
El Perdón
Perdonar no significa exhonerar de responsabilidad. No es un actor altruista. Y desde luego, no es fácil. Perdonar requiere ser capaz de dejar ir aquello que nos duele, soltar lo que no creemos que podemos soltar. Pero es la única manera de seguir adelante. Esta meditación no pretende ser una solución inmediata, ni mucho menos, pero sí un ejercicio honesto de compasión (hacia el otro y hacia uno mismo) que espero te ofrezca herramientas para soltar aquello que no te permita avanzar.
Transcripción
Ejercicio de meditación guiado por Natalia Berlanga.
Inspirado en las meditaciones del perdón de Jack Kornfield.
En esta meditación vamos a trabajar el perdón.
Es importante que comprendas que no podemos obligarnos a perdonar.
Así que no te preocupes si no consigues soltar todo de una vez.
Es un proceso,
Dependiendo de la situación,
Que puede llevar tiempo.
Al crear la intención de perdonar,
De dejar ir aquello que nos mantiene prisioneros,
Estamos dando permiso a nuestro corazón a abrirse.
Dale tiempo y,
Sobre todo,
Recuerda apoyarte siempre en tu compasión.
Vamos a explorarlo juntos.
Siéntate cómodamente en tu postura de meditación.
Toma una respiración profunda,
Soltando cualquier tensión en la exhalación.
Permite que tu respiración vuelva a su ritmo normal.
Cierra los ojos y da un momento a tu mente para que se calme.
Centra tu atención en la zona del corazón.
Si te ayuda,
Pon la mano sobre esa zona suavemente,
Como si ofrecieras calor y apoyo.
Piensa en alguien a quien hayas podido hacer daño.
Imagina a esa persona frente a ti en tanto detalle como puedas.
En voz baja di su nombre y dile.
En la medida en la que te haya hecho daño,
Por miedo,
Por rabia o por mi propio dolor,
Te pido perdón.
Te pido perdón.
Te pido perdón.
Sea lo que sea lo que surja,
Acógelo con una mirada amable llena de compasión.
Como te habrás dado cuenta,
En la mayoría de los casos quien más necesita nuestro perdón somos nosotros mismos.
Desde esta misma compasión,
Desde el espacio abierto de tu corazón,
Ofrécete estas frases.
En la medida en la que me he hecho daño a mí mismo,
Ya sea por acción o inacción,
Por mi propio dolor o por mi rabia,
Me permito perdonarme.
Me perdono.
Me perdono.
Por último,
Elige a alguien que te haya hecho daño o a quien sientas que no has perdonado.
De nuevo trata de imaginar a esa persona frente a ti con el máximo detalle posible y dile,
En la medida en la que me has hecho daño,
Desde tu propio dolor,
Miedo o rabia,
Te ofrezco mi perdón.
Te perdono.
Te perdono.
Si estas palabras te resultan incómodas o no te sientes preparado para ofrecer tu perdón,
Puedes decir,
Tengo la intención de perdonarte.
Quédate con lo que surja.
Tal vez te asalten grandes emociones o tal vez te sientas falso repitiendo estas frases.
Es posible que sientas que la otra persona no te perdonaría o puedas apreciar cierta resistencia en ti.
Como siempre,
Recuerda que lo importante es darse cuenta,
Acoger lo que llega con compasión amorosa,
La culpa,
La rabia,
El dolor o la frustración al no experimentar lo que se esperaba y también la calma y la ligereza que se aprecia en una mente más calmada.
Lo ideal sería que pudieras integrar esta práctica dentro de tu rutina de meditación o que puedas acceder a ella cuando te asalten emociones o situaciones que requieran de tu perdón.
Cuando estés preparado,
Toma un par de respiraciones profundas y abre los ojos.
Conoce a tu maestro
4.8 (352)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
