
Meditación de la niña interior
by Loris Perozo
Sanación de la niña/o interior en tu Templo Sagrado. Date el permiso de sentir, sanar, jugar, reír, amar a tu niña/niño. Es un lugar seguro para ustedes dos. Espero conecten y la disfruten. Namasté!
Transcripción
Con una posición erguida,
Trata de colocar tu espalda lo más derecha posible.
Imagina que te alan por la cabeza hacia arriba y te estiran.
Cierra los ojos y coloca tus manos con las palmas hacia arriba sobre tu regazo.
A la cuenta de 3,
Vas a iniciar 3 respiraciones profundas,
Inhalando por la nariz y exhalando por la boca todo el aire.
Ahora te vas a imaginar que estás parada frente a una reja de hierro forjado muy hermosa.
Esta reja es la entrada a un jardín,
La abres y entras.
Al ingresar observas a tu alrededor y notas la frescura del ambiente,
Sientes el olor de la naturaleza,
Observas a los árboles,
A las plantas,
A las flores,
Te sorprende la viveza de los colores,
El olor tan afresco que existe en ese lugar,
Sonríes porque te sientes abundante,
Escuchas el cantar de los pajaritos pero también el silencio y la paz que ese lugar te regala.
En ese jardín a medida que avanzas,
Puedes ver tus flores favoritas,
Te acercas,
Las tocas,
Las sientes,
Las hueles,
Quizá hay pasto o hay más árboles,
Incluso puedes escuchar el ruido de un riachuelo,
Sigues avanzando,
Deleitándote con ese tu jardín diseñado por la naturaleza especialmente para ti,
Te tomas un momento para tocar a las plantas y a las flores,
Para sentir el césped o el suelo,
Para observar de vuelta a los pajaritos que te contemplan a medida que vas pasando,
Mientras avanzas te das cuenta que frente a ti a lo lejos hay una pequeña loma,
Intrigada caminas hacia ella y a medida de que te acercas,
Observas al final de esa pequeña loma una especie de casa que antes no habías visto,
Te llama la atención que la casa tiene un nombre así que te acercas a leerlo,
Tiene tu nombre,
Es tu casa pero no la conocías así que decides entrar,
Una vez adentro empiezas a recorrerla,
Recorres cada espacio y te das cuenta que en ella hay objetos tuyos inclusive de tu infancia,
Tus objetos favoritos,
Esos que te recuerdan a buenos momentos,
La casa está decorada a tu gusto tal como la casa de tus sueños,
La vista desde las ventanas es incluso la que siempre soñaste,
Sigues recorriendo y te das cuenta de que hay alguien allí,
Es una pequeña niña,
Obsérvala,
Observa qué está haciendo esta niña,
Cómo la ves,
Está feliz,
Triste,
Jugando,
Corriendo,
Quizá está sentada,
Qué hace,
Cada vez te acercas más a la niña hasta que la logras ver de frente a ti,
Cuando la observas te das cuenta de que eres tú cuando eras chiquita,
Detállala,
Ahora le vas a preguntar qué le pasa,
Pregúntale cómo se siente,
Escucha,
Una vez la escuchas le respondes con palabras de amor,
Explicándole lo que te hubiese gustado escuchar a ti,
Entendiendo que es sólo una niña y que por ende no puede comprender todo lo que tú como adulta sí,
Así que escoges muy bien las palabras que le dices,
La acaricias,
La abrazas,
Le das mucho amor,
Ahora le dices lo valiosa que es,
Lo mucho que merece,
Reconocele todo eso que te encanta de ella,
Su autenticidad,
Su carisma,
Su alegría,
Su risa,
Su dulzura,
Lo que sea que le quieras reconocer,
Ahora escucha lo que te pide por favor,
Bríndaselo,
Incluso acepta su invitación a jugar si es lo que ella desea,
Quizás sólo te pide un abrazo,
Un beso o ir al mar y eso también puedes hacerlo,
Porque en esta casa tienes superpoderes,
Abriendo cualquiera de las puertas que encuentres puedes teletransportarte a donde sea que tú y ella deseen,
Disfruta de estos instantes,
Si lo deseas puedes poner en pausa la grabación para disfrutar del tiempo que necesiten de este instante juntas,
En este momento le tomas la mano a la niña y le explicas que deben regresar pero le prometes que van a volver muy pronto y que no la vas a abandonar,
También le prometes que a partir de ahora le vas a brindar todo lo que necesite y que tú estás ahí para cuidarla,
Consentirla y complacerla,
Pero sobre todo escucharla y entenderla,
Le das un beso y un abrazo muy muy fuerte y le dices cuanto la quieres,
Le pides que no sienta miedo pues a partir de ahora ella ya no estará más sola y que siempre va a poder contar contigo,
Te despides con el compromiso de volver mientras caminas hacia la puerta de entrada,
Ahora estás nuevamente en el jardín,
Caminas de vuelta por la loma hacia tu jardín en dirección a la entrada en donde se encontraba aquella reja tan hermosa que te encantó,
La abres y sales del jardín,
Volteas a verlo y sientes felicidad,
Gratitud de haber estado ahí,
Te sientes satisfecha y plena,
Sonríes y cierras esa reja sabiendo que puedes regresar a ese tu jardín sagrado las veces que desees,
Agradeces por ello.
Vamos a iniciar la transición poco a poco hacia el aquí y al ahora,
Lentamente toma una respiración profunda,
Al exhalar el aire comienza a mover los dedos de tus manos,
Los dedos de tus pies,
Ahora mueve tu cabeza de un lado hacia el otro,
Estira tu espalda,
Hacia tus hombros y cuando te sientas lista abre poco a poco tus ojos,
Esta es la meditación de tu templo sagrado,
Esa en donde alojas lo más preciado para ti,
Un espacio para un encuentro contigo misma al que puedes volver cada vez que te necesites y necesites recuperarte y tenerte,
Es un espacio seguro al que solo tú puedes ingresar,
La intención de esta meditación es el mostrarte como siempre,
Sin importarle lo que pase,
Puedes tenerte.
Namasté
Conoce a tu maestro
4.7 (12)
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