal vez el cuerpo entero.
Como lo necesites hoy,
Siente como el agua te sostiene,
Como la luz de la luna te recorre,
Limpiando con delicadeza cada parte de ti.
No solo limpia el cuerpo,
También se lleva pensamientos que ya no necesitas,
Emociones que pesan,
Dudas,
Exigencias,
Tensiones.
No hace falta entenderlo todo,
Solo permitir que se suelte,
Como si el agua y la luna supieran lo que tú ya puedes dejar ir.
Tal vez sientes una brisa suave acariciando tu piel y completa ese proceso,
Como si la noche entera trabajara contigo.
Siente como algo se aclara por dentro,
Como el silencio se vuelve más y más profundo y todo en ti se ablanda.
El aroma de la dama de noche sigue flotando en el aire,
Envolviéndolo todo con su dulzura nocturna.
Tómate un momento para quedarte aquí sin hacer nada,
Solo dejando que el cuerpo,
El corazón y la mente se limpien,
Se calmen,
Se renueven.
Estás siendo sostenida,
Estás en un espacio seguro y todo está bien.
Poco a poco el jardín se va quedando más quieto,
Como si también descansara contigo.
Nada ha cambiado afuera,
Pero algo dentro de ti se siente distinto.
Sientes más espacio,
Más silencio,
Más claridad.
La luna sigue ahí y su luz ahora no solo te rodea,
Sino que también parece estar dentro de ti.
Inhala suave y siente como esa luz entra por la parte alta de tu cabeza y se dirige lentamente hacia el centro de tu pecho.
Exhala y deja que esa luz se expanda desde el corazón hacia todo tu cuerpo.
Vuelve a inhalar y deja que esa luz te llene con calma.
Exhala y permite que se extienda aún más,
Como una caricia interna,
Cálida y luminosa.
Una vez más,
Inhala la luz,
Exhala espacio,
Claridad,
Suavidad.
Te quedas en quietud unos momentos más y si lo sientes puedes llevar la mano al pecho y repetir internamente con suavidad esta frase tres veces.
Dejo ir lo que ya no necesito,
Me renuevo con suavidad.
Este espacio es tuyo,
Este jardín vive en ti y puedes volver siempre que lo necesites.
Ahora ya sabes el camino y cada vez que lo recordes algo dentro de ti se hace más claro.
Permanece unos instantes más aquí,
Sintiendo todo lo que te acompaña ahora y poco a poco cuando lo sientas puedes ir llevando tu atención de nuevo al cuerpo,
Al contacto con el suelo,
Al ritmo de tu respiración,
A las sensaciones presentes.
Si te apetece haz algún movimiento suave,
Un estiramiento lento,
Una respiración más profunda y cuando estés lista puedes abrir los ojos con calma,
Sin prisa.
Llévate contigo esta calma,
Como una semilla que sigue contigo mientras duermes o mientras vuelves a tu día.
Gracias por confiar en este viaje,
Descansa y deja que tu luz se quede contigo.
Namasté.
Conoce a tu maestro
5.0 (2)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
