
Calmando tu Niña/o Interior
El trabajo con nuestro/a niño/a interior es un paso necesario en nuestro proceso de crecimiento personal. Las heridas que guarda ese ser pequeño se pueden sanar entregándole protección, cariño y seguridad, y que ahora que somos grandes, se lo podemos dar. Te animo a reencontrarte con ese pequeñito ser que tienes dentro, y que está deseando recibir tu visita.
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido a esta nueva meditación del programa Yo en Casa.
La meditación de hoy es muy especial porque vamos a trabajar con nuestro niño o niña interior.
Cuando quieras,
Acomódate en tu asiento de meditación y comenzamos.
Revisa si tu postura puede acomodarse un poquito más,
Si puedes hacerla un poco más confortable.
Relaja los hombros,
Las piernas y suaviza el gesto de tu cara.
Lleva la atención al entrecejo y aquí conecta con tu respiración mientras mantienes la atención en el entrecejo.
Quizá puedas sentir cuando inhalas una leve expansión de la zona del entrecejo y cuando exhalas una sutil relajación en esta misma área.
Percibe desde la altura del entrecejo la quietud de tu cuerpo y ahora vuelve al entrecejo y simplemente sigue los puntos que voy a ir diciendo de tu cuerpo.
Entrecejo,
Labio superior,
Lengua,
Centro de la garganta,
Centro del pecho,
Ombligo,
Pubis,
Coxis,
Articulación sacral,
Final de tu espalda,
Vértebras lumbares,
Vértebras dorsales,
Toda la columna,
Vértebras cervicales,
Parte posterior del cráneo,
Parte alta del cráneo,
Entrecejo,
Hombro derecho,
Codo derecho,
Muñeca derecha,
Dedos de la mano derecha,
Muñeca derecha,
Codo derecho,
Hombro derecho,
Hombro izquierdo,
Codo izquierdo,
Muñeca izquierda,
Dedos de la mano izquierda,
Muñeca izquierda,
Codo izquierdo,
Hombro izquierdo,
Cadera derecha,
Rodilla derecha,
Tobillo derecho,
Dedos del pie derecho,
Tobillo derecho,
Rodilla derecha,
Cadera derecha,
Cadera izquierda,
Rodilla izquierda,
Tobillo izquierdo,
Dedos del pie izquierdo,
Tobillo izquierdo,
Rodilla izquierda,
Cadera izquierda,
Parte superior del cráneo,
Parte posterior del cráneo,
Vértebras cervicales,
Garganta,
Lengua,
Labio superior,
Entrecejo,
Entrecejo,
Labio superior,
Lengua,
Garganta,
Centro del pecho.
Te vas a quedar ahora en el centro del pecho.
Y quiero que te sumerjas hacia el interior de este.
Y ahora,
En este espacio,
Quiero que lleves tu mirada hacia el pasado,
Como si de una pantalla de cine se tratara en el centro del pecho.
Quiero que visualices un espacio para ver a la niña o el niño que tú fuiste.
Observa a qué edad tiene,
Si está en movimiento,
Si está en inquietud,
Y trata de ver o de percibir cómo se siente cuando somos pequeños.
Nuestras emociones no son algo fácil de controlar y más bien nuestras emociones nos dominan.
Tenemos una necesidad muy grande de ser queridos,
De sentir protección,
Y esto a veces nos deja una huella inconscientemente que puede que arrastremos hasta nuestra edad adulta.
Vuelve a mirar a tu niño o niña interior y date cuenta de si está sufriendo o tiene alguna herida por sufrir,
Bien sea por una percepción del amor que recibe incompleta,
Bien sea porque realmente no recibió el cariño que necesitabas,
Quizá algún complejo o alguna situación conflictiva que no pudo superar.
Sea lo que sea,
Ahora ya eres adulta.
Y quiero que vayas a ese niño o niña y lo abraces con un amor incondicional.
Si te apetece puedes hacer el abrazo físicamente,
Te puedes dar un otro abrazo,
O puedes poner las manos sobre el corazón para sentir más real ese abrazo.
Visualízate yendo a ese pequeño ser,
Abrazándolo y dejándolo que ocurra lo que tenga que ocurrir.
Percibe si tus sensaciones,
Tu percepción de tu energía interior se siente distinta.
Puedes hablarle a tu niño o niña interior,
Decirle las cosas que necesita escuchar,
Esas cosas que en ese tiempo no podías saber.
Y vamos a ir volviendo,
Pero recuerda,
Ya sabes cómo conectar con tu niño o niña interior,
Así que cuando quieras puedes volver a este refugio y darle un poco más de amor.
Y para ir saliendo,
Le puedes hacer una caricia en la mejilla o le puedes revolver un poco el pelo y te vas alejando,
Dejándole tranquilo o tranquila.
Y comienzas a respirar de una forma profunda,
Llenando tu pecho,
Llenando tu abdomen y vaciándote por completo.
Y lentamente empieza a percibir las sensaciones físicas de tu cuerpo,
Los estímulos del exterior,
Como sonidos,
Sensaciones táctiles de contacto con la ropa,
Con el suelo,
Con tu manta.
Y lleva la atención hacia las fosas nasales,
Percibiendo el aire entrar y salir.
Y cuando quieras,
Vas a juntar las palmas de las manos,
En una inhalación las vas a llevar al entrecejo y exhalando,
Las devuelves a tu corazón e inclinas la cabeza ante él.
La sesión de meditación acaba aquí.
Pero la meditación,
Si tú quieres,
Continúa.
Muchísimas gracias.
Conoce a tu maestro
4.5 (620)
