
Autocuración
Vamos a preguntar a cada parte concreta de nuestro cuerpo por una enfermedad o dolor, bloqueo o malestar, pregunta a esa parte de su cuerpo si tiene algún mensaje. Pregúntele si hay algo que deba comprender o hacer, ya sea en ese mismo momento o en su vida en general.
Transcripción
Esta meditación puede ayudarnos a descubrir la causa subyacente de alguna enfermedad,
Dolencia o bloqueos que podemos tener en nuestro cuerpo y así liberarlo para ayudar a sanar y encontrarnos en un estado de bienestar,
Paz,
Tranquilidad civil,
Felicidad.
Las afirmaciones que puedes realizar durante esta meditación en los momentos que vamos a concentrarnos en cada parte de nuestro cuerpo pueden ser de la clase de me estoy amando y curando a todos los niveles,
Espiritual,
Mental,
Emocional y físicamente.
Puedo estar aprendiendo a cuidarme bien.
Merezco gozar de buena salud y sentirme bien.
Sentirse bien es algo natural.
Estoy rebosante de salud y energía.
Amo,
Acepto mi cuerpo.
Estoy lleno de vitalidad.
Mi cuerpo está equilibrado y en perfecta armonía con el universo.
Doy gracias por mi creciente vitalidad,
Belleza y salud.
Vamos a tumbarnos en una posición cómoda y a respirar profundamente tres veces.
Imagina ahora una luz dorada de energía curativa que rodea tu cuerpo.
Siéntela y notas cómo se forma uno con tu cuerpo.
Cómo te inunda y te atraviesa,
Cómo te roza y acaricia.
Vamos a preguntar a cada uno de nuestras partes del cuerpo qué ocurre,
Si hay alguna enfermedad o algún dolor,
Algún bloqueo o malestar y vamos a escuchar nuestro cuerpo.
Vamos a aprender a comprenderlo.
Si obtienes alguna respuesta haz lo posible por comprenderla y realizarla y si no tienes ninguna respuesta continuamos con el proceso de meditación porque a lo mejor aparecerá más adelante o a lo mejor de una forma distinta a lo que esperábamos.
Sencillamente en ese momento envía energía afectuosa y curativa basada en el amor.
Cualquier sensación incómoda que encuentres dilúyela en amor liberándola en esta energía dorada que te rodea en este momento.
Vamos a comenzar por los pies,
Vamos a respirar en ese punto sintiendo cómo se inundan de esta luz dorada.
Permanece atento a las palabras,
Imágenes o sentimientos que puedan aparecer cuando concentramos nuestra atención en los pies mientras son inundados en esta energía dorada.
Ahora nos centramos en el tobillo.
Respiramos esta energía dorada en esta zona.
Observamos lo que nuestro cuerpo nos quiere decir.
Ahora seguimos con la atención en la pantorrilla.
Visualizamos cómo la energía entra,
Cómo esta luz dorada lo inunda y escuchamos lo que nos quiere decir.
Esas imágenes,
Sensaciones o palabras que afloran que nos dan la clave para encontrar la sanación,
La estabilidad y el equilibrio.
Seguimos por la rodilla,
Observando esta zona y cómo se inunda,
Escuchamos qué es lo que nos quiere decir.
Es la hora del muslo.
Observamos cómo esta luz dorada curativa lo atraviesa y escuchamos a través de la respiración qué ocurre,
Qué sensación nos llega,
La pelvis,
Qué ocurre,
Qué nos dice.
Todo se llena de luz dorada mientras observamos y sanamos.
Ahora la luz recorre la columna vertebral.
Aquí prestamos mucha atención a las vértebras y a todo lo que recorre,
Nos dice y aparece en modo de emoción en esta zona.
Prestamos atención al bajo vientre donde se encuentran los órganos sexuales,
Los riñones,
La vejiga,
El intestino grueso y el intestino delgado.
Observamos bien esta zona y escuchamos a cada órgano a la vez que se va inundando de esta luz dorada curativa.
Es la zona del vientre donde se encuentra el estómago,
El hígado,
La vesícula biliar,
El páncreas.
Observa bien esta zona,
Inúndala de esta luz dorada curativa y escucha lo que cada órgano quiere decirte a través de las emociones,
De sensaciones o palabras.
Ahora nos toca la zona del pecho donde se encuentran los pulmones y el corazón.
Las dos herramientas necesarias para vivir donde entra el oxígeno y donde se impulsa el corazón,
La sangre por todo el cuerpo.
Lo observamos y lo escuchamos mientras se inunda de esta luz dorada.
Le toca ahora al cuello y a las cervicales.
Observamos bien esta zona mientras se inunda de esta luz dorada y escuchamos lo que nos quiere decir y expresar.
La luz dorada baja por el hombro,
Por el brazo,
El codo,
Antebrazo,
Muñeca y mano.
Escuchamos estas extremidades superiores.
Observamos nuestro rostro y nuestro cuero cabelludo.
Todo se inunda de luz y lo escuchamos.
La luz sale por la coronilla y nos visualizamos totalmente activos,
Saludables,
Llenos de hermosura divina y radiante.
Ahora analizamos esas contestaciones,
Sensaciones y donde lo creamos conveniente.
Enviamos energía de amor purificadora,
Relajante,
Equilibradora,
Que sana y cura.
Vamos a enviar ese amor a esas partes del cuerpo que más han chillado.
Puedes realizar este ejercicio siempre que quieras y a tu ritmo,
Visualizándote perfectamente,
En buena salud y bañada de esta luz dorada que cura y que te rodea siempre en cada instante.
Pero ahora es el momento de regresar al aquí y al ahora.
Por eso vamos a estirar nuestro cuerpo,
A estirarlo bien para que recoja y se recomponga después de esta autosanación que hemos realizado a través de la observación y de la escucha activa.
Y cuando lo creas conveniente,
Abre los ojos con amor y gratitud.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
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4.6 (32)
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